
Mañana, 9 de septiembre, se celebra el Día de la Movilidad Eléctrica, una fecha que busca concienciar sobre la urgencia de transformar el modelo de transporte hacia opciones más limpias, accesibles y respetuosas con el planeta. En un contexto de crisis climática y aumento de la contaminación urbana, la movilidad sostenible se presenta como un pilar clave del desarrollo sostenible.
Según datos de organismos internacionales, el transporte es responsable de alrededor de una cuarta parte de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. En ciudades españolas y latinoamericanas, este sector representa también una de las principales fuentes de contaminación atmosférica, con un fuerte impacto en la salud pública. Apostar por vehículos eléctricos e infraestructuras que los acompañen no solo reduce emisiones, sino que mejora la calidad del aire y, con ello, la calidad de vida de la ciudadanía.
La transición hacia la movilidad eléctrica no está exenta de desafíos, como la necesidad de ampliar la red de puntos de recarga o garantizar que las baterías se produzcan bajo criterios ambientales y sociales responsables. Sin embargo, los avances tecnológicos y las políticas públicas en marcha en la Unión Europea y en España muestran que este cambio es posible y urgente.
La conmemoración del Día de la Movilidad Eléctrica recuerda que la sostenibilidad del transporte no es solo un reto ambiental, sino también una cuestión de salud, equidad social y competitividad económica.