Parece que ha llegado la hora de complementar los esfuerzos de promoción de la RSE estimulando a una de las partes interesadas (stakeholders) mas poderosas: los ejecutivos. ¿Que tal si adoptan, como graduandos y como ejecutivos en servicio un juramento de ser responsables? Por lo menos seria un pequeño paso adelante, para enfrentar la realidad cotidiana.
Como era inevitable, empiezan a acumularse las publicaciones sobre las causas de la crisis y sobre el papel jugado en ella por el Sector Financiero. Naturalmente, las hay –como siempre en la botica editorial- de todo color, textura y calidad: también, por fortuna, imaginativas y sugerentes. Quisiera recomendar encarecidamente una de entre éstas: la titulada ¿Y después de la crisis qué…? (Gedisa, 2009). Quizás desmesuradamente desmelenada para algunos, pero repleta, en mi opinión, de una frescura y de una pretensión de sana radicalidad que resulta, cuando menos, muy estimulante.
José Ángel Moreno
Profesor universitario de Responsabilidad Corporativa

Durante los días 9 al 10 de junio de 2009, ha tenido lugar “VII Annual Local Networks Forum” del UN Global Compact, en la que más de 300 personas de todas las redes del Global Compact han intercambiado experiencias sobre como promover la firma y estimular al cumplimiento de los compromisos del Pacto Mundial.
Mi amigo Erich Fromm reflexiona en La condición humana actual sobre la clase de hombre que requiere nuestra sociedad para poder funcionar bien. El industrialismo moderno, escribe el psicólogo y sociólogo alemán, "ha tenido éxito en la producción de esta clase de hombre: es el autómata, el hombre enajenado.
LA GESTION SALUDABLE DE PERSONAS: aún mas importante que la percepción externa de una compañía, es una estrategia de recursos humanos liderada por la Responsabilidad Social corporativa en la que se asegure que en el día a día, utiliza su staff de la mejor manera posible para la realización de sus negocios.
Estimado Sr. Prioux. He sabido que Carrefour no tiene una buena política de adquisición de productos pesqueros y que no se preocupa de aquellos que vende en sus establecimientos, a pesar de que muchos de ellos se encuentran amenazados. Greenpeace está intentando hablar con ustedes para que mejoren su política de compra-venta de pescado sin lograr resultado alguno. Me preocupa mucho la situación en la que se encuentran las poblaciones de peces. Si no mejoran su gestión, las cantidades y la forma en que se pescan, no tendremos pescado en el futuro.
Con los tiempos de corren, de eso de la RSE ni se debe hablar, ¿verdad? Esta es la pregunta recurrente para mucha gente cuando saben que te dedicas a la RSE. Y anda, explícales que no, que hay muchas empresas que saben que la RSE es parte de la solución y que la empresa que ha hecho de este enfoque parte de su modelo estratégico y su cultura interna no podría ahora tirar por la borda lo que han construido a lo largo de años. Precisamente hace unos meses, con el inicio de la crisis económica que estamos sufriendo, publicamos un artículo en el que defendíamos el carácter fundamental de la RSE en tiempos de crisis.En el sector de los seguros de salud privados, el objetivo de la empresa es la salud, por lo que las compañías, además de orientarse al servicio, deben orientarse al cliente. Éstos ven con muy buenos ojos que la imagen corporativa se asocie a políticas de responsabilidad, de modo que las empresas consiguen diferenciar sus productos y servicios mejor que las que no lo son, e incrementar de este modo el grado de fidelización.
Con la llegada de la primavera volvieron las novedades editoriales a las librerías. El Día del Libro en abril abre la secuencia de eventos que atraen nuestra atracción hacia la nueva cosecha de títulos y a volver nuestros ojos de nuevo a aquéllos que teníamos pendientes o que nos gustaría releer.Mucha Ley de Igualdad y mucho hablar de la rentabilidad de la presencia de mujeres a nivel directivo, pero o los hombres se involucran también en la igualdad de género en las empresas o no hay nada que hacer. Involucrar sólo a las mujeres en las estrategias de diversidad de género no es suficiente, y podría ser hasta contraproducente. Entre otras cosas porque puede sonar a feminismo empresarial, y eso, lo siento amigas, tiene poco recorrido.