
En su 15ª edición reunió a empresas, centros especiales de empleo, fundaciones y entidades sociales para impulsar la contratación inclusiva de personas en riesgo de exclusión o con discapacidad y alianzas de impacto social.
Como cada año, se organizó un encuentro Face to Face, con reuniones cara a cara, con la participación de 220 empresas compradoras y 150 entidades sociales proveedoras de servicios de catering, lavandería, jardinería, limpieza o servicios personalizados.
Según Silvia Rodríguez de la agencia Goes Travel, “Estamos muy concienciados. Somos compradores de servicios, por ejemplo, aceite y hacemos reservas en un hostel con 90% de personas discapacitadas (empleadas) y luego, en la parte de la comida, les ofrecemos picnics y comidas a nuestros grupos de clientes”.
Entre las entidades sociales participantes estaba la Fundación Hospitalarias, de las Hermanas Hospitalarias, que a finales de 2022 creó un centro especial de empleo que se llama “Mennintegra’t Job” que facilita la inserción laboral y comunitaria de personas con problemas de salud mental. Según Anna Sanmartín. Directora en Mennintegra't Job, “este centro especial de empleo es para dar continuidad al modelo de recuperación de salud mental” y ofrece servicios de catering, limpieza y lavandería, entre otros.
Del negocio al impacto social y la medición
La jornada contó con la mesa redonda “Del negocio al impacto: el papel de la empresa en la sostenibilidad social” con Pili Malagarriga, consultora en turismo socialmente responsable, Sonia Gil-Gibernau, directora general de Novotel Barcelona City y José María Batalla, fundador de La Casa de Carlota & friends.
Pili Malagarriga destacó la importancia de los valores éticos y la calidad humana, recordando que si todos aportamos un poco de nuestra parte, la sociedad puede ser mejor. También advirtió de la falta de voluntad y recursos para desarrollar muchas iniciativas sociales.
Sonia Gil-Gibernau explicó cómo desde el sector hotelero se generan oportunidades reales incorporando a personas en situación de vulnerabilidad en las plantillas. En su opinión, “La inclusión no es una agenda exclusiva de un sector, sino global.”
José María Batalla reivindicó la diversidad dentro de las empresas. En su caso, el 33% del equipo está formado por personas con discapacidad intelectual y con su incorporación comprobaron que también surgía un producto valioso, “vimos que funcionaba y que las marcas nos entendían” afirmó.
Posteriormente, la conferencia “Inclusión: un camino común” estuvo a cargo de Luis Araujo, expresidente de Turismo de Portugal, impulsor del Plan Turismo 4.0 orientado a la sostenibilidad y la innovación tecnológica.
Señaló que el turismo es una palanca de inclusión aunque persisten retos como la brecha de género y la presión turística. “El turismo intenta incluir al turista pero se olvida del vecino” afirmó, poniendo como ejemplo la ciudad portuguesa de Gaia donde solo había dos supermercados.
También aseguró que Lisboa “sufre la concentración turística”. Y entre los proyectos para transformar los efectos, puso como ejemplo el caso de Zambujal, a las afueras de dicha capital, el primer barrio social embajador de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), reconocido por la ONU. Entre las iniciativas del proyecto destacan los programas de inclusión social y educación y el impulso al comercio local y actividades comunitarias.
Luis Araujo considera que hay que pasar del discurso a la decisión y también a la medición. “Lo que medimos importa” afirmó. Se trata de ver cuál es el impacto en el precio de la vivienda local, en la paridad en el liderazgo, en la retención de valor en las comunidades, en la accesibilidad real, en la preservación cultural y cómo mejoramos el sueldo en el sector turístico.
El desafío para este experto se resume en tres preguntas: ¿A quién estamos cerrando la puerta y por qué? ¿Cuándo aceptaremos que diversidad e inclusión suman? y ¿A quién llevo conmigo en este camino?
La jornada dejó claro que la sostenibilidad social no puede quedarse en el discurso: requiere alianzas, compromiso empresarial y una mirada más inclusiva hacia las personas y los territorios.
