
En un contexto marcado por el envejecimiento acelerado de la población, se ha puesto en marcha en España una cátedra universitaria centrada en la longevidad activa y saludable. La iniciativa, que ha sido fruto de una colaboración estratégica entre tres instituciones académicas —Esade, la Universidad Pontificia Comillas y la Universidad de Deusto—, nace con el propósito de estudiar cómo garantizar una vejez digna, saludable y socialmente integrada.
Según informan las entidades impulsoras, la nueva Cátedra para una Longevidad Activa y Saludable tiene como objetivo convertirse en un espacio de referencia nacional para analizar, desde un enfoque multidisciplinar, los desafíos del envejecimiento. La propuesta abordará cuestiones clave como la planificación económica tras la jubilación, el acceso a servicios sociosanitarios, la participación social de las personas mayores y las políticas públicas necesarias para acompañar esta transformación demográfica.
España es uno de los países más envejecidos de Europa: actualmente más de 12 millones de personas tienen 60 años o más. Las proyecciones indican que, para 2030, este grupo representará casi una cuarta parte de la población. Este cambio no solo supone una oportunidad para redefinir el envejecimiento, sino también un llamado a construir entornos más inclusivos, sostenibles y justos para las generaciones mayores.
La cátedra, que cuenta con un plan de trabajo a cinco años, plantea un abordaje integral de la longevidad. Entre sus líneas de investigación destacan: la sostenibilidad del sistema de salud y de cuidados, la reforma del sistema de pensiones, el acceso equitativo a servicios esenciales, el impacto de la digitalización en la vida cotidiana de las personas mayores, y el papel del ahorro a largo plazo como herramienta de autonomía.
Uno de los pilares del proyecto será el desarrollo de una plataforma digital de acceso público, donde se recopilarán datos relevantes y métricas sobre el envejecimiento en España. Esta herramienta servirá como base para un informe anual que ofrecerá recomendaciones prácticas a administraciones, empresas y entidades del tercer sector sobre cómo adaptar sus servicios y políticas a una sociedad más longeva.
Además, la cátedra contará con una estructura participativa compuesta por un comité ejecutivo, un consejo asesor y un comité académico, con el fin de asegurar tanto el rigor de los estudios como la conexión con la realidad social.
El enfoque ético y humanista del proyecto ha sido destacado por las universidades participantes. Desde Comillas y Deusto insisten en que este cambio debe abordarse “desde una mirada integral, cultural y social”, mientras que Esade señala la importancia de “visibilizar el envejecimiento como parte del debate público y del diseño de políticas inclusivas”.
La iniciativa surge en un momento clave en el que cada vez más voces reclaman transformar la forma en que las sociedades afrontan la longevidad. Lejos de tratarse solo de un desafío sanitario o económico, el envejecimiento se presenta como una cuestión de sostenibilidad social, que exige nuevas herramientas, alianzas y enfoques para construir un futuro donde vivir más también signifique vivir mejor.