Con motivo de la conmemoración del Día de la Igualdad Salarial que se celebra hoy, 22 de febrero, se ha publicado un nuevo estudio de ClosinGap elaborado por Kreab. El mismo advierte acerca de la infrarrepresentación femenina en puestos de liderazgo en tres esferas críticas de poder e influencia: gobiernos, grandes empresas y medios de comunicación. Entendiendo que el umbral de paridad se alcanza en el 40%, la investigación muestra que la brecha de género en notoriedad pública en España es del 14,2% y, de cerrarse, el PIB se situaría en 1,7 billones de euros (un 18,6% superior al actual). Además, en relación con Europa, nuestro país se encuentra lejos de los Estados que lideran la paridad en notoriedad pública: la media de mujeres en estamentos de poder en veintiséis países europeos analizados es del 26,8% y solo Alemania, Noruega e Islandia se encuentran dentro del rango de paridad.
España, (muy) lejos de la igualdad en el ámbito laboral

La desigualdad de género atraviesa cada plano de nuestra existencia y el ámbito laboral no es la excepción. Hoy ,22 de febrero, se conmemora en Europa el Día de la Igualdad Salarial con el fin de concienciar y sensibilizar sobre la necesidad de romper una brecha que afecta a las mujeres, pero también a toda la sociedad. A pesar de los innegables avances alcanzados en igualdad en las últimas décadas, la brecha salarial sigue siendo uno de nuestros grandes retos. El principal problema que genera la desigualdad retributiva es la mayor pobreza para las mujeres. Sobre todo, para las de más edad que ven como las desigualdades sufridas durante su etapa laboral se traducen en pensiones más bajas en la vejez.

Si miramos a nuestro entorno comunitario observamos como las mujeres de la Unión Europea cobran de media 86 céntimos por cada euro que cobran sus pares hombres, situando la brecha salarial en el 14%. Una desigualdad salarial que antes de la pandemia se situaba en el 9,4%. En esta misma línea, en España las mujeres cobran 5.977 euros menos al año que los hombres, situando la brecha de género en un 21,4% por cómputo anual. Además, en nuestro país, solo una de cada cuatro personas con capacidad de decisión en los principales estamentos de poder es una mujer. Así lo revela el último estudio del clúster ClosinGap sobre el coste de oportunidad de la brecha de género en notoriedad pública en España, que ha sido elaborado por el equipo de Sustainability & Economics de Kreab, consultora sueca de comunicación y asuntos públicos. La investigación analiza los diferentes factores que explican la relación entre la mayor presencia de mujeres en posiciones de notoriedad y la creación de riqueza y concluye que los atributos asociados a un modelo de liderazgo diverso e inclusivo influyen en la calidad de la toma de decisiones a través de cinco dimensiones clave: el control de la corrupción, la eficacia del gobierno, la eficacia regulatoria, la calidad del poder judicial y la libertad de expresión. Esto a su vez, está relacionado con la actividad económica, lo que se refleja en un crecimiento del PIB que repercute en un aumento de la recaudación fiscal o de los salarios, bien a través de un aumento de la remuneración o un descenso del desempleo.

A través de una sólida metodología basada en fuentes de información de organismos de relevancia contrastada, el informe desarrolla el primer índice, a escala global, que permite poner cifras a la diversidad de género en posiciones liderazgo dentro de la política, la empresa y los medios de comunicación, y de forma agregada. El nuevo estudio de ClosinGap sobre las consecuencias económicas de la desigualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el ámbito de la notoriedad pública es la décima publicación de este clúster de empresas comprometidas con la igualdad de oportunidades y que aspira a promover la transformación social mediante la incorporación de todo el talento femenino en la economía.

La publicación parte de la premisa acerca de que la forma en la que se toman las decisiones en nuestra sociedad es clave para la gobernanza, el crecimiento económico y el bienestar social. Por eso, la participación paritaria de las mujeres en el ejercicio del poder y el contar con unos órganos decisores diversos e inclusivos no es solo cuestión de justicia democrática sino también de calidad democrática. Una oportunidad de construir una sociedad más equilibrada y próspera.

En primer lugar, la investigación sitúa en el 25,8% la infrarrepresentación femenina en puestos de liderazgo en las esferas críticas de influencia.  La cifra queda muy por debajo del umbral del 40% a partir del cual se podría comenzar a hablar de paridad, lo que resulta en una brecha de género en posiciones de notoriedad pública del 14,2%. Si profundizamos en el indicador, analizando las tres variables que lo conforman, la conclusión es clara: en términos generales, en el ámbito político es donde menor representación femenina existe. A pesar de las grandes diferencias entre países, donde Alemania se posiciona como líder con un 65,6% de presencia de mujeres o Noruega con un 53,3%, el promedio europeo apenas supera el 25%. El dato en nuestro país según la investigación de ClosinGap se sitúa en un 22%, lo cual se debe a que el indicador no solo valora la presencia de mujeres en gobiernos y parlamentos nacionales y autonómicos, sino que también pondera el tiempo en que una mujer ha sido el máximo mandatario del país. En el caso de España, como ocurre en la gran mayoría de países, ese tiempo es cero, ya que nunca una mujer ha accedido a la Presidencia del Gobierno. A pesar de que España es uno de los pocos países que cuentan con un Ejecutivo completamente paritario (12 de las 22 carteras ministeriales y cuatro vicepresidencias están ocupadas por mujeres), queda muy alejada de las primeras posiciones de Alemania (65,6%), Noruega (53,3%), Islandia (48,1%) o Dinamarca (43,1%) cuyos gobiernos están liderados por mujeres (Angela Merkel, canciller de Alemania desde 2005; Erna Solberg, primera ministra noruega desde 2013; Katrín Jakobsdóttir, primera ministra de Islandia desde 2017; y Mette Frederiksen, primera ministra danesa desde 2019).

