
Las Naciones Unidas han presentado las estimaciones revisadas de su presupuesto programático para 2026, que incluyen un recorte superior a los 500 millones de dólares y la introducción de las primeras medidas de la Iniciativa ONU80, con la que la organización busca modernizarse de cara a su 80º aniversario. Según informa Naciones Unidas, el documento fue remitido al Comité Asesor de Cuestiones Administrativas y de Presupuesto (ACABQ), órgano encargado de analizarlo antes de su debate en la Quinta Comisión de la Asamblea General, donde los 193 Estados Miembros tomarán la decisión final.
La propuesta contempla una reducción del 15,1% en los recursos del presupuesto ordinario y un 18,8% en los puestos en relación con 2025. También se aplicarán recortes a la cuenta de apoyo a las operaciones de mantenimiento de la paz, que financia personal y servicios en misiones desplegadas por todo el mundo. En una carta dirigida a los Estados Miembros, el secretario general António Guterres subrayó que los ajustes son “selectivos y no generalizados”, resultado de un análisis exhaustivo sobre cómo se ejecutan los mandatos y se asignan los recursos. Los programas destinados a países menos adelantados, sin litoral o pequeños Estados insulares, así como el Fondo para la Consolidación de la Paz y el sistema de Coordinadores Residentes, quedarán exentos de los recortes.
No obstante, Guterres advirtió que estas reducciones implican concesiones: menor alcance de los programas, cronogramas ajustados o frecuencia reducida de actividades. Para mitigar el impacto, se priorizarán los resultados de mayor impacto, se fomentará la cooperación entre entidades y se potenciarán modalidades virtuales y procesos de automatización.
Las estimaciones incluyen además cambios operativos derivados del Componente 1 de la Iniciativa ONU80, centrado en eficiencia y gestión. Entre ellos destacan:
La ONU también prevé ahorrar mediante la gestión inmobiliaria, con la salida de dos edificios arrendados en Nueva York para 2027, lo que generará beneficios a partir de 2028. La Iniciativa ONU80, lanzada en marzo de 2025, se estructura en tres fases:
En conjunto, estas reformas buscan asegurar que la organización siga siendo “efectiva, creíble y sostenible”, en palabras de Guterres. El ACABQ evaluará la propuesta en los próximos días y posteriormente la Quinta Comisión de la Asamblea General debatirá el texto. La votación final está prevista para diciembre, con vistas a que los cambios comiencen a aplicarse gradualmente en 2026.
En paralelo, Guterres envió una carta al personal de la ONU reconociendo el impacto de estas transformaciones en su vida profesional y comprometiéndose a ofrecer apoyo y comunicación constante: “Las decisiones han sido difíciles, pero se implementarán con justicia, empatía y profesionalismo”, señaló, recordando que todo el personal tiene un papel clave en la defensa de los valores de la organización.