Se acerca el día de la mujer y ya son muchos los artículos, foros, blogs y eventos que empiezan a hablar sobre este tema. Pero ¿Cuántos de ellos hablarán de Inteligencia Artificial (IA)? Si hiciéramos ese análisis después, seguro que las cifras no nos sorprenderían, serían muy bajas.
Inteligencia artificial y mujeres

Lo que si nos sorprende es ver cómo nos llega la IA al consumidor. Porque en muchos casos, la IA tiene nombre y voz de mujer. Mencionemos aquí algunos como Alexa, Siri, pero es que, a día de hoy, mi asistente virtual en mi smarthphone y dispositivos de casa solo tienen voz femenina, la masculina, aún no ha llegado, al menos en español, aunque dicen que están en ello. Según un estudio de la UNESCO, la preferencia de voces femeninas para asistentes digitales puede derivarse de las normas sociales de las mujeres como cuidadoras y otros sesgos de género socialmente construidos que anteceden a la era digital. Y por último, quien no conoce al robot Sophia que apareció en nuestros televisores anunciando una marca de agua y que según su inventor buscaba en el androide: creatividad, empatía y compasión.

Y aquí es donde quería llegar, esta es la imagen que muchos humanos tenemos del género femenino, empatía, compasión, servilismo, cuidado, quizás éste sea uno de los grandes motivos por el que el género femenino no se siente atraído por las carreras tecnológicas STEM (por sus siglas en inglés: Science, Technology, Engineering and Mathematics) poco orientadas al estudio y capacitación de este tipo de cualidades humanas. Quizás habría que incluir algunas asignaturas obligatorias de programación y tecnología en la educación primaria que oriente a nuestras hijas a ser más digitales.

Pero no nos desviemos del tema que estamos tratando aquí, que es la Inteligencia Artificial, del que se han dado muchas definiciones, pero yo me voy a quedar con ésta: dotar a las máquinas de las herramientas y capacidades (algoritmos) para llegar a actuar y pensar como la mente humana.

Pero el género humano está formado por hombres y mujeres, por lo que, si queremos que esas capacidades y herramientas desarrolladas nos representen a todos, deberán ser desarrolladas por ambos géneros para que se tengan en cuenta ambas formas de pensar.

Si los modelos desarrollados son entrenados con datos que no eliminan el sesgo de género que la sociedad ha ido generando a lo largo de su historia, repetiremos los patrones de sesgo de género. Por ello las mujeres debemos involucrarnos en participar más activamente en este tipo de proyectos tecnológicos, para asegurar esa “responsabilidad algorítmica”. Debemos pensar en la Inteligencia Artificial como una “plataforma” que ayude al género femenino a evitar que se replique el sesgo y discriminación del pasado.

Pero ¿Cuál es a día de hoy la involucración de la mujer en este campo? La verdad es que las cifras en el territorio español, son mejores de lo que podíamos suponer. Según el mapa de capacidades de tecnologías de IA elaborado por el gobierno central en el que están representadas las empresas que desarrollan, investigan, o prestan servicios en IA, el acceso de la mujer a estas empresas muestra unas cifras esperanzadoras, pero sobre todo en la empresa privada. En las Administraciones Públicas todavía hay poca entrada de la mujer en estos puestos y cifras similares se muestran en el entorno educativo universitario. La empresa que arroja las cifras más bajas son las Instituciones sin fines de lucro.

¿Cómo conseguir que estas cifras aumenten? Difícil respuesta, pero vamos dando los pasos necesarios rompiendo estereotipos de género, las empresas están mejorando la conciliación familiar y los gobiernos están ayudando a reducir la brecha salarial, pero aún queda mucho camino por andar. De media el porcentaje de la mujer en el sector de las tecnologías de la información es de un 37%, no muy superior a los que había hace dos décadas que rondaba un 33%.

¿Quizás nos faltan referentes femeninos? Puede que éste sea uno de los motivos. Aunque ya hay algunas mujeres en puestos relevantes en este mundo. Te presento a continuación a algunas de ellas en el sector español:

  1. Nuria Oliver: Doctora por el Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Directora de Investigación en Ciencias de Datos en Vodafone. Académica de la Real Academia de Ingeniería.
  2. Concha Monje: doctora en Ingeniería Industrial. Directora del proyecto HUMASoft. Profesora titular e investigadora del Robotics Lab, en la Universidad Carlos III.
  3. Esther Borao: Ingeniera industrial especialista en robótica.

También existen iniciativas y comunidades que empoderan a la mujer en la Inteligencia Artificial, desde aquí te invito a que te unas a alguna de ellas y colabores en hacer crecer esta participación femenina en IA. Sólo formando parte de este mundo tecnológico, se podrá contribuir a que la Inteligencia Artificial promueva la diversidad de género y convertirse en responsable de que así sea.

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