
El sector del plástico en España da un paso relevante hacia la transición ecológica con la resolución de nuevas ayudas públicas destinadas a impulsar modelos más sostenibles. Según informa la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, un total de 115 proyectos han sido seleccionados para recibir más de 150 millones de euros en subvenciones dentro del PERTE de Economía Circular .
Esta financiación, enmarcada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, permitirá movilizar hasta 473 millones de euros combinando inversión pública y privada. La elevada demanda del sector ha obligado, además, a ampliar el presupuesto inicial previsto, que partía de 97,5 millones.
Las iniciativas aprobadas se centran en reducir los impactos ambientales asociados a la producción y el consumo de plástico, al tiempo que mejoran la gestión de residuos y promueven la innovación. En total, 121 empresas —muchas de ellas pymes— recibirán ayudas que oscilan entre los 100.000 euros y los 8,7 millones por proyecto.
Una parte significativa de los proyectos (58 en total) se orienta a mejorar el comportamiento ambiental de los productos, con medidas como la reducción del uso de materias primas vírgenes, la disminución de residuos o la limitación de emisiones de microplásticos. Estas actuaciones concentran más de 57 millones de euros en ayudas.
Por su parte, 41 proyectos se enfocan en optimizar la gestión de residuos procedentes de terceros, con una dotación superior a los 87 millones, reflejando el creciente papel de las tecnologías de recuperación de materias primas secundarias.
La convocatoria también pone el foco en la transformación tecnológica del sector. Se han aprobado 12 proyectos de I+D en ecodiseño, destinados a repensar los productos desde su origen para minimizar su impacto ambiental, así como cuatro iniciativas de digitalización que buscan mejorar procesos industriales y organizativos en clave circular.
Entre las actuaciones destacadas figuran la adaptación de líneas de producción para incorporar plástico reciclado, el desarrollo de soluciones de embalaje sostenible, la valorización de residuos o la creación de plataformas digitales para optimizar la trazabilidad en plantas de reciclaje.
El peso del plástico en la economía española es significativo, especialmente dentro de la industria química. Sin embargo, su uso intensivo —especialmente en productos de corta vida útil— y la persistencia de modelos lineales de producción han convertido su gestión en uno de los grandes desafíos ambientales.
De hecho, la contaminación por plásticos se ha multiplicado por diez en los océanos desde 1980 y representa ya más del 80% de la basura marina, según datos de organismos internacionales. Este problema no solo impacta en los ecosistemas y la biodiversidad, sino también en sectores económicos y en la salud humana a través de los microplásticos.
Ante este contexto, el PERTE de Economía Circular busca acelerar la transformación del sector mediante el fomento del ecodiseño, la reutilización, el reciclaje y el uso de materias primas secundarias. También incorpora herramientas digitales para avanzar hacia sistemas de producción más eficientes y trazables.
Estas ayudas forman parte de una estrategia más amplia, alineada con las políticas europeas, que pretende superar las limitaciones actuales del mercado —como la baja disponibilidad de materiales reciclados o la falta de tecnologías adecuadas— y apoyar especialmente a las pequeñas y medianas empresas en su adaptación a modelos circulares.
Con horizonte en 2027 para la ejecución de los proyectos, esta iniciativa refuerza el papel de la industria del plástico en la transición hacia una economía más sostenible, aunque el desafío de reducir su impacto ambiental sigue siendo urgente y estructural.