Cada 9 de agosto se conmemora este día internacional, con el objetivo de reflexionar sobre la relevancia histórica y cultural de los pueblos originarios y sus contribuciones para el fortalecimiento del proceso de integración y la necesidad de que se adopten medidas para la protección y promoción de sus derechos.
Día Internacional de los Pueblos Indígenas: “Queremos ser vistos como personas, no como objetos o como patrimonio”

El Día Internacional de los Pueblos Indígenas, establecido en 1994 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, durante el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo, para celebrarse anualmente el 9 de agosto. Esa fecha conmemora la realización de la primera reunión del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías de la ONU que tuvo lugar en 1982.

Naciones Unidas afirma que los pueblos indígenas se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables del mundo, y la pandemia del COVID-19 los afectó de manera desproporcionada, situándolos en un contexto de particular exclusión y marginalidad.  Según datos del organismo internacional, el 47% de todas las personas indígenas que trabajan no tienen educación, frente al 17% de sus homólogos no indígenas. Esta brecha es aún mayor en el caso de las mujeres. Más del 86% de las personas indígenas de todo el mundo, en comparación con el 66% de sus homólogos no indígenas, trabajan en la economía informal. Además, tienen casi tres veces más probabilidades de vivir en condiciones de extrema pobreza que sus homólogos no indígenas.

Los expertos explican que las mujeres son pilares esenciales en las comunidades y pueblos indígenas y juegan un papel crucial en la preservación y transmisión de los conocimientos y prácticas tradicionales. Tienen un rol colectivo y comunitario integral como cuidadoras de los recursos naturales y guardianes del conocimiento científico y cada vez más toman las riendas de iniciativas como la defensa de las tierras o la reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas en todo el mundo.

A pesar del papel crucial que estas desempeñan en sus comunidades como sostén familiar, cuidadoras, guardianas del conocimiento, líderes y defensoras de los derechos humanos, a menudo sufren niveles interseccionales de discriminación por motivos de género, etnia y estatus socioeconómico. Su derecho a la libre determinación, el autogobierno y el control de los recursos y tierras ancestrales ha sido violado durante siglos. Conscientes de ello, ONU Derechos Humanos en México acaba de publicar un libro contando historias sobre las valientes acciones de mujeres indígenas defendiendo sus propios derechos.

En México habitan 68 pueblos indígenas, el 10% de su población total.  Su patrimonio lingüístico incluye 68 lenguas originarias, colocando a México en el décimo lugar con la mayor diversidad lingüística del mundo. La promesa de la Agenda 2030 de no dejar a nadie atrás reviste una importancia crucial para los pueblos indígenas. A su vez, los pueblos y comunidades indígenas tienen mucho que aportar al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por ello, las acciones de las Naciones Unidas en México tienen un enfoque de interculturalidad, el cual promueve la diversidad y focaliza esfuerzos para combatir la discriminación, favorecer la inclusión, integración y equidad en el acceso a las oportunidades de desarrollo de los pueblos y las comunidades indígenas.

El libro recientemente publicado incluye a historia de Miriam Pascual Jiménez. Una mujer zapoteca, originaria de la sierra norte de Oaxaca, de la comunidad de Guelatao. Es antropóloga social y abogada y ha dedicado estos últimos años a trabajar por la defensa de mujeres y niñas en temas relacionados con la defensa del territorio, el combate a la trata de personas y la defensa de los derechos de las mujeres en Guelatao.

Miriam, es una mujer muy alegre, solidaria y decidida que ha dedicado una gran parte de su vida a la defensa de los derechos humanos y a la preservación de su cultura, tierra y lengua. Su historia ha sido documentada recientemente en el libro Las valientes aventuras de mujeres defensoras. Relatos para niñas y niños de todas las edades, editado por ONU Derechos humanos. Miriam es un perfecto ejemplo del lema del Día Internacional pues, como señala el Secretario General de la ONU en un mensaje con motivo de la efeméride, ellas “son defensoras denodadas de las lenguas y las culturas indígenas” y “defienden el medio ambiente y los derechos humanos de los pueblos indígenas”. Por ese motivo, António Guterres sostiene que “para construir un futuro equitativo y sostenible que no deje a nadie atrás, debemos amplificar las voces de las mujeres indígenas” y destaca que “los conocimientos tradicionales indígenas pueden ofrecer soluciones a muchos de nuestros desafíos comunes”.

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