Las moléculas verdes, como el hidrógeno renovable, el biometano o los biocombustibles avanzados, podrían convertirse en una pieza clave para reducir la dependencia energética de Europa, impulsar la competitividad industrial y acelerar la descarbonización de sectores difíciles de electrificar. Así lo señala un informe elaborado por Moeve en colaboración con PwC, presentado este martes en Bruselas.