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La transición hacia una economía circular puede convertirse en una de las principales herramientas de la Unión Europea para reducir emisiones, frenar la pérdida de biodiversidad y disminuir su dependencia de materias primas importadas, según advierte la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA). La institución sostiene que acelerar las inversiones en circularidad es clave para cumplir los objetivos climáticos y ambientales europeos.
La economía circular gana peso como motor verde de la UE

La economía circular ya no se plantea únicamente como una estrategia ambiental. También empieza a consolidarse como una cuestión económica y geopolítica para Europa. Así lo reflejan tres nuevos informes publicados por la Agencia Europea de Medio Ambiente, que analizan cómo la reutilización de materiales, el reciclaje y el rediseño de productos pueden reducir la presión sobre el clima y los ecosistemas al mismo tiempo que fortalecen la competitividad europea.

Según explica la EEA, la aplicación de 17 medidas vinculadas a la economía circular podría reducir hasta un 22% el impacto climático de la Unión Europea, lo que equivale a cerca de mil millones de toneladas de CO2. Además, estas acciones permitirían disminuir un 19% los impactos relacionados con la pérdida de biodiversidad y reducir en un 25% la contaminación atmosférica por partículas finas.

Los análisis se centran en sectores especialmente intensivos en recursos, como la vivienda, la movilidad, la minería o la alimentación. En todos ellos, la reducción del consumo de materias primas aparece como una vía clave para disminuir el deterioro ambiental y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles.

La agencia europea subraya que el beneficio no se limita al territorio comunitario. La UE importa grandes cantidades de recursos cuya extracción genera impactos ambientales y sociales en otras regiones del mundo. Reducir esa dependencia permitiría aliviar parte de esa presión y reforzar la seguridad de suministro de materiales considerados estratégicos.

Entre los ejemplos que recoge el informe, la dependencia europea de minerales extraídos fuera del continente podría reducirse cerca de un 20% en el caso del aluminio, el níquel o los metales del grupo del platino, y alrededor de un 12% en el cobre.

Una oportunidad económica todavía infrautilizada

La EEA también advierte de que la economía circular representa una oportunidad empresarial aún poco aprovechada en Europa. Según el organismo, este modelo puede abrir nuevos mercados, impulsar la innovación y generar actividad económica vinculada a la reparación, reutilización y reciclaje de productos y materiales.

Sin embargo, el avance sigue siendo insuficiente. El informe señala que la UE necesitaría cerrar una brecha de inversión de aproximadamente 82.000 millones de euros anuales hasta 2040 para cumplir los objetivos ya aprobados en materia de economía circular.

La construcción, el textil, las baterías y los vehículos aparecen entre los sectores donde existe un mayor déficit de inversión. Además, la EEA identifica barreras estructurales que frenan el desarrollo de proyectos circulares, especialmente las dificultades de financiación y la falta de condiciones de mercado favorables.

Según indica la agencia, el papel de la financiación pública sigue siendo esencial para reducir riesgos y facilitar inversiones a largo plazo que permitan acelerar la transición.

Materiales más duraderos y reutilización

Otro de los aspectos destacados por la EEA es el potencial de los llamados “stocks materiales”, es decir, los materiales ya presentes en edificios, infraestructuras, carreteras, vehículos o maquinaria.

Actualmente, cada persona en Europa consume de media 14,4 toneladas de materiales al año y más de seis toneladas terminan incorporadas en construcciones o bienes de larga duración. Según la agencia, mejorar la reutilización y reciclaje de estos materiales permitiría convertirlos en una fuente de materias primas secundarias y reducir la presión sobre la extracción de nuevos recursos.

La EEA insiste en que aumentar la circularidad de estos materiales puede reforzar la autonomía estratégica europea y contribuir tanto a la seguridad económica como a los objetivos climáticos del continente.

Los informes forman parte de una nueva serie de publicaciones impulsadas por la agencia europea para apoyar las políticas comunitarias de economía circular y acelerar la transición ecológica en Europa.

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