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El Grupo de Acción de Salud y Sostenibilidad, liderado por Forética y compuesto por 28 grandes empresas ha manifestado que la responsabilidad de las compañías de actuar en materia de salud mental ha ido ganando un protagonismo central en la agenda de sostenibilidad empresarial.
La salud mental, cada vez más importante para las empresas

La salud mental es un tema cada vez más importante en la sociedad actual y su impacto en las empresas no es ajeno a ello. Los problemas psicológicos pueden afectar el bienestar de las y los empleados, su productividad y su capacidad para realizar su trabajo de manera efectiva. Los datos son poco alentadores en la materia: según la Confederación de Salud Mental España, 1 de cada 4 personas tiene o tendrá algún problema de salud mental a lo largo de su vida. Concretamente en España, se considera que entre el 11% y el 27% de los problemas de salud mental se pueden atribuir a las condiciones de trabajo, según la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH).

Sin dudas, las empresas tienen la responsabilidad de asegurarse de que sus empleados tengan un entorno de trabajo saludable y seguro, incluyendo la promoción de la salud mental. Esto implica la implementación de políticas y prácticas que fomenten la resiliencia y la prevención de enfermedades mentales, así como el apoyo a aquellos que experimentan dificultades en este ámbito. Se trata de una cuestión de derechos humanos, pero también es importante destacar que las empresas pueden verse muy beneficiadas al mejor la salud mental de su plantilla. La Organización Mundial de la Salud recuerda que la economía mundial pierde alrededor de un billón de dólares al año de productividad solo por casos de ansiedad y depresión. De hecho, el coste total de los problemas de salud mental en España es de un 4,2% del PIB (aproximadamente 45.000 millones de euros). Según las estimaciones de McKinsey, invertir en salud mental de los empleados tiene un retorno económico para las organizaciones de 4,25 dólares por cada dólar invertido.

Existen diversas formas en que las empresas pueden abordar la salud mental de sus empleados. Una de ellas es a través de programas de bienestar que promuevan el autocuidado, como el acceso a servicios de apoyo emocional y psicológico, el fomento de actividades de ocio y la promoción de hábitos de vida saludable. Además, también pueden implementar políticas que fomenten un ambiente de trabajo positivo, inclusivo y equitativo, como el respeto a la diversidad y la no discriminación. Por otra parte, la formación en habilidades de liderazgo y gestión también puede ser fundamental en la promoción de la salud mental en las empresas, ya que los líderes pueden desempeñar un papel clave en la creación de un ambiente de trabajo saludable y seguro. Esto implica la capacidad de reconocer los signos de problemas de salud mental, brindar apoyo y recursos adecuados, y promover la inclusión y el respeto en el lugar de trabajo.

El Grupo de Acción de Salud y Sostenibilidad, liderado por Forética y compuesto por 28 grandes empresas -encabezadas por Chiesi, Grupo ASISA y Quirónsalud-, ha abordado la integración de la salud mental en la estrategia empresarial y la responsabilidad que tienen las empresas de actuar, con el objetivo de poder prevenir, proteger, medir y maximizar su contribución positiva a la salud y el bienestar de las personas.

Cabe destacar que, según la tercera edición del “Observatorio IBEX 35. Salud, Bienestar y Sostenibilidad en las empresas del IBEX 35’” de Forética -recientemente publicado en el marco del Grupo de Acción- en 2021 el 70% de las empresas analizadas contaban con algún programa específico sobre salud mental para sus empleados, frente al 36% que lo hacían en 2020. El hecho de que este dato se haya duplicado en apenas un año muestra la creciente importancia que están otorgando las empresas españolas a cuidar la salud mental de sus empleados. 

La segunda reunión anual del Grupo de Acción organizada por Forética ha contado con la participación de la Directora General de Trabajo de la Comunidad de Madrid, y Gerente del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, Silvia Marina Parra, que ha abordado la importancia del vínculo entre trabajo y salud mental y la necesidad de actuación conjunta por parte de empresas y administraciones públicas para enfrentar este reto. A través de un taller práctico se han acercado a las empresas que forman parte del Grupo de Acción las herramientas clave para conseguir que la integración de la salud mental en sus estrategias sea lo más completa y efectiva posible, logrando que puedan tener un impacto real positivo sobre la salud emocional y bienestar de sus empleados. 

En palabras de María Ordovás, Manager del Grupo de Acción de Salud y Sostenibilidad: “El puesto de trabajo tiene un gran impacto sobre la salud y bienestar de las personas, ya sea positivo -aporta estabilidad, satisfacción y sentimiento de pertenencia- o negativo, siendo el causante en numerosas ocasiones de factores como ansiedad, estrés o frustración. La salud mental es uno de los grandes retos a los que se enfrentan las empresas. Un reto que de ser abordado y promovido lleva consigo numerosos beneficios tanto para las personas como para la organización”.  

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