La afirmación de que muchas de las grandes corporaciones son empresas ricas con empleados pobres, parece una contradicción. Pero es cierta esta paradoja, ya que empresas altamente reconocidas y que desean ser consideradas como responsables tienen empleados pobres.
Hay que luchar contra la corrupción, pero me parece que no conviene luchar solo -aunque a veces es mejor ir solo que mal acompañado. El problema es que, cuando uno lucha solo, se gana la oposición de los corruptos, en beneficio de los que no luchan: es más probable que pierda oportunidades de negocio (contratos, por ejemplo, si se trata de casos de corrupción de licitaciones públicas o privadas), entre en listas negras (de los corruptos, claro) o quede arrinconado, en beneficio de los que no tienen inconveniente en pagar.
Un año más, y van diez, el Observatorio de RSC presenta el informe: La RSC en las memorias anuales de las empresas del IBEX 35. En esta ocasión la presentación del acto correrá a cargo de Pedro Ortún, ex director de Industria de la Comisión Europe y Miguel Ángel García, director general del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas.
El debate institucional europeo en materia de responsabilidad social se inicia en el 2001, con la presentación del Libro Verde sobre la Responsabilidad Social de las Empresas, poniendo así de relieve la Unión Europea su compromiso con la promoción de la responsabilidad social de las empresas.
Excelente final de Champions League la jugada por el Real Madrid (RM) y el Atlético de Madrid (ATM) el 24 de mayo en Lisboa. Dos lecciones muy importantes podemos extraer del partido:
- El esfuerzo colectivo te puede llevar a límites que no podías esperar,
- Hasta el rabo todo es toro.
Pero no es de fútbol (deporte) de lo que pretendo hablar, sino más bien del fútbol (negocio) y de RSE.
Refiere mi amigo Juanfran –quiosquero, sabio y madridista– que no sabe lo que pasará cuando nos cuenten que la crisis ha terminado. Ni siquiera se atreve a imaginarlo, y yo tampoco. Ahora mismo, y digan lo que quieran políticos, mandamases y gurús, la llamada cosa sigue viva y coleando entre los mortales de a pie, que somos mayoría, todos resignados y conscientes de que, aunque algún día salgamos de este cirio, ya nada sería igual que antes. Nunca.
El bienestar de los habitantes de un país no puede medirse más por su renta per cápita en función al PIB; es un indicador desfasado, y como todo promedio: engañoso. No puede considerarse adecuado un indicador donde Catar y Brunéi aparecen por encima de Suiza y Alemania. Por donde se mire es inapropiado.
En la actualidad, cada vez existe mayor demanda por parte de los consumidores de marcas más sostenibles. Las empresas invierten más en la creación de las mismas y se espera que el gasto en iniciativas de sostenibilidad de producto se acelere. El éxito de la ecoinnovación en productos se consigue gracias a la transparencia y al cambio en el comportamiento del consumidor, según un estudio de Verdantix.
La Fundación ONCE y Mapfre han firmado en Madrid un convenio Inserta para facilitar, entre otros aspectos, la incorporación de 35 personas con discapacidad durante los próximos cuatro años en la plantilla de la aseguradora.
A raíz del XXII Congreso de EBEN-España, que la Cátedra ETHOS de la Universidad Ramon Llull organiza bajo el título “Ética, Emociones y Economía: la gestión actual de las organizaciones”, me gustaría reflexionar sobre la necesidad de una ética mínima en el desarrollo de las organizaciones. Se entiende por ésta un conjunto de normas básicas que los componentes de la organización reconocen como los mínimos exigibles para garantizar la convivencia pacífica y el desarrollo de los fines de una organización.