
Real Betis Balompié ha decidido volver a convertir un partido de LaLiga en altavoz ambiental. En esta ocasión, el club verdiblanco, a través de su plataforma de sostenibilidad Forever Green, ha presentado una camiseta pionera fabricada con fibra procedente de pieles de naranja.
La equipación, desarrollada junto a la marca Hummel, se vestirá en la jornada 25 ante el Rayo Vallecano con un objetivo claro: poner en el centro del debate el valor del patrimonio natural metropolitano como herramienta para reducir temperaturas, generar refugios climáticos y mejorar la calidad de vida en entornos urbanos.
Bajo el lema ‘La vida en verde comienza en el barrio’, campaña elaborada junto a la agencia Officer & Gentleman, la iniciativa subraya el papel de los árboles —y en particular de los naranjos, símbolo del paisaje hispalense— como aliados frente al efecto isla de calor y como parte esencial de la identidad cultural de Sevilla.
Uno de los elementos más innovadores de la nueva equipación está en los dorsales. Inspirados en la textura de la piel de naranja, incorporan un diseño perforado con tecnología scratch and sniff: al rascar la superficie, se libera aroma a azahar, emblema de la ciudad.
Esta tinta es sostenible y 100% libre de químicos. La innovación ha sido posible gracias al fabricante especializado STAHLS TPT, encargado también de los nombres y patrocinadores que lucirán los jugadores.
El mensaje, explican desde el club, no solo quiere verse, sino también respirarse.
La presentación tuvo lugar en la emblemática Plaza de Doña Elvira. En un gesto cargado de simbolismo, Joaquín Sánchez, actual consejero y leyenda del club, y Rafael Gordillo, presidente de la Fundación Real Betis Balompié, alzaron a un niño de la Escuela Betis para recuperar la camiseta entre las ramas de un naranjo.
El acto giró en torno al concepto “crecer en verde”, estableciendo un paralelismo entre el modelo de cantera del club y el desarrollo sostenible de las ciudades.
Según explicó Rafa Muela, gerente de la Fundación Real Betis Balompié, el aprendizaje que promueve la entidad “trasciende lo deportivo” para inculcar valores como el respeto, el compromiso y la responsabilidad colectiva. En su opinión, proteger el barrio es el primer paso para proteger el planeta. La campaña parte de la idea de “educar primero para crecer después”, proyectando un mensaje que conecta lo local con lo global y sitúa los valores sembrados hoy como base del debate climático de mañana.
La iniciativa cuenta con respaldo académico. En el acto participaron Eugenio Domínguez Vilches, catedrático de Botánica de la Universidad de Córdoba y exrector de la UNIA y la UCO, y Miguel Ángel Campano, profesor titular de la ETS de Arquitectura de la Universidad de Sevilla e investigador del TEP130.
Domínguez Vilches subrayó que el árbol urbano no es un mero elemento decorativo, sino una “infraestructura sanitaria invisible”. Según explicó, contribuye a mejorar la calidad del aire al retener y absorber contaminantes y tiene un impacto directo en la salud de las personas. También insistió en la importancia de una correcta gestión del arbolado y de una adecuada selección de especies.
Por su parte, Campano defendió el arbolado como “infraestructura climática” capaz de hacer las calles más habitables. La sombra reduce la radiación solar que reciben las personas y, gracias a la evapotranspiración, los árboles regulan su temperatura superficial, mejorando el confort térmico. Además, una integración adecuada en el viario favorece la gestión del agua de lluvia y suaviza los picos de escorrentía hacia la red urbana.
La camiseta, de edición limitada y estética retro, combina el verde corporativo del club con un tono más oscuro inspirado en las hojas del naranjo y el color albero, característico del patrimonio sevillano. El dorsal integra una textura orgánica que evoca la piel de la naranja, reforzando el homenaje conceptual al fruto más emblemático de la ciudad.
En términos técnicos, la prenda se compone de un 16,2% de fibra orgánica procedente de pieles de naranja, un 37,8% de Lyocell —fibra natural regenerada obtenida de celulosa de madera— y un 46% de poliéster reciclado. Esta combinación elimina el uso de plástico virgen y transforma residuos en un tejido transpirable, resistente y de alto valor tecnológico.
La acción busca aprovechar el magnetismo social del fútbol para conectar con públicos menos sensibilizados ante la crisis ambiental. El foco está en la urgencia climática que afrontan las ciudades, donde, según la ONU, vive actualmente el 56% de la población mundial y donde residirá cerca del 70% en 2050. Ante este escenario, el cuidado del paisaje urbano y del arbolado se presenta como una prioridad estratégica, ya que genera espacios más confortables y constituye una herramienta eficaz para responder a la crisis climática desde lo local.
Desde 2022, el club dedica un partido icónico a una causa ambiental concreta. Aquel año, frente al Athletic Club, estrenó una equipación de poliéster 100% reciclado. En 2023, ante el RCD Espanyol, rindió homenaje a las ‘3R’ (reducir, reutilizar y reciclar). En 2024, frente a la UD Almería, puso el foco en la gestión responsable del agua en un contexto de sequía. Y en 2025, contra la Real Sociedad, visibilizó la invasión del alga asiática Rugulopteryx Okamurae en las costas andaluzas, transformando una amenaza ambiental en una oportunidad de economía circular.
Nacida en 2020, Forever Green utiliza el alcance global del fútbol para impulsar la lucha contra el cambio climático y promover la transformación social. Este compromiso sostenido ha sido reconocido por la consultora Brand Finance, que sitúa al Real Betis como el club más sostenible de LaLiga y el segundo en el ranking europeo. Con esta nueva equipación, el Betis refuerza su mensaje: la transición ecológica también se juega en casa, en cada barrio y bajo la sombra de cada árbol.