Un porcentaje de los incendios forestales provocados por causas no naturales en España son originados en colillas abandonadas en los espacios naturales. El impacto medioambiental que provoca el abandono de residuos en la naturaleza, la basuraleza, afecta también a las condiciones en las que los espacios naturales se encuentran frente al fuego. Desde el Proyecto LIBERA, de SEO/BirdLife advierten de que una de las consecuencias derivadas de esta mala práctica es el aumento del riesgo de incendios en el medio natural.
El riesgo de incendios forestales aumenta a causa de la basuraleza

Los incendios forestales son hoy una de las problemáticas ambientales más urgentes en nuestro país. Según las últimas estadísticas del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPA), en los siete meses que van de año se han quemado en España más hectáreas de bosque que en la media de la última década. En 2022 ya se han contabilizado un total de 6.097 siniestros, de los cuales 1.965 han sido incendios de más de una hectárea y 4.132 conatos (menos de una hectárea).  Además, este es el curso con más grandes incendios (más de 500 hectáreas) de los últimos 10 años. Hasta la fecha se han registrado 20, por lo que ya se ha sobrepasado la cifra de 19 en 2012.

La situación este año es realmente preocupante. Los expertos advierten que se está llegando a niveles extremos nunca vistos en España. El Sistema de Información de Incendios Forestales Europeos (EFFIS) estima que el fuego ya ha calcinado más de 200.000 hectáreas de espacios naturales en más de 300 incendios superiores a 30 hectáreas. Según la plataforma, este es el peor año de la historia española desde 2008, primer año en el que hay registros del EFFIS.

En medio de este contexto, la basuraleza emerge como un gran factor de riesgo que empeora toda esta situación. El verano se convierte en una época de alto riesgo de incendios por factores como las altas temperaturas, el viento y la falta de lluvias, condiciones climatológicas que se están agravando cada vez más como consecuencia del cambio climático. Sin embargo, según el MITECO, el 80% de los incendios que se producen en España, ya sea de forma directa o indirecta, tienen su origen en actividades desarrolladas por el ser humano. Por lo tanto, cualquier conducta incívica o accidental puede ser la causa del origen del fuego provocando la pérdida de valores naturales, así como afectando a poblaciones y a sus sistemas de subsistencia.

Por ejemplo, el abandono de aerosoles en el entorno natural puede ser el detonante de un incendio debido a su explosión cuando son sometidos a altas temperaturas. Lo mismo ocurre con las botellas o trozos de vidrio que, con el calor, pueden originar un incendio por el llamado “efecto lupa”. Y en relación a las colillas mal apagadas, también suponen un riesgo directo de incendio Por todo ello, resulta primordial no arrojar basura en el campo.  La Asociación Reforesta publicó un informe en el que señala que los incendios provocados por colillas han sido los responsables del 3,25 por ciento del total de los siniestros producidos entre el año 2004 y 2013.

Sin dudas, para evitar este tipo de escenarios y preservar el planeta, la educación ambiental y la prevención resultan herramientas fundamentales. Por este motivo, desde el Proyecto LIBERA, impulsado por SEO/BirdLife en colaboración con Ecoembes, se quiere reforzar la importancia de extremar la precaución en las actividades que se desarrollen en entornos naturales e incidir en que el abandono de basuraleza no es solo un problema estético sino una fuente de contaminación y destrucción de los espacios naturales.

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