Publicado el
El Foro Tecnológico Global ha reunido a más de 70 representantes empresariales, institucionales y expertos para analizar el futuro de la innovación. La rentabilidad de la inteligencia artificial, la transformación del empleo, la financiación tecnológica y la mejora de los servicios públicos han centrado un encuentro que reivindica una digitalización al servicio de las personas.
La inteligencia artificial afronta su gran desafío: generar valor real para empresas y sociedad

De la innovación tecnológica a los resultados tangibles

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser únicamente una promesa de transformación para convertirse en una herramienta cuyo impacto económico y social debe poder demostrarse. Las empresas afrontan ahora el reto de traducir las inversiones tecnológicas en mejoras concretas de productividad, eficiencia y competitividad, sin perder de vista sus consecuencias sobre el empleo y la organización del trabajo.

Esta ha sido una de las principales conclusiones del Foro Tecnológico Global, celebrado entre el 7 y el 9 de octubre en Madrid y San Lorenzo de El Escorial. Bajo el lema «Geopolítica y tecnología: las nuevas fronteras», el encuentro, promovido por la Asociación Española de Empresas de Consultoría (AEC), ha congregado a más de 70 ponentes del ámbito empresarial, académico e institucional.

Según la información difundida por la AEC, los debates han puesto de manifiesto que el éxito de la transformación digital no depende exclusivamente de incorporar nuevas herramientas, sino también de garantizar su utilidad, facilitar su adopción por los trabajadores y disponer de modelos de financiación que permitan trasladar la innovación al mercado.

En este contexto, Manuel Baraza, consejero delegado de Ayesa Digital, ha resumido el cambio de prioridades del sector: “La IA ya nos ha sorprendido, ahora nos tiene que demostrar que nos da rentabilidad”. Una exigencia que implica evaluar tanto la inversión tecnológica como los costes asociados a los datos, la reorganización empresarial y la adaptación de las plantillas.

Desde SEIDOR, su director general de Grandes Clientes, Alberto Valero, ha insistido en la necesidad de priorizar aquellas aplicaciones capaces de generar mayores beneficios económicos, evitando multiplicar proyectos que no aporten resultados significativos.

El empleo y la formación, en el centro de la transformación digital

Más allá de la rentabilidad, la expansión de la inteligencia artificial está modificando las competencias profesionales y la manera en que las organizaciones distribuyen sus responsabilidades.

Ana Gobernado, responsable de IBM Consulting para España, Portugal, Grecia e Israel, ha destacado que el principal desafío consiste en rediseñar los procesos de trabajo y preparar a los equipos para colaborar con tecnologías capaces de desarrollar determinadas tareas.

Esta transformación también obliga a revisar el papel de los órganos de dirección. Alberto Terol, presidente de Ontime y del Consejo de Administración de Andbank España, ha advertido de que los sistemas de gobernanza empresarial no evolucionan al mismo ritmo que la tecnología. Por ello, ha defendido una mayor implicación de los consejos de administración en las decisiones digitales y en los cambios culturales que requieren.

En una línea similar, Alfonso García Muriel, presidente y consejero delegado de DXC en España y Portugal, ha señalado que los nuevos modelos tecnológicos están alterando la creación y distribución del valor empresarial. También ha subrayado la importancia de ofrecer nuevas oportunidades profesionales y reforzar la responsabilidad de las empresas frente a los riesgos de ciberseguridad.

Las implicaciones sociales de este proceso han ocupado igualmente parte del debate. Juan Antonio Zufiria, presidente de la Fundación Innovación Bankinter, ha advertido de que la automatización de actividades especializadas podría reducir el valor económico de determinados conocimientos y ejercer presión sobre los salarios.

Frente a este escenario, ha defendido aprovechar la IA para impulsar la investigación científica y generar nuevas oportunidades de crecimiento y bienestar.

La necesidad de combinar capacidades tecnológicas y humanas ha sido compartida por Rosalía Gil-Albarellos, presidenta de Tecniberia, quien ha destacado el potencial de estas herramientas para mejorar el trabajo en ingeniería, aunque ha recordado que el criterio profesional sigue siendo indispensable para evaluar las consecuencias de cada decisión.

Por su parte, Isabel Salazar, directora general de Fundación Telefónica, ha reivindicado una formación digital adaptada a diferentes perfiles y trayectorias laborales, capaz de responder a las necesidades del mercado sin relegar las competencias humanas.

Financiar la innovación, uno de los grandes retos europeos

La disponibilidad de recursos económicos para desarrollar y ampliar proyectos tecnológicos ha constituido otro de los ejes del encuentro.

Isabel Tocino, consejera y vicepresidenta de Banco Santander España, ha defendido una mayor conexión entre la investigación universitaria y las necesidades empresariales. A su juicio, la financiación de proyectos innovadores debe apoyarse en oportunidades comerciales identificables, perspectivas de crecimiento y estructuras de capital adecuadas.

