
Descarbonizamos la economía, lanzamos fondos ESG y redactamos políticas climáticas… pero si las mujeres no están en la sala donde se decide el futuro, ¿de qué transición hablamos exactamente?

Imaginemos que un país decide afrontar la mayor crisis de su historia con solo la mitad de su talento, su experiencia y su capacidad de liderazgo. Parece absurdo, ¿verdad? Pues eso es exactamente lo que está ocurriendo con la transición ecológica.

La respuesta esperada a la pregunta ¿Puede haber transición ecológica sin igualdad de género? parece ser un no, lo cual implicaría que hay una correlación entre transición ecológica e igualdad de género. Y podríamos deducir que, si no hubiera desigualdad de género, la transición ecológica iría más rápida.

Hay preguntas que suenan filosóficas, pero son profundamente prácticas. Esta es una de ellas: ¿puede haber transición ecológica sin igualdad de género? Mi respuesta es un NO rotundo. No por corrección política, sino por eficacia y excelencia: no existe desarrollo sostenible posible si se excluye (o se subrepresenta) a la mitad del talento, de la experiencia y del poder de decisión y compra del planeta.