El estudio denuncia que, solamente, en 22 países la jefatura de Estado o de Gobierno está ocupada por mujeres, dos más que hace un año, siendo Europa la región con el mayor número de Estados dirigidos por mujeres. La proporción a escala mundial, en todo caso, sigue siendo mínima, pues ellas representan únicamente un 5,9 % del total de jefes de Estado y un 6,7 % de los jefes de Gobierno. Expertos de KREAB afirman que, si España elevara la presencia de mujeres en posiciones de liderazgo en las principales esferas de poder hasta alcanzar el umbral de paridad, el PIB asociado se situaría en 1,7 billones de euros, lo que supone un aumento del 18,6% (o 264.000 millones de euros) respecto al nivel actual. En caso de elevar el umbral de paridad al 44%, la riqueza del país se elevaría en 340.000 millones de euros (un 24% más). En cualquier caso, la economía española pasaría a convertirse en una de las diez más potentes a nivel mundial, con un PIB per cápita que pasaría de los actuales 30.509 euros a entre 36.195 y 37.838 euros, respectivamente.    

Techos de cristal en el mundo corporativo y en medios de comunicación 

En el ámbito empresarial, el indicador para España vuelve a situarse por debajo del umbral de paridad y muestra una infrarrepresentación femenina en los cargos de liderazgo en las grandes empresas del 26,4% que se compara con la media europea del 27,3% y que resulta en una brecha de género del 13,6%. Esta esfera la lidera Islandia con una medición del 45,9% (dentro del rango de paridad del 40%-60%). El estudio advierte, además, que las empresas que forman parte del IBEX 35 solamente cuentan con dos mujeres presidentas y una consejera delegada. Esto hace que la probabilidad de que la Presidencia de un Consejo de Administración del IBEX 35 esté ocupada por un hombre sea 16 veces mayor que por una mujer. Al analizar cuál ha sido la tendencia de la incorporación de mujeres a los puestos de liderazgo de las empresas es posible ver avances, pero también un estancamiento en algunos indicadores. Si bien el porcentaje de mujeres en los Consejos de Administración ha aumentado progresivamente en los últimos años, la representación femenina en puestos intermedios y en la alta dirección ha evolucionado de forma prácticamente plana. Estos datos denotan que los progresos en la integración de la mujer en la toma de decisiones dentro de las grandes empresas están siendo limitados y que solamente se producen avances significativos cuando existe una recomendación oficial, en este caso por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que impulsa el cumplimiento de determinadas cuotas.

Por último, en el ámbito de los medios de comunicación, el problema es similar al que se observa en el mundo de la empresa, aunque se añade la especial circunstancia de que, en la profesión periodística, hablando en términos generales, hay una sobrerrepresentación femenina. El 63% de los graduados universitarios en titulaciones relacionadas con las ciencias de la información y comunicación, son mujeres y, en consecuencia, el 64% de los trabajadores en medios de comunicación también son mujeres. No obstante, los puestos directivos dentro de los medios de comunicación se concentran en los hombres. La proporción de mujeres en este rango jerárquico, un 43%, prácticamente se invierte en relación con el escalón inmediatamente inferior. 

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FIGURA 3: Presencia de mujeres en cada uno de los niveles de los diferentes ámbitos de la notoriedad pública en España (2020).  Elaboración: Kreab Sustainability & Economics. Fuentes: INE, EDUCAbase, APM, WPI

La investigación concluye que es conveniente recalcar que el hecho de que una mayor presencia de mujeres en posiciones de notoriedad pública esté asociada con un mayor de nivel de PIB no significa necesariamente que el primero sea la causa del segundo. La fuerte correlación entre estas dos variables no implica causalidad entre ellas y, de hecho, podría interpretarse incluso al revés, es decir, un mayor PIB podría explicar la mayor presencia de mujeres en puestos de liderazgo o incluso la causalidad podría deberse a un factor externo al modelo – por ejemplo, un mayor nivel educativo podría explicar tanto la presencia de más mujeres como el mayor nivel de PIB. Es por este motivo por el que en el informe se han desarrollado modelos matemáticos adicionales que permiten analizar las posibles causas y factores de la relación entre las variables mayor presencia femenina – mayor PIB. A este respecto, y en base a indicadores internacionales oficiales, se concluye que los atributos asociados a un modelo de liderazgo diverso e inclusivo influyen positivamente en la calidad de la toma de decisiones a través de algunas dimensiones clave como el control de la corrupción, la eficacia del gobierno, la eficacia regulatoria, la calidad del poder judicial y la libertad de expresión. Así, es evidente que una mayor presencia de mujeres en política mejora el proceso de toma de decisiones o aporta mayor estabilidad al gobierno.

Por último, en la línea de estas conclusiones, el análisis que propone ClosinGap viene a reiterar la puesta en valor del talento femenino y su incorporación, con una representación paritaria, en los puestos de toma de decisión de instituciones, organismos, gobiernos, empresas y medios de comunicación. Porque cuando hay paridad esas decisiones se toman mejor y de forma más equilibrada y repercute positivamente en todos los ámbitos de nuestra sociedad, incluido nuestro bienestar económico. Apostar por un modelo de liderazgo diverso e inclusivo, no es solo un deber sino una gran oportunidad de crecimiento.

 

 

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