Las consideraciones sobre el lenguaje inclusivo o sobre lo que es políticamente correcto nos pueden llevar, en el límite, a conductas de enmienda que pueden rayar lo absurdo. Debemos actuar con mesura hacia lo que pueda ser adecuado de corregir, con respecto también por lo que forma parte del legado cultural de la historia, tal como se ha producido. En todo caso, el esfuerzo debería ponerse en el cambio de valores y la mejora de la sensibilidad, quizá incluso valiéndose de estas proyecciones que nos llegan de siglos atrás.
Josep María Canyelles
Son tiempos de incertidumbre, en los que muchas empresas optan por soluciones de corte táctico orientadas a capear el temporal y aguantar el chaparrón en espera de que amaine. Pero limitarnos a este tipo de decisiones puede desvirtuar el propio producto o servicio, y las consecuencias que puedan tener a largo plazo sobre la marca. Frente al nuevo consumidor, más informado y más exigente, nunca había tenido tanto sentido apostar por la creación de valor añadido y la innovación de las marcas.
Ha pasado más de un año de que comenzara la primera gran crisis económica del siglo XXI y todavía seguimos inmersos en ella, aunque los grandes gurus nos digan que se empiezan a ver “brotes verdes” de una recuperación económica. Pero quizá sea este el problema.
Los próximos 20 y 21 de octubre se celebrará, en Ciudad de México, la III Conferencia España-Iberoamérica de Responsabilidad Social de las Empresas, con el título “La Responsabilidad Social de las empresas en España y México: Enfoques ante la crisis”, organizada por las Fundaciones Carolina y Euroamérica junto a la Embajada de España en México.
Los partenariados público-privados son, sin duda, una puerta al futuro. Pero esta puerta no se abrirá si previamente (o, al menos, simultáneamente) no explicitamos nuestras maneras de entender el qué y el cómo de la aproximación de los gobiernos a la RSE
www.josepmlozano.cat
Una de las dimensiones esenciales de la flagrante irresponsabilidad que está en la base de la actual crisis financiera es el ocultamiento e incluso el falseamiento de información por muchas entidades. No es extraño, por eso, que se hayan multiplicado los llamamientos de todo tipo (de organismos internacionales, de firmas consultoras, de expertos, de ONG e incluso de instancias públicas) reclamando una mayor transparencia en las entidades financieras y, en general, en las empresas. Y muy especialmente, por supuesto, en las de gran dimensión (que son las que más daño causan con el oscurantismo o la falsedad).
José Ángel Moreno Izquierdo
IDEAS organiza la "II Conferencia en Compra Responsable, diálogo Administración, empresa y sociedad para la compra con criterios éticos, sociales y ambientales". Un punto de encuentro para los y las responsables de contratación del sector público, empresas proveedoras de la administración y responsables de compras, organizaciones sociales, Universidades y medios de comunicación.
Contaremos con expertos y expertas de la Comisión Europea, Ministerio de Medio Ambiente, Ministerio de Trabajo e Inmigración, Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Madrid y empresas y organizaciones que están innovando en este campo.
La inscripción es gratuita, pero las plazas son limitadas.
La RSC es voluntaria. La transparencia es obligada y obligatoria. La RSE responde a una cultura empresarial, a una actitud de sus dirigentes, a un espíritu que caracteriza a un proyecto empresarial, a una actitud de sus dirigentes. La transparencia es una obligación de las empresas cotizadas para con la sociedad económica y financiera en la que operan.