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El pasado 17 de agosto España puso en marcha un nuevo reglamento sobre baterías en la Unión Europea que apoyará el cambio hacia una economía circular, aumentará la seguridad del suministro de materias primas y energía, y mejorará la autonomía estratégica de la UE.
Economía circular: entra en vigor una nueva ley sobre baterías sostenibles

Las baterías sostenibles juegan un papel crucial en la transición hacia un futuro más limpio y respetuoso con el medio ambiente. Estas baterías están diseñadas para minimizar el impacto negativo en el entorno y en la sociedad en comparación con las tecnologías de baterías tradicionales. Algunas razones por las cuales las baterías sostenibles son importantes para el planeta son:

  1. Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero: Las baterías sostenibles, como las de iones de litio con menor huella de carbono o las basadas en tecnologías más avanzadas, ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con las baterías convencionales. Esto es especialmente importante en la electrificación de sectores como el transporte, donde las emisiones de los vehículos tradicionales son significativas.
  2. Promoción de energías renovables: Las baterías sostenibles permiten un almacenamiento más eficiente de la energía generada por fuentes renovables intermitentes como la solar y la eólica. Esto facilita la integración de estas fuentes en la red eléctrica y reduce la dependencia de los combustibles fósiles.
  3. Reducción de la dependencia de recursos limitados: Muchas baterías tradicionales dependen de materiales costosos y escasos, como el cobalto y el litio. Las baterías sostenibles buscan reducir esta dependencia, utilizando materiales más abundantes y asequibles, lo que puede mejorar la seguridad de suministro y evitar conflictos relacionados con la extracción de recursos.
  4. Minimización de residuos y reciclaje mejorado: Las baterías sostenibles están diseñadas para ser más duraderas y reciclables. Esto reduce la cantidad de baterías desechadas y facilita la recuperación de materiales valiosos, como el litio y el cobalto, para su reutilización en nuevas baterías, reduciendo la necesidad de extraer y procesar nuevos materiales.
  5. Fomento de la innovación tecnológica: El enfoque en el desarrollo de baterías sostenibles impulsa la investigación y el desarrollo de tecnologías más avanzadas, lo que puede llevar a mejoras significativas en la eficiencia, el rendimiento y la seguridad de las baterías en general.
  6. Creación de empleo y oportunidades económicas: La transición hacia la producción y el uso de baterías sostenibles puede generar empleos en la industria de la energía limpia y en la cadena de suministro de materiales reciclados. Además, las regiones que lideran en tecnologías de baterías sostenibles pueden obtener ventajas económicas y competitivas.
  7. Cumplimiento de objetivos ambientales: Muchos países y organizaciones están estableciendo objetivos para reducir las emisiones y promover la sostenibilidad. El uso de baterías sostenibles puede contribuir a alcanzar estos objetivos y cumplir con los compromisos internacionales relacionados con el cambio climático.

Conscientes de todo lo anterior, desde el pasado 17 de agosto, la Unión Europea ha puesto en marcha una nueva ley para garantizar que las baterías se recojan, reutilicen y reciclen en Europa. El nuevo Reglamento sobre baterías garantizará que, en el futuro, las baterías tengan una baja huella de carbono, utilicen sustancias nocivas mínimas, necesiten menos materias primas de países no pertenecientes a la UE y se recolecten, reutilicen y reciclen en gran medida en Europa. Esto apoyará el cambio hacia una economía circular, aumentará la seguridad del suministro de materias primas y energía, y mejorará la autonomía estratégica de la UE.

Cabe destacar que, en línea con las ambiciones de circularidad del Pacto Verde Europeo, el Reglamento sobre baterías es la primera legislación europea que adopta un enfoque de ciclo de vida completo en el que el abastecimiento, la fabricación, el uso y el reciclaje se abordan y consagran en una sola ley.

Las baterías son una tecnología clave para impulsar la transición ecológica, apoyar la movilidad sostenible y contribuir a la neutralidad climática para 2050. A tal fin, a partir de 2025, el Reglamento introducirá gradualmente requisitos de declaración, clases de rendimiento y límites máximos sobre la huella de carbono de los vehículos eléctricos, los medios de transporte ligeros (como las bicicletas eléctricas y los scooters) y las baterías industriales recargables. Por su parte, el Reglamento sobre pilas garantizará que las pilas introducidas en el mercado único de la UE solo puedan contener una cantidad restringida de sustancias nocivas que sean necesarias. Las sustancias preocupantes utilizadas en las baterías se revisarán periódicamente.

Los objetivos de eficiencia de reciclaje, recuperación de materiales y contenido reciclado se introducirán gradualmente a partir de 2025. Todas las baterías de residuos recogidas tendrán que reciclarse y se tendrán que alcanzar altos niveles de recuperación, en particular de materias primas críticas como el cobalto, el litio y el níquel. Esto garantizará que los materiales valiosos se recuperen al final de su vida útil y se recuperen en la economía mediante la adopción de objetivos más estrictos para la eficiencia del reciclaje y la recuperación de materiales a lo largo del tiempo.

A partir de 2027, los consumidores podrán retirar y reemplazar las baterías portátiles de sus productos electrónicos en cualquier momento del ciclo de vida. Esto prolongará la vida útil de estos productos antes de su eliminación final, fomentará la reutilización y contribuirá a la reducción de los residuos posconsumo. Además, con el objetivo de ayudar a los consumidores a tomar decisiones informadas sobre qué baterías comprar, los datos clave se proporcionarán en una etiqueta. Un código QR proporcionará acceso a un pasaporte digital con información detallada sobre cada batería que ayudará a los consumidores y especialmente a los profesionales a lo largo de la cadena de valor en sus esfuerzos por hacer de la economía circular una realidad para las baterías.

Bajo las obligaciones de diligencia debida de la nueva ley, las empresas deben identificar, prevenir y abordar los riesgos sociales y ambientales relacionados con el abastecimiento, procesamiento y comercialización de materias primas como litio, cobalto, níquel y grafito natural contenido en sus baterías. El aumento masivo previsto de la demanda de baterías en la UE no debería contribuir a un aumento de tales riesgos medioambientales y sociales.

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