Me pide Jordi Jaumà que escriba unas palabras sobre el Seminario “Sociedad Civil Global” que la Fundación Rafael del Pino con la Universidad de Harvard ha creado con enorme generosidad y acierto hace 3 años y donde he tenido la gran oportunidad de participar en este mes de septiembre.
Mente y Manos
James Austin - Foto de Jordi Jaumà

Yo que carezco de toda experiencia en la materia de escribir, intento no darme por aludida, pero Jordi no va a darse por vencido y aquí estoy dejando mi testimonio pidiéndoos a vosotros los lectores que no me juzguéis severamente si no soy capaz de transmitir nada que pueda moveros : el corazón o la mente.  Mi objetivo es simplemente contaros una breve historia, un simple testimonio sobre lo vivido en el programa “Global Civil Society Seminar” en el Kennedy School de Harvard.

Decir que Harvard es una institución memorable no tiene merito ni valor puesto que es una obviedad. Pero experimentar ser alumna de sus profesores y sentarse en una de sus clases durante días enteros, ha sido para mi una experiencia irrepetible fascinante y que deja huella, sin duda deja huella! El enorme conocimiento y sabiduría que esta universidad encierra no es baladí.

De las fascinantes clases me quedo con las palabras de Kofi Annan “si no logramos que la globalización funcione para todos al final no funcionará para ninguno” y para ello las Naciones Unidas de la mano del profesor que nos lo cuenta, han creado los principios para que los derechos humanos se respeten en el mundo empezando por las instituciones y las empresas, principios o medidas que dichas instituciones han de cubrir: PROTECT-RESPECT- REMEDY (proteger y  respetar los derechos humanos en las empresas y remediar las violaciones de dichos derechos). Parece tan obvio que nadie daría mucha importancia al trabajo de Ruggie si no fuera porque las cosas solo las cambian personas tan increíbles como Kofi Annan y cuando dichos líderes logran que las cosas se hagan y las ideas se implementen dichas ideas pasan a la historia como obvias.

Dan Levy.  nos habló de medir el impacto de nuestros programas y con enorme sencillez y simpatía nos explicó que el ser humano no es excelente estimando lo que va a pasar  y menos aun en las decisiones que tomamos (por esto él mismo perdió una apuesta y tuvo que regalarnos un libro que no podemos dejar de leer “Think Fast and Slow” de Daniel Kahneman dedicado por el mismo. Es genial no?). Como nuestra intuición falla hemos de poner remedios. Dichos remedios se llaman evaluaciones y dichas evaluaciones nos ayudan a tomar mejores y mas acertadas decisiones.  Parece todo tan facil… y que complejo es. Aquí esta la suprecía de las cabezas pensantes de esta universidad que hacen que lo que explican parezca fácil. Me quito el sombrero.

Ricardo Hausmann con su acento dulce y profundamente venezolano nos explicó su complejísima herramienta de medición de desarrollo económico de los países (aplicable a las regiones y las comunidades) con paralelismos del juego de palabras Scrable (el que tiene mas palabras tiene mas potencial de exito) y con la imagen de los monos (person bytes) y su capacidad para saltar a los arboles vacíos más cercanos (oportunidades de crecimiento) de forma que los monos que logran poblar el bosque llegan antes y mejor al desarrollo económico. No seré yo quien os lo explique pues es demasiado complejo para mi pero en YouTube esta su charla completa, y créanme cuando lo escuchas te quedan clarísimas dos cosas:

  1. La teoría de desarrollo de hausman y
  2. su  supremacía intelectual . Apasionante.

La única mujer del curso, Julie Battilana,  joven de origen francés y con una mente muy rápida (una mente muy femenina y no me tachen de feminista por favor!) comenzó su charla diciendo que hay un conflicto gravísimo, que esta siendo pasado por alto en las grandes discusiones de este país, entre Democracia y Capitalismo. Tan rotunda fue que todos pensamos su charla se decantaría por aquellos derroteros pero ¡no! volvió al redil de lo que era el foco de su charla y nos explicó con teoría y ejemplos reales de estudiantes de Harvard, el reto que supone el cambio social. Para ello nos abrió nuestro espectro de pensamiento enseñándonos a identificar nuestros aliados y nuestros detractores pero también los “fence sitters” del cambio (los fence sitters son los que no toman parte en un principio, simplemente les “da igual” pero ¡cuidado! se decantarán por el vencedor) y como atacar a cada grupo para lograr nuestro reto de cambio. ¿Soy yo un agitator, un innovador o un director de orquesta? por que de esto, de mi estrategia y mis recursos va a estar en juego que gane la partida y logre el cambio- como lo hicieron Gandhi  Luter King la Madre Teresa Nehru o Mandela- o fracase como lo hizo la inmensa mayoría de los que intentaron un cambio con C mayúscula y de ellos no recordamos ni su nombre y menos aun, su noble causa.

