
La transformación del mercado de trabajo plantea nuevos desafíos para la inclusión laboral. La digitalización, la automatización y la creciente demanda de perfiles especializados están modificando las capacidades que las empresas requieren, una evolución que puede generar nuevas oportunidades, pero también ampliar las brechas existentes si determinados colectivos no cuentan con herramientas para adaptarse.
Según recoge el informe elaborado por Fundación Randstad, las competencias que ganarán protagonismo abarcan desde el manejo de tecnologías y la alfabetización digital hasta capacidades como el pensamiento analítico y creativo, la resiliencia, la comunicación y la adaptación a los cambios. Se trata de habilidades que están adquiriendo un peso creciente entre los perfiles profesionales con mejores perspectivas para los próximos años.
El desafío resulta especialmente significativo para las personas con discapacidad. El estudio señala que actualmente el 67% de su empleo se concentra en ocupaciones vinculadas a habilidades estabilizadas o en declive, ámbitos que presentan una elevada exposición a la automatización y menores perspectivas de crecimiento futuro.
A este punto de partida se suma la velocidad de la transformación laboral. Fundación Randstad estima que cerca del 22% de los puestos actuales experimentarán cambios en los próximos años, mientras que el 39% de las competencias existentes se habrá transformado antes de 2030.
Este contexto convierte la capacitación en una pieza esencial para evitar que los cambios tecnológicos se traduzcan en nuevas barreras de acceso al empleo. El informe sostiene que la formación debe orientarse especialmente hacia competencias digitales, tecnológicas y cognitivas que faciliten la incorporación a los perfiles con una demanda creciente.
Aunque las personas con discapacidad han avanzado en sus niveles educativos, la entidad advierte de que una mayor cualificación no garantiza, por sí misma, el acceso a las ocupaciones con mejores perspectivas. El reto pasa, por tanto, por conectar los procesos formativos con las nuevas necesidades del mercado y facilitar la transición hacia empleos con mayor proyección.
Desde Fundación Randstad señalan que “la formación sigue siendo un acelerador de oportunidades para las personas con discapacidad. El mercado laboral está cambiando muy rápido y necesitamos acompañar ese cambio con programas que conecten el talento con discapacidad con los sectores que más crecen”.
Con este objetivo, la Fundación desarrolla programas centrados tanto en competencias digitales y profesionalización técnica como en habilidades transversales. Su oferta actual incluye cursos gratuitos para personas con discapacidad en administración, atención al cliente, habilidades sociales, hostelería y operaciones.
A estas materias se suman contenidos tecnológicos relacionados con alfabetización digital avanzada, Excel y Drive, SAP administrativo, inteligencia artificial aplicada y ciberseguridad. La combinación busca responder a las necesidades inmediatas de las empresas y, simultáneamente, preparar a las personas participantes para las capacidades digitales, tecnológicas y cognitivas que el propio informe identifica como determinantes para las ocupaciones con mayor recorrido futuro.
La apuesta por la capacitación se integra en una trayectoria de más de dos décadas dedicada a promover la igualdad de oportunidades en el empleo de las personas con discapacidad. Fundación Randstad desarrolla programas de empleabilidad, formación e itinerarios de inserción sociolaboral, además de colaborar con empresas en planes de integración y proyectos de diversidad corporativa.
Desde el inicio de su actividad, la Fundación ha atendido a 44.146 personas, formado a 15.618 y contribuido a alcanzar 15.702 contratos destinados a favorecer la integración laboral de personas con discapacidad y en riesgo de exclusión.
Esta estrategia cuenta también con el HUB Fundación Randstad, inaugurado en 2023 como un espacio completamente accesible destinado a poner la tecnología al servicio de las personas con discapacidad.
El centro, que prevé recibir alrededor de 16.000 visitantes al año, dispone de construcción y mobiliario específicamente concebidos para personas con discapacidad física, sensorial y cognitiva. Se plantea como un espacio experiencial y colaborativo abierto a empresas, entidades y sociedad para promover la formación, la sensibilización y la integración.
En un mercado laboral sometido a una rápida transformación, Fundación Randstad sitúa así la formación como un instrumento para reducir la brecha de competencias y facilitar que las personas con discapacidad puedan participar, en igualdad de oportunidades, en las ocupaciones que marcarán el empleo de los próximos años.