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Hace tiempo escribí sobre el banco Santander y no lo hacía precisamente como ejemplo de empresa responsable...

 

  Esta vez, y no como un mal arbitro acobardado que debe balancear por las presiones del público los errores a favor y en contra , sino como acto de justicia, debo escribir sobre dicha institución como buen ejemplo de responsabilidad puntual por el lanzamiento de una iniciativa plenamente responsable, esto es, incluyente; e incluyente porque

  • No es un acto de responsabilidad vacua, coja de alguna pata, beneficiando solo a una parte, sino integrada y de claro beneficio para diversos grupos afectados por la empresa.
  • Y porque optimiza la ratio iniciativa responsable por retorno empresarial, esto es, porque obtiene el máximo retorno empresarial posible de una iniciativa responsable de alto impacto social u obtiene el máximo impacto social posible a partir de una iniciativa lucrativa.

Las iniciativas responsables e incluyentes son el paso del sueño de la responsabilidad empresarial a su implementación efectiva y las empresas que las desarrollan no suelen envolverse en discusiones de fondo, esto es, no discuten motivaciones, no discuten sobre qué es antes si el huevo o la gallina, sino que se centran en beneficiar a unos (a sí mismo, esto es a sus accionistas y/o propietarios) y a otros (grupos en el área de influencia).

 

¡Lo sé, lo sé!: no es perfecto y aquellas reflexiones no son solo importantes, sino esenciales para llegar a una responsabilidad empresarial autentica. Soy plenamente consciente de ello y en muchas otras ocasiones me veréis metiéndome en dichos berenjenales, ¡pero es avance, es movimiento!.

 

Zenón de Elea, como buen cínico, se metería sin dudarlo en este charco y nos discutiría que ese movimiento sea real. Nos contaría que el rápido Aquiles empresarial jamás alcanzaría a la tortuga social, puesto que cada vez que la ágil motivación empresarial se moviera con celeridad, la motivación social se movería otro poco, y aunque solo fuera ese poco, nunca la atraparía.

 

Ante este discurso absurdo pero inapelable, así como incomprensiblemente valido para infinidad de ONGs, gobiernos y empresas, el Banco Santander Diógenes se levanta, camina y afirma: "El movimiento se demuestra andando".

 

Mediante un acuerdo firmado  con la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE) por el cual el Banco Santander se ha comprometido a financiar el 100% del precio de las viviendas que vendan las promotoras y constructoras, siempre que apliquen descuentos de hasta el 20%, el banco obtiene ese retorno empresarial e impacto social en los cuales se basa una iniciativa incluyente, a saber:

 

  1. La iniciativa beneficia a aquellos que necesitan una primera vivienda y que no pueden acceder a ella debido al precio, ya que fuerza a una bajada del 20%.
  2. La iniciativa les beneficia también al concedérseles hipotecas del 100%, de forma que los compradores no tendrán que hacer frente a una entrada.
  3. La iniciativa beneficia por otro lado a aquellos promotores que no encuentran comprador, revitalizando el mercado inmobiliario.
  4.  Y por supuesto, la iniciativa beneficia al propio Banco Santander que ve una manera de quitarse de en medio problemas con activos que no necesita.

El movimiento se demuestra andando y que otros anden y encuentren este imperfecto pero eficaz camino que pone en práctica nuestro Santander Diógenes sería un magnifico avance para abandonar la retórica demagógica y encontrar la responsabilidad para con toda la sociedad.

 

Prof. Rafael Moreno Prieto

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OpiniónReputación

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