Daniel Ziblatt que esta ocupadisímo en lanzar su libro y anda muerto de miedo por la subida al poder del presidente americano en un país donde la democracia es el pilar de TODO- nos contagió su razonada y razonable preocupación por la falta de responsabilidad de los partidos políticos de frenar la entrada de candidatos “no aptos” para el poder. La razón es que una vez estos individuos entran por la puerta y aun esquivando las leyes de la probabilidad llegan al poder, no hacen caso a nada ni a nadie y se erigen ante el pueblo como dioses utilizando el miedo como potentísima arma de poder (de ahí el libro de Fear que me han recomendado mucho). De aquí venía ya Peter Hall, solo que este nos explicó las razones de la subida del populismo, sobretodo el populismo de la derecha que es el que preocupa a EEUU. Hall nos contó como estos partidos anclándose en atacar la corrupción del sistema (“el establishment”)  han logrado llevarse de calle a esa parte de la clase media americana en su mayoría “los factory workers” americanos blancos de la mina y la fábrica que están hartos de verse desdeñados por la sociedad. Todos los que han comparten la percepción de que su valor en la sociedad ha caído en picado + idea de una sociedad que solo valora cuanto ganas y cuanto vales se convierte en un tsunami favorecido este por una economía dominada por las tecnologías que no tiene vuelta atrás. Estos Pure american White men han pasado al mayor de los olvidos y mientras la Política de “identidades” va polarizando todo lo que encuentra en su camino, partidos, votantes, rentas, distancia entre ricos y pobres… dicha polarización nos pregunta a cada uno “eres de los míos o estas contra mi”esto es “identity politics”.  El sueño de la democracia basada en valores de la no supremacía del individuo frente a la sociedad y que podemos sentarnos y hablar aunque no estemos de acuerdo, se ha desvanecido como el humo.

No faltó la participación de un americano de origen indio listo listísimo, Alnoor Ebrahim,  que nos regaló las lecciones aprendidas que están en su nuevo libro aun sin publicar y que por tanto no podemos aquí compartir nada del mismo; pero aviso- y el que avisa no es traidor- la receta mágica de la correcta medición del cambio social es inteligible y tremendamente tecnica, solo apto para altos intelectos muy preparados.

Lo pasamos bien en la última clase haciendo el único caso práctico del Seminario, “Wilderness safaris” una empresa preservadora de la vida salvaje animal (conservation business) . Dicha empresa la fundan dos africanos locales de Bostwana que pagaban hasta 100 veces más por las tierras donde hacer los campamentos del safari (de donde sacaban el dinero para este sobrepago queda todavía en secreto de sumario) cobrando hasta 4,400$ la noche en habitación compartida. Pues sí - estos son los casos de Harvard -estos señores con una clara visión y un modelo de negocio muy claro basados en las 4 Cs: Conservación de la vida animal, el respeto por la Cultura y la Comunidad local dando siempre prioridad a estas 3 frente a la c de Comercio (esto es lograr beneficios) lograron crear una gran exitosa multinacional.  Dicha empresa presente en diferentes países de Africa es hoy un referente en el mercado del turismo de lujo donde el viaje se tranforma en una experiencia única (de ahí su elevadísimo precio por noche). Nuestro profesor, James Austin, peculiar en su modos, sus formas y su físico de hombre ermitaño de barba tan larga como blanca y su forma de hablar actuando como si aquello fuera una película filmándose en tiempo real- fue tejiendo en nosotros un original ”train of thought “ basado en la importancia de tener un buen y claro modelo de negocio donde cada C se nutre del resto de las Cs y con el reto continuo de trabajar en colaboración con los distintos y variados grupos de interés desde socios, inversores, clientes, empleados, ONG,  gobiernos, competidores, proveedores, propitarios de la tierra, agencias de viaje…… you name it! como dicen tan adecuadamente en estas tierras de Nueva Inglaterra.

¿Que tendrá esta ciudad de Boston que atrae las mejores cabezas a sus universidades? Nombre, sueldos, imagen, reputación, expectativas laborales de futuro, oportunidad para soñar con cambiar el mundo? Esto me recuerda que no he mencionado la universidad de MIT  una pequeña universidad de 11000 alumnos y 1000 profesores al otro lado del rio y claros influjos de rivalidad con la super numero 1 Harvard. MIT tiene una misión clara fácil y apasionante “Solucionar los problemas de la humanidad”. Para ello el director de Global Initiatives Program, Marco Muñoz,  simpático abierto, nos explicó que ellos ponen los recursos económicos y de capital humano necesarios para lograr que las mejores ideas (sobretodo de sus alumnos y profesores) se lleven a cabo  y se implementen para lograr el éxito- con una metodología de “mente y manos” como nos dice muy orgulloso él mismo: las ideas no valen nada, solo valen las ideas que se implementan y funcionan de ahí que la mente vaya acompañada de manos. Todo ello en el corazón de esta pequeñisima universidad (claro que todo es relativo en el mundo según con quien te compares) que nos abrió sus puertas – esas que como dice nuestro compatriota mejicano siempre están abiertas para el que tenga una idea y quiera implementarla, una idea que tenga siempre un objetivo: cambiar el mundo a mejor.

¿Podremos los que hemos participado en el GCSS 2018 lograr ser parte de ese ecosistema del social change? Yo después de esta experiencia sueño con ello. Sueño con impulsar en España -el país que amo, que me ha visto nacer y crecer- el emprendimiento social y buscar inversores que quieran unirse y ser parte de los que quieren mejorar el mundo. Con este reto en mente dejo la América de Harvard, de Trump y de los enormes contrastes camino de casa.   Por último creo que hablo en nombre de la mayoría cuando digo que los que estuvimos en Harvard estos días, tienen la capacidad, las ganas y la inspiración para hacerlo- ahora toca lo más difícil, aterrizar, volver a nuestro trabajo a nuestra familia, a la realidad y rutina diaria y poner “mente y manos” para lograrlo, porque como decía el bostoniano y licenciado de Harvard Henry Thoureau -famoso escritor, naturalista, reformador social  y profesor- “it is to solve some of the problems of life- not theoretically, but practically”.

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top