La transparencia es un capítulo especial cuando hablamos de RSE. No es lo mismo transparentar que dejar traslucir
La tansparencia

Transparentar viene de dejar ver a un lado lo que hay de del otro. Con la tecnología, vamos hacia un mundo cada vez más transparente. Todo queda filmado, registrado y todo puede ser drásticamente expuesto.  El Fisco juega con las empresas al Gran Hermano. Están observando a través de complejos sistemas informáticos nuestros movimientos bancarios, compras y ventas, saben en tiempo real todos nuestros movimientos económicos, ante dudas piden a las empresas que transparenten mayor información. Esto hace que se regule el comportamiento de las empresas y se mejore considerablemente la conducta tributaria. Vivo en una ciudad  fronteriza con muchísimo comercio informal que no registra ni siquiera la inscripción ante el fisco y esto hace que ellos no puedan seguir sus movimientos. Esto genera dos sistemas, uno transparente para el fisco y otro totalmente velado que opera libremente sin pagar un solo impuesto. En este caso el rol del fisco sería lograr la inclusión de este comercio llamado informal al sistema transparente dando igualdad de oportunidades.

La empresa tiene que ser transparente con todos sus públicos, clientes, proveedores, empleados, comunidad, no solo hablamos de transparentar cuestiones de dinero sino también los métodos y procedimientos empleados, los impactos provocados por la empresa en el ambiente y la comunidad.

Un tema delicado es el de transparentar problemas de gestión a los empleados. Un empleado, es empleado por que busca experimentar la estabilidad, la seguridad, un empresario busca experimentar el riesgo, está en constante secreción de adrenalina. Al transparentar muchas veces problemas de gestión de la empresa a los empleados generamos una tensión innecesaria ya que el empleado no está preparado para soportar esas presiones y eso trae como desenlace un clima de trabajo preocupado, desmotivación, stress innecesario. El empleado traslada esta inseguridad a su familia generando malestar.

Un tema difícil de transparentar es el de cuánto gana cada uno, incluidos los empleados  los gerentes y accionistas o en caso de unipersonales cuánto dinero retira el dueño del negocio. Antes de transparentar esto recomiendo plantear y analizar los indicadores de inequidades económicas de la empresa.

Si esta bueno transparentar a los empleados los procedimientos con los que la empresa contrata y negocia en general. Estamos hablando de hacer con valores compartidos. En las empresas que gestionan con RSE no está admitida la obediencia debida del sistema militar. Si un empleado, un gerente, se queda en una empresa que no es transparente para contratar, o con la cual no comparte los valores se tiene que hacer cargo de la parte que le corresponde. Siempre existe otra posibilidad.

Hablamos de transparencia y no de traslucir. En un sistema traslucido uno puede adivinar o entrever que hay del otro lado. En base a esto hacemos los juicios sobre las empresas. Mientras más trasparente sea la gestión de la empresa más se valida su accionar siendo mayor el permiso que tendrá para circular y penetrar en el tejido social. Si la empresa es traslucida, los públicos se ven obligados a intentar imaginar que hay del otro lado y son presa de un sinnúmero de juicios infundados, reciben mayor presión social, mayor presión del fisco, los empleados no tienen tanto compromiso con la empresa.

Transparentar  es claramente exhibir, mostrar, ser franco, exponer los números, el sentir de la empresa y también los procesos y métodos empleados.

Paradojamente, buscando sistemas transparentes  es que muchas veces nos vemos en la obligación de hacer lo opuesto, ocultar información. En los procesos licitatorios hay grandes empresas que utilizan sistemas web donde se pueden exponer públicamente las consultas sobre la licitación, sin firmar para que los otros oferentes no sepan con quien se está compitiendo, se carga el precio ofertado en el sistema hasta una fecha y hora determinados evitando que ingresen sobres fuera de tiempo y en ese instante alguien observa  y estudia las propuestas sin conocer en una primera instancia la identidad de cada oferta.

En empresas de elite, están recibiendo CV identificados con un número y no con nombre y foto, sin mostrar datos como por ejemplo que deporte practican. Las personas que evalúan dan clara preferencia a los hijos de empleados de empresas de elite con alto poder adquisitivo, que practiquen golf en lugar salir a trotar por los vínculos que ese supuesto empleado puede abrir para la empresa, no dando igualdad de oportunidades y sin fijarse en la capacidad de la persona. Ni siquiera en la capacidad de gestionar los vínculos sino en lo que se supone que puede traer a la empresa por ser hijo de... De este modo también se realizan evaluaciones ciegas de postulantes para poder buscar un sistema transparente.

Transparentar es dejar ver aunque en ocasiones para lograr transparencia hay que justamente hacer lo opuesto: ocultar datos.

No está mal la tensión que se genera cuando el estado intenta transparentar los movimientos de las empresas para recaudar  mayores impuestos y la presión de las empresas sobre el  estado para que transparente que hace con ese dinero que recauda, que en definitiva es de todos. Más allá de la tensión que se genera mirando lo que hace el otro, insisto en que la propuesta es que cada uno se mire a sí mismo y transparente lo suyo. Las empresas debemos transparentar con cuanto y a quienes apoyamos durante las campañas políticas. El estado puede trabajar sobre la transparencia de sus procesos licitatorios, por citar algun ejemplo.

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