Al comienzo de la pandemia todo era muy incierto. Sin embargo, muchos expertos aventuraron los posibles efectos que tendría la COVID-19 en los 17 ODS de la Agenda 2030. Tres meses después, con un panorama más claro, La Red Española del Pacto Mundial ha calculado los efectos que ha provocado esta crisis en algunas de las áreas clave de la sostenibilidad.
Impactos de la COVID-19 en la sostenibilidad

Es claro que la pandemia ha tenido efectos en casi todos los planos de nuestras vidas. Afectando el sector público y privado. En este contexto, sostenibilidad no ha sido la excepción.  Entre los diferentes ámbitos que se han visto afectados, la Red Española del Pacto Mundial afirma que la pandemia ha tenido una mayor repercusión, independientemente de que ésta haya sido positiva o negativa, en la igualdad de género, los DD.HH., el medioambiente y las finanzas sostenibles,

La igualdad de género y los derechos humanos, los grandes perjudicados

En primer lugar, afirman que las secuelas más graves las seguirán sufriendo las áreas de igualdad de género y derechos humanos. Y es que, durante estos meses hemos visto cómo la COVID-19 ha acrecentado las desigualdades preexistentes, exponiendo las vulnerabilidades de los sistemas sociales, políticos y económicos, lo que impacta directamente en estas dos áreas de la sostenibilidad.

En el caso de la igualdad de género, uno de los datos más alarmantes es que, entre los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido), las mujeres constituyen el 88% de la industria de servicios más afectada, lo que las coloca en una posición aún más vulnerable si cabe. En el caso del ámbito de derechos humanos, llama la atención la situación de la población infantil, enormemente afectada por la reducción de los servicios de atención y protección de la infancia, incluido el cierre de las instituciones educativas, que ha aumentado la vulnerabilidad de los niños y niñas a la violencia, la explotación y el abuso. Situaciones de alarma que deben hacer aumentar la protección de estos colectivos antes y después de la pandemia, puesto que estas desigualdades prometen extenderse durante toda la crisis económica.

Auge del medioambiente y las finanzas sostenibles

En cuanto a las áreas que saldrán más reforzadas de la crisis, datos recientes posicionan al medioambiente y las finanzas sostenibles como los ámbitos en los que se seguirá trabajando y dando pasos adelante. De hecho, los últimos estudios revelan cómo las inversiones sostenibles han funcionado mejor en la recesión. Así lo confirma un análisis de Morningstar, en el que se muestra cómo 24 de los 26 fondos del índice ASG produjeron mayores rendimientos que sus puntos de referencia no ASG en el primer trimestre de 2020. A la misma conclusión llega el estudio de HSBC que asevera que las empresas que dan prioridad a los asuntos relacionados con los criterios ASG y el clima han visto que sus acciones superan a las de sus competidores en hasta un 7% desde el comienzo de la pandemia.

Esta apuesta por las finanzas sostenibles desvela que la sostenibilidad ha pasado de ser una tendencia minoritaria a un seguro de supervivencia en el futuro próximo. Y entre sus áreas más trabajadas no es de extrañar que el medioambiente siga siendo una de las primeras y que, además, siga acumulando compromisos incluso en situaciones críticas como ésta. Así lo constata el hecho de que más de 200 entidades del Pacto Mundial de las Naciones Unidas hayan establecido objetivos validados de reducción de emisiones basados en la ciencia a través de la iniciativa Science Based Targets.

4 áreas con grandes oportunidades económicas para el sector empresarial

En definitiva, este análisis nos debe servir para reflexionar tanto sobre la necesidad de reforzar las áreas más perjudicadas por la crisis económica y sanitaria de la COVID-19, las cuales además tienen un enorme efecto catalizador en la Agenda 2030, como para reafirmar nuestra apuesta por la sostenibilidad en general, pues es nuestra única herramienta para conseguir el mundo que queremos.

Para ello no está de más enumerar algunas de las oportunidades que arrojan las cuatro áreas analizadas como es el potencial del mercado mundial de inversiones responsables, valorado actualmente en más de 30 billones de dólares, o la creación de empleo ligada a las energías renovables estimada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 24 millones de nuevos empleos para 2030 si se aplican las políticas adecuadas. En el caso de la igualdad de género no debemos olvidar que, si España lograra disminuir su brecha de género laboral en un 25% para el año 2025, su PIB crecería en 34 mil millones de dólares.

Por último, es importante considerar que más de 450 millones de personas trabajan en empleos relacionados con la cadena de suministro, la cual puede ofrecer importantes oportunidades de desarrollo económico y social y está posicionada uno de los ámbitos en los que los derechos humanos tienen un papel fundamental debido a los riesgos que esta presenta. Además, sin la adopción de un enfoque de DD.HH. será imposible lograr la Agenda 2030, pues 12 de los 17 ODS están relacionados con esta área de la sostenibilidad.

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