
La Unión Europea apuesta por una movilidad más limpia y segura con nuevas medidas que actualizan sus normas sobre seguridad vial y matriculación de vehículos, adaptándolas a los desafíos actuales del transporte: el auge de los vehículos eléctricos, el envejecimiento del parque automotor y la necesidad urgente de reducir las emisiones contaminantes.
Según informa la Comisión Europea, la propuesta contempla una revisión profunda de tres directivas clave: las inspecciones técnicas periódicas de vehículos, los documentos de matriculación y las inspecciones en carretera para vehículos comerciales. Estas actualizaciones buscan mejorar la seguridad, reducir los accidentes y avanzar hacia una movilidad sostenible, en línea con el Pacto Verde Europeo y la Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente.
Uno de los puntos centrales del paquete normativo es la introducción de inspecciones técnicas específicas para vehículos eléctricos, hasta ahora exentos de ciertos controles. Estas revisiones incluirán la evaluación de los sistemas de asistencia avanzada a la conducción (ADAS) y el análisis del software relacionado con la seguridad y las emisiones. Además, se aplicarán nuevas pruebas para detectar emisiones de partículas ultrafinas y óxidos de nitrógeno (NOx), con el objetivo de identificar a los vehículos altamente contaminantes, incluidos aquellos manipulados de forma ilegal.
Otra novedad destacada es la exigencia de revisiones anuales para coches y furgonetas con más de diez años de antigüedad, una medida pensada para mejorar la seguridad de los vehículos más antiguos, que suelen tener más fallos mecánicos y son más contaminantes. También se fortalecerán los mecanismos contra el fraude en el kilometraje —una práctica conocida como “rebobinado de cuentakilómetros”— mediante el registro y el intercambio transfronterizo de datos de kilometraje.
En el ámbito digital, la Comisión propone la implantación de certificados electrónicos de matriculación y de inspección técnica, junto con una plataforma común para facilitar el intercambio de información entre Estados miembros. Esta digitalización también permitirá que los residentes temporales en otros países de la UE puedan realizar inspecciones sin trabas administrativas, garantizando el reconocimiento mutuo de las revisiones técnicas.
De acuerdo con las estimaciones de Bruselas, si se aplican estas medidas entre 2026 y 2050, podrían salvarse unas 7.000 vidas y evitarse 65.000 lesiones graves en accidentes de tráfico. Estos cambios también están alineados con el objetivo de “Visión Cero”, que busca eliminar prácticamente todas las muertes y heridas graves en las carreteras europeas para 2050, y reducirlas a la mitad antes de 2030.
La propuesta será ahora debatida por el Parlamento Europeo y el Consejo. Una vez acordadas, la Comisión desarrollará los actos delegados necesarios para su implementación. Con esta reforma, la UE da un paso firme hacia una movilidad más segura, digital y respetuosa con el medio ambiente, combinando avances tecnológicos con una política decidida contra la contaminación y en favor de la vida en las carreteras.