La entidad financiera ha presentado una serie de recomendaciones hechas por expertos para que cualquier empresa aporte a la sostenibilidad del planeta: acciones básicas de ahorro de agua, cálculo y reducción de la huella de carbono o estrategias más complejas y transversales que incorporen e interioricen la lucha contra el cambio climático en el modelo de negocio.
BBVA propone claves parar diseña un plan de sostenibilidad exitoso

A nivel mundial, pero especialmente en nuestro país, ha habido un crecimiento exponencial de la sostenibilidad. Esto es la prueba de que el rol de las empresas en el cuidado del planeta es central. BBVA lleva años avanzando en materia de sostenibilidad su estrategia global. Con el objetivo de poder fomentar a que otras empresas de diferentes tamaños sigan el camino del desarrollo sostenible, la entidad financiera ha publicado recientemente una serie de consejos para diseñar un plan de sostenibilidad exitoso en la empresa.   

Una empresa que quiera ser sostenible debe empezar, antes de dar ningún paso, por hacerse un diagnóstico. Se trata de tomar una primera foto con los puntos de impacto negativo, para, a partir de ella, virar hacia el impacto positivo. En el proceso tiene que implicar a los trabajadores, y a todas las partes interesadas, luego poder contarlo de la manera más adecuada será igualmente importante.

1. Consumos y residuos

Cristina Rey, directora técnica del Máster Executive en Desarrollo Sostenible y Responsabilidad Corporativa de la Escuela de Organización Industrial (EOI) recomienda comenzar por los consumos. Es decir, avanzar en la sustitución de equipos obsoletos, instalación de luminarias más eficientes, reductores de caudal y sensores en los grifos. Estas son, quizás, las medidas más fáciles de asumir y aceptar, porque sus retornos económicos, en forma de ahorros energéticos y de agua, son muy rápidos. El siguiente paso sería "atacar" los residuos, haciéndose tres preguntas, según plantea la experta: "Qué residuos genero (tanto en cantidad como en calidad), cómo puedo minimizarlos y, en caso de no poder, qué nueva vida puedo darles".

BBVA menciona que uno de los '101 Ejemplos Empresariales de Acciones #PorElClima' de 2020, distinciones concedidas por Comunidad #PorElClima (conjunto de empresas, ONGs y administraciones que trabajan para aterrizar en España el Acuerdo de París), fue el de Damm: bares y restaurantes tuvieron que cerrar durante semanas debido a la pandemia provocada por el COVID-19, y la cervecera se comprometió a recuperar los barriles que se habían quedado empezados, y sustituirlos por unos nuevos, como forma de apoyar al sector en su reapertura. Toda esa cerveza sobrante, 3,5 millones de litros, dejó de ser un residuo cuando se trasladó a la fábrica de El Prat de Llobregat para convertirse en energía 100% verde, concretamente biogás.

2. Analizar la cadena de suministro

La publicación continúa y propone que la idea es minimizar impactos desde que una empresa se hace con la materia prima que necesita hasta que deja su producto en el mercado: la cadena de suministro. Solo como botón de muestra, si necesitamos papel, que sea con certificación ecológica. "Hemos de analizar la cadena de suministro en busca de oportunidades de hacer cosas con impacto positivo, sin que represente un coste", apunta Rey, que pone como ejemplos seleccionar proveedores de proximidad, o que apliquen criterios medioambientales; o valorar certificaciones 'verdes' o políticas RSC (Responsabilidad Social Corporativa) a la hora de elegir transportista o agencia de mensajería.

3. La importancia de medir

Poder medir los avances o, en el caso que corresponda, retrocesos es otro elemento clave según explica BBV. En este sentido, afirma que un 77% de iniciativas seleccionadas en esta edición de '101 Ejemplos Empresariales de Acciones #PorElClima' miden. "Hay que medir", enfatizaba durante la presentación Víctor Viñuales, director de ECODES, ONG que ostenta la secretaría ejecutiva de Comunidad #PorElClima. "Solo se mejora lo que se mide bien", remachó. En aquel foro, entre otras buenas prácticas, se hablo de la herramienta de huella de carbono que BBVA ha puesto a disposición de las pymes. La entidad financiera ha integrado el cálculo de huella de carbono de sus procesos internos; además trasladan esa experiencia a los clientes, y les ayudan a conocer también su huella, cómo se genera y los beneficios del ahorro.

Por otra parte, el informe 'Claves para la transformación empresarial hacia una economía baja en carbono', elaborado por Forética (organización referente en sostenibilidad y responsabilidad social empresarial) y su Clúster de Cambio Climático, alude a algunos de estos aspectos cuando hace sus recomendaciones para una estrategia empresarial que tenga en cuenta el cambio climático. Por ejemplo, la consideración no solo de los riesgos sino también de las oportunidades. Aunque lo primero sería tomar conciencia de lo urgente que es actuar para frenar el cambio climático; lo segundo, un "alineamiento interno" entre la dirección y 'staff', para que estrategia y compromiso vayan de la mano; lo tercero, que adquiera "una dimensión transversal", y no se limite al departamento de medioambiente. Por último, que se establezcan objetivos basados en la ciencia.

4. La pequeña y mediana empresa

Por último, BBVA explica que no sólo las grandes empresas pueden –y deben- apostar por el desarrollo sostenible. A partir de 2021, la Ley de Información no Financiera obliga a las compañías de más de 250 empleados a incorporar políticas RSC e informar sobre aspectos sociales y ambientales. "Sorprenden las empresas de ese nivel que no están preparadas", destaca Rey. En su opinión, existe una enorme brecha en este terreno entre las grandes corporaciones, que incorporan este tipo de políticas, y las pymes. "Muchas se encuentran en un nivel muy básico, de cumplir la legislación y punto, sin pararse a pensar en las enormes oportunidades que ofrece una buena gestión medioambiental", lamenta.

Clara Arpa, presidenta de la Red Española del Pacto Mundial, afirma que se trata de una brecha que conviene cerrar cuanto antes, ya que: "el 99,9 % de empresas del mundo son pymes; generan casi el 75% de empleo, y, además, el más estable". Rey las anima "no solo a minimizar su impacto ambiental sino a generar un impacto positivo". Les pide superar el estatus de limitarse estrictamente a cumplir la ley y dar el salto a incorporar el medioambiente a su estrategia de negocio. "Queda mucho por recorrer", reconoce.

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