Tras el impacto de la crisis económica, la reputación del sector financiero ha quedado seriamente dañada. Tanto los bancos como las autoridades supervisoras españolas han sufrido una pérdida de confianza con consecuencias como el encarecimiento de la financiación para los bancos españoles en los mercados internacionales, pérdida de autoridad moral y un severo deterioro de la confianza de usuarios e inversores en las entidades financieras.
En este contexto, se realizó esta semana el curso de verano de El Escorial “Propuestas para la recuperación de la reputación en el sistema financiero español”, patrocinado por Villafañe & Asociados. El curso ofreció un análisis y debate sobre la nueva realidad que configura el sistema financiero español, la actual pérdida de confianza así como las propuestas para la recuperación de la reputación, la ética, el buen gobierno y una mayor transparencia del sector.
La primera jornada del curso comenzó con la ponencia de Emilio Ontiveros, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, quien aseguró que “mientras no haya signos de recuperación económica, de la demanda, la economía española va a seguir teniendo problemas. Nunca como en la situación actual el sistema bancario estuvo tan ligado con la tasa de paro”.
Justo Villafañe, Director del curso, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y Presidente no ejecutivo de Villafañe & Asociados, expuso las evidencias que prueban que el sistema financiero español tiene una mala imagen -tras la pérdida de confianza y credibilidad que ha sufrido debido a las malas prácticas y la poca transparencia con que ha llevado a cabo medidas como las preferentes y las clausulas suelos- pero su reputación es mejor y está mostrando síntomas de recuperación.
Asimismo señaló que "Si partimos de que la reputación es realidad más reconocimiento, a través de los resultados del Roe y del Core Capital, que muestran la realidad de la solvencia y los resultados financieros de los bancos y, del reconocimiento que hacen los expertos de estas dos variables en el Monitor Empresarial de Reputación Corporativa, Merco, se perciben mejorías en ambas e incluso, la tendencia del reconocimiento es actualmente mejor que los resultados". Lo cual según el catedrático permite augurar que esta tendencia puede anticipar realidades y, por ello, es previsible que la mejora del reconocimiento de la solvencia de nuestros bancos sea el adelanto de la mejora efectiva de los beneficios.
Juan Antonio Alcaraz, Director General de CaixaBank; Manuel Pardos, Presidente de ADICAE e Íñigo de Barrón, miembro de la Junta Directiva de APIE, debatieron sobre las claves para recuperar la confianza en el sector financiero. “En el futuro las entidades financieras van a ser extremadamente más prudentes en la relación con los clientes, mucho más trasparentes, claras y más profesionales” aseguró el Director General de CaixaBank. Por su parte, el Presidente de ADICAE afirmó que solo una mejora en el trato de los derechos de los consumidores puede contribuir a la salida de la crisis financiera e Íñigo Barrón añade que la transparencia, la sencillez y el trato igualitario serán los requisitos indispensables para construir una banca que vele por el bien común de toda la sociedad.
Transparencia, responsabilidad y control
Adela Cortina, filósofa, catedrática de ética de la Universidad de Valencia y Directora de la Fundación Ética de los Negocios y Organizaciones, Etnor, fue la conferencista invitada en el último día del curso. En su presentación sobre la ética de las relaciones financieras se refirió a cuatro fallos del sector financiero: falta de transparencia y “opacidades multiplicadas por mil” que han desencadenado un quiebre en la responsabilidad de las personas; la ausencia de “control a los controladores” a la vez que afirmó que la confianza y el control son complementarios; la falta de profesionalidad de muchos profesionales que ignoran cual es el bien último de su actividad y que debe estar al servicio de las personas; y por último “la maldición del cortoplacismo”, que según Cortina, no permite forjar el carácter de una entidad, que “precisa la reiteración de actos con convicción a lo largo del tiempo”.
Antes de finalizar Cortina hizo una invitación general a repensar el mundo de las finanzas que debe estar edificado sobre las bases de la transparencia, la responsabilidad y el buen control. Recordó que en esta crisis hay “responsabilidades compartidas” pero también afirmó que “a mayor poder, mayor responsabilidad”.