
La sostenibilidad empresarial ya no se mide únicamente en términos financieros. Hoy, el verdadero reto de las compañías pasa por construir confianza, fortalecer su reputación y generar un impacto positivo en la sociedad y el entorno en el que operan. Así lo pusieron de manifiesto expertos y directivos en la jornada “Reputación y sostenibilidad: claves para la licencia social”, organizada por Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership y Moeve en la capital española.
Durante el encuentro, celebrado en el Auditorio de Torre Moeve, representantes de empresas e instituciones como Enagás, Renault Group, Sacyr, DKV, Cotec, la Junta de Andalucía, la Red Española de Desarrollo Rural, ECODES y beBartlet, coincidieron en que la llamada licencia social para operar no consiste en compensar posibles impactos negativos, sino en establecer una alianza duradera entre empresas y comunidades. Su pérdida puede traducirse en rechazo social, mayor presión regulatoria o pérdida de clientes e inversores, mientras que mantenerla refuerza la competitividad y asegura la sostenibilidad en el largo plazo.
“El respaldo de la sociedad es hoy un requisito indispensable”, señaló Ángel Alloza, CEO de Corporate Excellence. “Ya no basta con cumplir la ley; las empresas deben demostrar coherencia, responsabilidad y propósito en todas sus actuaciones”.
Por su parte, Juan Llobell, director de Corporate Affairs de Moeve, destacó la importancia de abrir espacios de diálogo y reconoció que el proceso de transformación de la compañía “no será posible sin el apoyo de la sociedad y de los territorios donde operamos”.
Uno de los aspectos más subrayados en el debate fue el peso creciente de los intangibles —confianza, reputación y marca— en el valor empresarial. Según Corporate Excellence, en algunos sectores representan hasta un 85% del valor de mercado de las compañías cotizadas. Gestionarlos de manera adecuada permite anticipar riesgos, fortalecer relaciones con los grupos de interés y generar valor compartido.
La legitimidad social, recordaron los ponentes, no se otorga de forma definitiva, sino que se renueva constantemente en función de la coherencia entre lo que las empresas dicen y lo que hacen.
En este marco se presentó el ebook “Licencia social para operar, imperativo empresarial del siglo XXI”, elaborado por Corporate Excellence. La publicación identifica cinco pilares de legitimidad social —utilidad, capacidad, impacto social y ambiental, buen gobierno y liderazgo—, y analiza los principales desafíos que enfrentan las organizaciones: la hipertransparencia, la polarización política y social y la fragilidad de la confianza.
Junto a estos retos, el documento también apunta oportunidades estratégicas, como la atracción de talento e inversión de calidad, la diferenciación competitiva de las empresas con buena reputación y su capacidad para convertirse en actores clave frente a los grandes desafíos sociales y ambientales.
El encuentro concluyó con un mensaje claro: la licencia social no es permanente, sino un contrato renovable que exige escucha activa, coherencia y liderazgo responsable. Tal como subrayaron los participantes, solo las organizaciones que actúen con propósito y transparencia podrán consolidarse como referentes en sostenibilidad y asegurar su competitividad futura.