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La compañía destinó el 69% de sus inversiones de los nueve primeros meses de 2026 a iniciativas vinculadas con la transición energética, frente al 52% del mismo periodo del año anterior. El inicio de las obras del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, los avances en combustibles renovables y las nuevas alianzas para descarbonizar la industria marcan una etapa clave en su estrategia de transformación.
Moeve impulsa su transición energética con una inversión récord

La transformación del modelo energético continúa ganando protagonismo en las inversiones de Moeve. Entre enero y septiembre de 2026, la compañía alcanzó un volumen récord de inversión de 885 millones de euros, un 17% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. De esa cantidad, 612 millones se dirigieron a proyectos relacionados con la transición energética, lo que representa el 69% del total y supone un incremento significativo respecto a los 396 millones destinados a este ámbito un año antes.

Según los resultados comunicados por Moeve, el 93% de las inversiones se realizó en España, donde la compañía está impulsando proyectos de hidrógeno renovable, combustibles de segunda generación y nuevas soluciones para reducir las emisiones de sectores industriales y del transporte.

Este esfuerzo inversor se enmarca en Positive Motion, la estrategia con la que Moeve busca reforzar su posicionamiento en el ámbito de las moléculas verdes y la movilidad sostenible en España y Portugal. Su desarrollo coincide con un contexto internacional marcado por las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los mercados energéticos y la necesidad de avanzar hacia un sistema de suministro menos dependiente de los combustibles fósiles.

Andalucía, en el centro de la apuesta por el hidrógeno verde

Uno de los principales avances del periodo ha sido el comienzo de las obras de la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, en el parque energético de Palos de la Frontera, en Huelva. El proyecto, denominado Onuba, está concebido como el mayor proyecto energético de hidrógeno verde de Europa y contempla una capacidad inicial de electrólisis de 300 megavatios (MW).

La iniciativa movilizará una inversión conjunta superior a los 1.000 millones de euros y contará con una participación mayoritaria de Moeve del 51%. Además de su dimensión energética, se prevé que involucre a más de 8.000 empleos directos, indirectos e inducidos a lo largo de su cadena de valor.

Con este desarrollo, la compañía pretende contribuir a que el sur de España se consolide como un centro estratégico europeo para la producción de hidrógeno renovable, una alternativa con potencial para reducir las emisiones de actividades industriales difíciles de electrificar.

El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, destacó que los resultados económicos permiten mantener las inversiones necesarias para preparar un sistema energético más sostenible sin desatender las necesidades actuales de suministro de hogares, empresas e industrias.

En este sentido, recordó que el proyecto de Huelva forma parte de una inversión más amplia de 2.400 millones de euros destinada a la producción de hidrógeno verde y biocombustibles de segunda generación, con capacidad para impulsar la actividad industrial y el empleo local.

Nuevas alianzas para reducir las emisiones industriales

La descarbonización de los sectores con mayores dificultades para abandonar los combustibles convencionales constituye otro de los ejes de actuación de Moeve.

En esta línea, la compañía ha anunciado una colaboración con ArcelorMittal para desarrollar la plataforma de innovación Green Molecules to Green Steel. La alianza busca impulsar tecnologías que permitan incorporar hidrógeno renovable, biometano y biocombustibles de segunda generación a los procesos de producción de acero, con el objetivo de avanzar hacia una industria siderúrgica con menores emisiones.

El sector minero también forma parte de esta estrategia. Moeve ha alcanzado un acuerdo con Emerita Resources para suministrar diésel 100% renovable al proyecto Iberian Belt West, situado en Huelva. El combustible, de segunda generación, se utilizará en maquinaria pesada y operaciones de transporte de mineral, con un potencial de reducción de emisiones de aproximadamente 2.600 toneladas de CO₂ anuales.

En el ámbito aeroportuario, Moeve y Skytanking, proveedor internacional de servicios de suministro de combustible de aviación, han establecido una alianza para impulsar conjuntamente esta actividad en España. El acuerdo contempla una sociedad participada al 50% por ambas empresas, después de que Skytanking adquiriera la mitad del capital de Spanish Intoplane Services, anteriormente propiedad íntegra de Moeve.

Economía circular y menor huella de carbono en la industria química

La estrategia ambiental de Moeve también incorpora medidas para mejorar el aprovechamiento de los recursos y reducir el impacto de sus operaciones industriales.

En sus instalaciones de Andalucía, la compañía ha superado en un 5% el objetivo fijado para 2030 de incrementar un 50% la intensidad de circularidad de sus residuos operativos. Desde 2019, ha conseguido minimizar, reciclar y valorizar más de 32.000 toneladas de residuos, una cantidad comparable a la generada por una población de unas 11.000 personas durante ese mismo periodo.

Por otra parte, la división química ha alcanzado un nuevo hito al convertirse, según informa la compañía, en el primer negocio químico del mundo auditado conforme al esquema ISCC Carbon Footprint para la fabricación de productos basados en el uso de biometano.

