
Hay preguntas que suenan filosóficas, pero son profundamente prácticas. Esta es una de ellas: ¿puede haber transición ecológica sin igualdad de género? Mi respuesta es un NO rotundo. No por corrección política, sino por eficacia y excelencia: no existe desarrollo sostenible posible si se excluye (o se subrepresenta) a la mitad del talento, de la experiencia y del poder de decisión y compra del planeta.