Existe una tendencia muy extendida a considerar y manifestar que debemos resolver problemas concretos, sobre todo en nuestro ámbito de actuación, “zapatero a tus zapatos”
Siempre hemos dicho que la Responsabilidad Social de las empresas apela a un espacio social, laboral, medioambiental, ético en sentido amplio, superior al legal, es decir, relativo a un comportamiento en todos esos planos, tendente a la excelencia en sus relaciones con todos sus stakeholders.Ese “camino de perfección” es un proceso, con múltiples y sucesivas metas que van definiendo las responsabilidades “sostenibles” de la empresa en sus múltiples campos de actividad.
El autor explica los programas de Criminal Compliance exigidos por el código penal y la Fiscalía para eximir la responsabilidad penal a la empresa
Esta es la quinta –y, con suerte, la última- entrada sobre el papel de la teoría de los stakeholders en la concepción de la empresa. Todas ellas responden a una inquietud mía: hay muchas cosas interesantes en esa teoría, pero también hay cosas que no están claras
Dentro de la saga sobre las concepciones de la empresa a lo largo del siglo pasado, que he ido desarrollan do (muy brevemente) en las tres entradas anteriores, llegamos a la teoría de los stakeholders, que constituye el núcleo de mi análisis
Somos conscientes del poder de los embajadores de marca y su capacidad de influir, condicionar y amplificar los mensajes de una compañía. Entonces, que sucedería si esa devoción por el producto y/o marca derivase también en una demanda de comportamientos más responsables por ejemplo en materia fiscal. ¿La devoción por una marca no debería tener sesgos hacia determinados valores?
Tal vez uno de los aspectos que mucho ha servido para el desarrollo de las redes sociales, del cual se habla poco de ello de manera expresa y clara es la colaboración
El Ayuntamiento de Castelló de la Plana participa desde su puesta en marcha en 2015 en el proyecto CEPPI (Coordinated energy-related PPIs for cities - www.ceppi.eu), asociado a la iniciativa Horizonte 2020 de la Unión Europea
En las dos entradas anteriores de este serie presenté, primero, las teorías que llamé “humanistas” sobre la empresa, y su alternativa neoclásica, centrada en la maximización del valor para el accionista, como objetivo propio de la empresa o como recibido de la contribución de la empresa al óptimo de la sociedad
Nací en una aldea gallega en el último tercio del siglo XX. Crecí en un microcosmos formado por decenas de aldeas que se relacionaban a través de un ciclo circular anual marcado por las faenas del campo y el santoral, orbitando alrededor de “la villa”, un pueblo de unos 8.000 habitantes que era el centro comercial.