La producción global de alimentos mantiene, por ahora, un suelo sólido, pero la estabilidad de los mercados internacionales se vuelve cada vez más frágil. Según el nuevo informe Perspectivas alimentarias de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la campaña 2026/27 estará condicionada por la evolución meteorológica —con especial atención a un posible episodio de El Niño—, la volatilidad energética, el encarecimiento de los fertilizantes y el impacto de los conflictos y las tensiones comerciales.