El fundador de Elba Finance, Roger Ramos, ha identificado dos etapas especialmente complejas: transformar una idea en un proyecto piloto y convertir posteriormente ese desarrollo en una solución comercializable. Para superar estas dificultades, ha planteado combinar instrumentos públicos de reducción del riesgo con financiación privada y equipos preparados para ejecutar las iniciativas.

Desde una perspectiva europea, Íñigo Fernández de Mesa, presidente de Rothschild & Co España y vicepresidente de la CEOE, ha señalado que el continente cuenta con capacidad de ahorro, pero necesita mecanismos más eficaces para dirigir esos recursos hacia las compañías innovadoras.

Entre sus propuestas figuran el fortalecimiento de la financiación mediante capital y el desarrollo de un mercado europeo de capitales que permita acompañar a las empresas durante sus distintas fases de crecimiento, especialmente cuando han superado sus primeras etapas, pero todavía no cuentan con el tamaño de las grandes corporaciones.

A estas dificultades se suma, según Ramos, la fragmentación normativa europea, que puede obstaculizar la comercialización y expansión de nuevas soluciones.

Marcos López de Prado, director global de Investigación y Desarrollo Cuantitativo de Abu Dhabi Investment Authority, ha introducido otra cuestión: la necesidad de analizar por qué la actividad científica española genera menos patentes por habitante que la de otros países. Entre los factores que ha planteado examinar figuran los incentivos académicos y los mecanismos de transferencia del conocimiento hacia aplicaciones tecnológicas.

Estas reflexiones se han desarrollado en una mesa moderada por Gerardo Mochales, vicerrector de la Universidad Nebrija y director de Nebrija Business School.

Vivienda, logística y banca: aplicaciones con impacto directo

Los participantes también han presentado ejemplos de cómo la digitalización puede contribuir a resolver desafíos concretos de distintos sectores económicos.

En el ámbito inmobiliario, Jorge Pérez de Leza, consejero delegado de Metrovacesa, ha destacado la importancia de reducir los costes y los plazos de construcción para avanzar hacia una vivienda más asequible. Según ha explicado, la industrialización permite acortar los tiempos de ejecución en un 30 %, una mejora especialmente relevante ante la escasez de trabajadores en el sector.

A ello se añaden las posibilidades de las herramientas digitales para optimizar el diseño de los proyectos, la financiación y los procesos comerciales.

En el sector financiero, José Sevilla Álvarez, presidente de Unicaja, ha señalado que la innovación debe facilitar operaciones bancarias más sencillas y seguras. Para ello, ha considerado fundamental contar con información integrada y verificable, así como automatizar determinadas tareas relacionadas con las exigencias regulatorias.

Desde Orange España, Víctor del Pozo, director de Operations, Innovation, Partnerships & New Services, ha explicado cómo las operadoras de telecomunicaciones están ampliando sus servicios tecnológicos. Entre las áreas destacadas figuran la conectividad, la verificación de identidad y las soluciones de ciberseguridad destinadas a las empresas.

Estas intervenciones, junto con las de Gobernado y García Muriel, se han desarrollado en una mesa moderada por Laura González-Molero, presidenta de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y de DKV Seguros.

Por su parte, Rubén Aliseda, consejero delegado de DHL Supply Chain Iberia, ha expuesto las oportunidades de utilizar el análisis de datos para anticipar la demanda y prevenir incidencias logísticas.

También ha defendido la integración de la robótica y la automatización en las operaciones, señalando que la desaparición o transformación de determinadas tareas convive con la aparición de nuevas necesidades laborales, como las relacionadas con la logística de los centros de datos.

Servicios públicos y salud: tecnología al servicio de la ciudadanía

La aplicación de la innovación a las administraciones públicas y al sistema sanitario ha ocupado otro espacio destacado.

Engracia Hidalgo, delegada del Área de Gobierno de Economía, Innovación y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, ha explicado que una gestión más integrada y segura de la información puede mejorar la atención ciudadana y simplificar los procedimientos administrativos.

Entre las iniciativas presentadas figuran la unificación de los datos tributarios municipales y el uso de gemelos digitales, herramientas que permiten reproducir virtualmente sistemas o entornos para analizar situaciones y anticipar respuestas.

Hidalgo también ha destacado la importancia de formar al personal público e incorporar perfiles especializados en ciencia y tecnología.

En el terreno sanitario, José Andrés Gómez Cantero, director general del Cima Universidad de Navarra, ha abordado las oportunidades de la medicina personalizada y la necesidad de validar científicamente los avances antes de trasladarlos a la práctica clínica.

Asimismo, ha defendido mecanismos de colaboración y financiación capaces de reducir los riesgos asociados a la investigación biomédica y acelerar su aplicación, manteniendo las garantías de protección de los datos de los pacientes.

Estas cuestiones se han tratado en una mesa dedicada a administraciones públicas, salud y comercio minorista, moderada por Raúl Antón, vicerrector de Profesorado de la Universidad de Navarra.

En este artículo se habla de:
NoticiasactualidadInteligencia artificial

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies