En España se está dando una situación relativamente insólita en los anales de la filantropía. La Fundación Amancio Ortega, financiada con las donaciones del principal accionista de Inditex (Zara es su marca más conocida) decidió en marzo del 2017 donar 320 millones de euros para la mejora del equipamiento hospitalario en la prevención y tratamiento del cáncer en la sanidad pública del país
¿Por qué rechazan la filantropía de Amancio Ortega?

Pero las manifestaciones de aprobación se han visto opacadas por la oposición de algunos grupos gremiales y algunos políticos populistas

El diario El Mundo reporta:

………..Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Aragón, que mostró su desacuerdo con este donativo ya que consideran que no es necesario "recurrir, aceptar, ni agradecer la generosidad, altruismo o caridad de ninguna persona o entidad" para financiar la sanidad pública. Otras asociaciones, como la de País Vasco, la de Galicia o la de Canarias, además de la federación que agrupa a estas y otras asociaciones, también se mostraron en contra de la donación. (énfasis añadido).

Añadieron que esta comunidad autónoma no tiene que aceptar ningún gesto similar y "menos aún de quien, siendo el mayor accionista de una de las mayores empresas y fortunas personales del Estado, tendría que demostrar no su filantropía sino su obligación de contribuir al erario público de forma proporcional a sus beneficios y en la misma proporción que el resto de los contribuyentes" (énfasis añadido).

Y el diario Libertad Digital reportó que un líder local de un partido político: 

“….calificó la aportación de "limosna" y preguntó a la presidenta del Gobierno balear si consideraba que las "limosnas de los millonarios" eran "la solución a la falta de financiación”. Y aseguró "no estar en contra" de la donación, pidió que se "cuestionase" de dónde "procedían estos fondos", en referencia, añadió, a las críticas por "explotación laboral" y "competencia desleal" que recibe Inditex. Son "donaciones de empresas que podrían tener beneficios de dudosa procedencia", insistió. (énfasis añadido)

No obstante a pesar de estas críticas catorce gobiernos autonómicos han aceptado la cuota parte de las donaciones que se le han ofrecido y firmado acuerdos para su utilización (por el bienestar de mi familia, espero que el gobierno balear sí acepte la donación). [1]

Financiación fiscal vs. Filantropía

Analicemos estas aseveraciones.  En la forma en que están expresadas parecen tener un alto contenido político de rechazo a la intervención del sector privado en la sanidad pública, reflejan un populismo político más que el interés en el bienestar del “pueblo”, lo que posiblemente les impide analizar la situación desapasionadamente.

Debemos enfatizar que este análisis que estamos haciendo parte de muchos supuestos ya que no tenemos toda la información necesaria para justificarlos, pero el lector puede incorporar su conocimiento del caso y hacer el análisis respectivo si éste le parece deficiente:

  • Suponemos que si las Comunidades Autónomas firman el convenio de utilización de los recursos deben haber tomado las previsiones del caso para usarlos dentro de sus planes de sanidad pública y no deben haber aceptado interferencias de la Fundación en la utilización de los recursos más allá de los términos generales de destino y utilización eficiente y efectiva.
  • Entendemos que los recursos son utilizables para inversiones en equipamiento y no para cubrir gastos corrientes de personal mantenimiento, alquileres, etc. que son financiables con recursos fiscales, gastos que suelen ser incurridos con poca eficiencia.
  • Suponemos que son recursos incrementales, adicionales, no sustitutivos de los recursos fiscales ordinarios de la Comunidad y del país.
  • Suponemos que el Sr. Amancio Ortega y su Fundación cumplen con la legalidad fiscal y no evaden ni eluden impuestos.  Si este no fuera el caso, las instituciones correspondientes deberían denunciarlo ante las autoridades.  Si saben que los recursos son de “dudosa procedencia” que lo demuestren y denuncien. Es su responsabilidad ante la sociedad.
  • Suponemos que los críticos tienen la opción de no comprar productos de Inditex si creen que han sido elaborados en condiciones de "explotación laboral" y "competencia desleal" y, si tienen pruebas de ello, es su responsabilidad como representantes de los ciudadanos presentarlas y denunciarlas ante la opinión pública y las autoridades. Es su responsabilidad ante la sociedad.
  • Suponemos que la sanidad pública de España no está en un nivel óptimo y que su eficiencia y efectividad pueden mejorarse con mayores recursos.
  • Suponemos que los recursos fiscales para cubrir las necesidades de la sanidad pública no son suficientes para la modernización del equipamiento en el tratamiento y prevención del cáncer, entre otras necesidades.
  • Suponemos que los recursos fiscales que se usan para financiar la sanidad pública provienen de todos los ciudadanos españoles y que si alguno de ellos decide contribuir a financiarla la sanidad mejorará o bien se podrán destinar los recursos fiscales liberados por esa donación a otros aspectos más urgentes de la sanidad, en particular reducir las largas listas de espera.  Y si todo fuera perfecto en la sanidad española, la contribución de la Fundación podría llevar a reducir el gasto público en sanidad y por ende reducir la carga fiscal sobre todos los ciudadanos. Sería un subsidio fiscal de la Fundación a los ciudadanos españoles.
  • Suponemos que estas contribuciones no son una limosna que, según la RSE es “Cosa, especialmente dinero, que se da a otro por caridad”.  Esta donación es para cubrir una necesidad pública y para un propósito definido, sin discriminación de ningún tipo.  Bueno, sí, solo cubre enfermos potenciales y reales.
  • Suponemos que esta donación no supone la privatización de los servicios prestados con el equipamiento.
  • Suponemos que la Fundación y las Comunidades Autónomas rendirán cuentas de la utilización de los recursos.
  • Suponemos que los recursos vienen de la Fundación que se financian con los ingresos del Sr. Amancio Ortega y que tiene muchas otras alternativas de usar su dinero.

Si estos supuestos son correctos es necesario “aceptar, agradecer la generosidad, altruismo o caridad de cualquier persona o entidad" para financiar la sanidad pública porque contribuyen al bienestar de los ciudadanos.

Este caso es un buen ejemplo de la aplicación del consejo de John Wesley (1703-1791), fundador de la Iglesia Metodista, cuando decía: “ Primero, gana todo lo que puedas, segundo, ahorra todo lo que puedas. Después dona todo lo que puedas .”

Qué difícil es donar el dinero efectivamente.  Como decía el mayor millonario de la historia de EE.UU., Andrew Carnegie (1835-1919), en el ocaso de su vida: “ He resuelto dejar de acumular riqueza y empezar con la infinitamente más seria tarea de una sabia distribución .” [2], ejemplo que está siendo seguido por Bill Gates, entre otros.

Maldito si lo haces, maldito si no lo haces.

 

El hombre que muere rico muere desgraciado.

El único propósito de ser rico es para poder donar el dinero.

Andrew Carnegie, 1835-1919.

 

[1] De esta situación también se hace eco el diario El País, entre muchos otros, no sólo los diarios de “derechas”.

[2] El suscrito fue beneficiario de la visión de Carnegie al estudiar en el instituto tecnológico que fundó, Carnegie Institute of Technology (fundado para formar a sus potenciales ingenieros, ahora Carnegie Mellon University) con una beca producto de sus donaciones y en algunas de las centenares de bibliotecas que fundó.  Gracias Andrew Carnegie.

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