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La comunidad internacional ha dado un paso histórico en la defensa de los océanos. El Acuerdo sobre la Biodiversidad Más Allá de la Jurisdicción Nacional (BBNJ, por sus siglas en inglés) alcanzó las 60 ratificaciones necesarias y entrará en vigor a principios de 2026, según ha confirmado la ONU.
 Un hito para los océanos: el tratado global será efectivo en 2026

Este instrumento, fruto de más de una década de negociaciones multilaterales, supone un cambio de rumbo en la gestión de los bienes comunes marinos. Su objetivo es frenar las amenazas crecientes que sufre la alta mar, desde la sobreexplotación pesquera hasta la contaminación y los efectos del cambio climático, todo ello en un contexto de pérdida acelerada de biodiversidad.

El tratado abre la puerta a la creación de grandes áreas marinas protegidas en aguas internacionales, una medida clave para cumplir la meta del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal: conservar al menos el 30% de los océanos para 2030. Asimismo, establece que cualquier actividad económica en estas zonas deberá someterse a evaluaciones de impacto ambiental, garantizando así prácticas más sostenibles y respetuosas con los ecosistemas.

Justicia y cooperación internacional

Uno de los aspectos más innovadores del acuerdo es su apuesta por la equidad. Los países en desarrollo contarán con mecanismos de apoyo para poder aplicar las disposiciones, incluyendo programas de transferencia tecnológica, fortalecimiento de capacidades y un sistema de reparto justo de beneficios vinculados a los recursos genéticos marinos. Estas iniciativas estarán respaldadas por financiación pública y privada.

La Unión Europea ha sido un actor decisivo en el proceso, liderando la High Ambition Coalition, una alianza de más de 40 países que ha impulsado las negociaciones y acelerado el ritmo de ratificaciones. Además, Bruselas ya ha anunciado una aportación inicial de 40 millones de euros a través de su Programa Global de los Océanos para facilitar la pronta aplicación del tratado y apoyar a los estados con menos recursos.

Un nuevo capítulo en la gobernanza oceánica

Las zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional abarcan cerca de dos tercios de la superficie oceánica y albergan una biodiversidad de valor incalculable. Sin embargo, estas áreas llevan décadas sometidas a presiones crecientes que amenazan su equilibrio. Con el BBNJ, se actualiza la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y se consolida un marco más integral para gestionar las actividades humanas en alta mar.

Se trata del tercer gran acuerdo derivado de la UNCLOS, tras los adoptados en 1994 y 1995 sobre minería submarina y gestión de poblaciones de peces. Con su entrada en vigor, el BBNJ refuerza el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 (“Vida submarina”) de la Agenda 2030, marcando un hito en la protección de uno de los ecosistemas más vitales para el futuro del planeta.

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