El objetivo de la Taxonomía Europea es el de ser una herramienta de clasificación destinada a ayudar a los inversores y las empresas a tomar decisiones de inversión claras en el marco de actividades económicas respetuosas con el medio ambiente.
Finanzas sostenibles y taxonomía verde

La Comisión Europea (CE) lanzó en marzo del pasado año 2018 un plan de acción sobre finanzas sostenibles para lograr que el sistema financiero respalde las acciones de la UE en este ámbito.

El pasado 18 de junio, la CE dio a conocer los primeros resultados de su trabajo sobre la taxonomía. El objetivo de la Taxonomía Europea es el de ser una herramienta de clasificación destinada a ayudar a los inversores y las empresas a tomar decisiones de inversión claras en el marco de actividades económicas respetuosas con el medio ambiente.

La taxonomía es una lista de actividades económicas con criterios de desempeño para su contribución a los siguientes seis objetivos ambientales:

  1. Mitigación del cambio climático
  2. Adaptación al cambio climático
  3. Protección y uso sostenible del agua y los recursos marinos
  4. Transición a una economía circular, prevención y reciclaje de residuos
  5. Prevención y control de la contaminación
  6. Protección de ecosistemas saludables

El informe publicado es un informe provisional de las recomendaciones establecidas por el Grupo de Expertos Técnicos en Finanzas Sostenibles (TEG - Technical Expert Group on Sustainable Finance), que define los criterios técnicos de elegibilidad de 67 actividades económicas que cumplan con el primer objetivo que es la mitigación del cambio climático.

En efecto, el TEG ha identificado actividades que pueden contribuir sustancialmente a la atenuación del cambio climático en los siguientes sectores: agricultura, manufactura, energía, transporte, tecnologías de la información y la comunicación, y el edificio

Para ser incluidas en la taxonomía, las actividades económicas deben cumplir con criterios de selección cuantitativos o cualitativos, que establecen los requisitos para:

  • Una contribución sustancial a al menos un objetivo ambiental (mencionado anteriormente)
  • No dañar significativamente otros objetivos ambientales
  • Asegurar que se respeten las garantías mínimas en términos de derechos laborales

El TEG considera que tres tipos de actividades que pueden contribuir sustancialmente a mitigar el cambio climático:

  • Actividades ya bajas en carbono, compatibles con una economía de cero carbono a horizonte 2050.
  • Actividades que contribuyen a la transición hacia una economía de cero emisiones netas en 2050, que aún no son compatibles con una economía neutral en carbono.
  • Actividades que hacen posibles las actividades anteriores, como, por ejemplo: la fabricación de aerogeneradores o la instalación de calderas de alta eficiencia.

Esta taxonomía se podrá utilizar para los productos "verdes" (como bonos verdes y fondos verdes) y también servirá como base para futuros esquemas de etiquetado para ayudar a los inversores a identificar productos y estrategias de inversión que realmente financian estas actividades sostenibles.

De hecho, la taxonomía proporciona claridad y transparencia para la toma de decisiones con conocimiento de causa para favorecer la inversión en actividades respetuosas del medio ambiente.

Permite adoptar una definición común.

En el mejor de los escenarios, el texto se adoptará en el verano de 2020. En un escenario alternativo, el nuevo Parlamento, más "verde", podría tomar de nuevo el texto deseando ir más lejos.

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