Este avance se relaciona con la necesidad de mejorar la medición y trazabilidad de la huella de carbono de los procesos productivos, un aspecto cada vez más relevante para las empresas que buscan incorporar materias primas alternativas y reducir su impacto climático.

Los resultados económicos respaldan la transformación energética

El incremento de las inversiones vinculadas con la sostenibilidad se produce en un ejercicio de mejora de los principales indicadores financieros de Moeve.

Durante los nueve primeros meses de 2026, la compañía registró un EBITDA CCS ajustado de 2.409 millones de euros, mientras que el beneficio neto CCS ajustado alcanzó los 1.134 millones. Estos indicadores reflejan el desempeño operativo de sus distintas áreas de actividad y excluyen determinados efectos contables y extraordinarios para facilitar la comparación de resultados.

El negocio de Energía fue el principal motor económico, con un EBITDA CCS ajustado de 2.048 millones de euros, frente a los 976 millones obtenidos en el mismo periodo de 2025. La mejora respondió tanto al comportamiento comercial y operativo como al incremento de los márgenes de refino.

Asimismo, la mayor utilización de la capacidad de las refinerías permitió aumentar la producción de diésel y queroseno, contribuyendo a aliviar las dificultades de suministro asociadas a la crisis de Ormuz y a las alteraciones de los mercados internacionales de energía.

Por su parte, la división de Química alcanzó un EBITDA CCS ajustado de 253 millones de euros, frente a los 138 millones del ejercicio anterior. Este crecimiento estuvo favorecido por la mejora de los márgenes del alquilbenceno lineal (LAB), así como por la resistencia del negocio de fenol y acetona. En este último producto, los márgenes aumentaron gracias a un mayor equilibrio entre la oferta y la demanda en Europa.

El área de Exploración y Producción también mejoró sus resultados, con 238 millones de euros de EBITDA CCS ajustado, frente a los 200 millones registrados entre enero y septiembre de 2025. Esta evolución estuvo relacionada con el encarecimiento del petróleo en un escenario de crecientes tensiones geopolíticas.

En términos financieros, el flujo de caja operativo ascendió a 1.689 millones de euros, lo que permitió respaldar las inversiones estratégicas y fortalecer la situación económica de la empresa.

La deuda neta se redujo hasta los 2.131 millones de euros y la ratio de apalancamiento, calculada a partir de la relación entre deuda neta y EBITDA de los últimos doce meses, descendió a 0,8 veces. Moeve también mantuvo una posición de liquidez de 5.256 millones de euros, suficiente, según la compañía, para cubrir sus vencimientos de deuda hasta finales de 2030.

A su vez, su contribución fiscal en España alcanzó los 3.566 millones de euros, de los cuales 2.197 millones correspondieron a impuestos soportados directamente por la empresa y otros 1.369 millones a tributos recaudados por cuenta de la Hacienda española.

Una reorganización para impulsar la estrategia Positive Motion

Con el propósito de agilizar la ejecución de sus proyectos, Moeve ha puesto en marcha una nueva estructura organizativa basada en dos grandes áreas: Comercial y Operaciones.

El modelo pretende mejorar la coordinación entre actividades, optimizar la cadena de valor y reforzar la orientación al cliente, al tiempo que concentra la gestión industrial. Entre los cambios introducidos figura la reducción del Comité de Dirección a ocho integrantes, con la intención de facilitar decisiones más ágiles y mejorar la eficiencia operativa.

La compañía mantiene esta hoja de ruta después de dar por concluidas las conversaciones con Galp sobre una posible integración de sus negocios de downstream, es decir, las actividades vinculadas con el refino, la distribución y la comercialización de productos energéticos.

Moeve ha reiterado que continuará desarrollando su transformación con disciplina financiera y una perspectiva de generación de valor sostenible a largo plazo.

Apoyo a los consumidores ante el encarecimiento de la energía

Junto con sus proyectos industriales, la compañía ha reforzado las medidas comerciales dirigidas a sus clientes en un escenario de precios energéticos elevados.

Entre el 15 de septiembre y el 31 de diciembre de 2026, los usuarios del programa de fidelización Moeve gow pueden obtener un saldo mínimo de 10 céntimos por litro en sus repostajes, el doble del beneficio habitual. Esta cantidad puede alcanzar los 40 céntimos por litro mediante la acumulación de distintas ventajas del programa.

La iniciativa busca aliviar el gasto en combustible de los consumidores mientras la compañía continúa desplegando su estrategia de transformación energética.

De este modo, Moeve afronta el cierre de 2026 con una combinación de inversiones récord en transición energética, nuevos proyectos industriales y una posición financiera reforzada. El desarrollo del hidrógeno renovable, la incorporación de combustibles alternativos y las iniciativas de circularidad constituyen algunos de los principales avances de una transformación que busca compatibilizar las necesidades actuales de suministro con la progresiva descarbonización de la economía.

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