Si bien lo que no se mide no se corrige y son de suma importancia los indicadores, hay mucho de lo que se hace al revisar nuestra gestión que no se puede plasmar en un indicador
Lo que los indicadores no pueden mostrar

Hace algunos años comencé a asistir a foros y eventos, ya tenía algún camino transitado sin saber de qué se trataba la RSE técnicamente, ya trabajábamos con flexibilidad horaria, teníamos nuestro código de ética, declaración de misión y visión, etc… pero al ver los “casos de éxito” en materia de RSE, luego de haber recorrido las ISO 26000 cuando aún estaban en etapa de implementación, comencé a percibir en mí una brecha muy grande entre lo que mi empresa me mostraba y lo que deseaba  que fuese. Me tocó exponer sobre la temática en algunos foros y no podía hacerlo desde el lugar de mostrar los deberes bien realizados, así comenzaba hablar más bien de las contradicciones  que generaban en mí esta filosofía de gestión. Solicité ayuda a Patricia, Lic. en administración de empresas  y Coach Ontológico para que me acompañara a concretar algunos cambios.  Aún recuerdo aquella primer entrevista, implorándole claramente que “me sacara de ese cuello de botella”.  Patricia realizo un trabajo de diagnóstico profundo entrevistando a empleados, contador, abogado, clientes, proveedores, vecinos de la empresa, realizó un severo diagnóstico y  posteriormente continuamos con conversaciones individuales de coaching. Fue así que en nuestro último encuentro, diplomática y acertadamente me invitó a continuar mi búsqueda  acompañado por un  psiquiatra. Ella reconoció sus límites mientras  podía ver en mí, cuestiones que yo nopodía hacer consciente en ese momento pero que tenían un claro impacto en mi tarea de gestión.

Proseguí mi búsqueda con modernas técnicas de Regresiones, Constelaciones Familiares, y otras más que no recuerdo su nombre. Trabaje seriamente sobre el Jorge bueno (aquel niño con cara de bueno que de adulto sentía el mandato de tener que ser siempre el  bueno de la película) y el Jorge malo (aquel niño que sentía que todo lo que hacía le salía mal por comparase con su hermana que siempre fue una luz en todo lo que hace) trabajando sobre el bien y el mal fue que puede dejar de juzgar entre otras cosas a las empresas como buenas y malas y enfocarme más bien en los impactos positivos y negativos. Observar claramente que toda decisión tomada tiene un impacto positivo en un sentido y negativo en otro.

Comprendí que ser Responsable nada tiene que ver con ser bueno. Trabaje sobre la responsabilidad (habilidad para responder), la autoridad, el desapego, el miedo al fracaso, el miedo al éxito,  el miedo a que las cosas cambien y el miedo a que las cosas siempre sigan igual…

Pensé mucho sobre los criterios de flexibilidad en la empresa. Al hacer  consciente de que implementaba excesivos criterios de flexibilidad por miedo a que los empleados no me quieran es que pude pasar a hacerlo desde una verdadera convicción. Darme cuenta de los límites y distancias innecesarias que colocaba solo por miedo a perder el control. Y así podría escribir un libro…

Regresando al tema que intento compartir, luego de idas y vueltas, llegue a trabajar sobre mi nacimiento.

Nací en Jujuy, Argentina, un día de lluvia torrencial, en el mes de enero.

Al intentar atravesar el canal de parto, en esa primer situación difícil que la vida me ponía, fue que me detuve, mi madre sentía mucho miedo, pero ese es su tema, de mi parte, quedé esperando inmóvil a que la obstétrica me sacara cuidadosamente de esa situación con un vacum,  una técnica que a mí me ayudó, pero entiendo que hoy no se realiza por el alto riesgo que implica. El tema es que ese día aprendí a que en las situaciones difíciles, grandes desafíos, si me inmovilizaba, alguien me sacaría de la situación y fue así  que anduve por la vida hasta casi mis cincuenta años, metiéndome en cuellos de botella y esperando o implorando a alguien que me sacara. De este modo gestionaba mi empresa, metiéndola en situaciones difíciles y esperando a que alguien o alguna situación la sacara…

La RSE nos invita a revisar los impactos de nuestra empresa, incluye los impactos  que provocamos con nuestra gestión y claro está que gestionamos nuestras empresas s con todo lo que traemos. Lo resuelto y lo no resuelto.

Concluyendo: no podría poner en forma de indicador los impactos positivos generados en mi empresa al realizar este avance tan personal.

 

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