Ser joven es tener toda una vida por delante, pero también la presión de estar en el momento clave para determinar cómo será su futuro. Situaciones de crisis económica como la actual complican sus expectativas laborales, pero los jóvenes de hoy no se conforman con cualquier empleo: buscan algo que les ayude a crecer y que esté alineado con sus valores, tanto desde el punto de vista de la sostenibilidad como en la forma de entender el trabajo.
La juventud de hoy: Innovadores, emprendedores y comprometidos

No son tiempos sencillos para ser joven hoy. La pandemia ha afectado de manera particular a este segmento poblacional que se enfrenta a un entorno laboral complejo y a la falta de oportunidades. La juventud es una de las etapas más difíciles. En ella se forja definitivamente la personalidad, se consolidan los valores que nos acompañarán siempre y se asientan los cimientos profesionales que determinarán en gran medida toda nuestra vida.

Encontrar un buen empleo, comprarse una casa, independizarse, lleva años siendo una tarea difícil de alcanzar, pero lo es aún más en un entorno económico tan adverso como el actual. Sin embargo, las crisis son también sinónimo de oportunidad, y las dificultades despiertan el ingenio y la inspiración. Hoy son muchos los jóvenes que buscan su camino profesional en el ámbito del emprendimiento, dando forma a sus propias ideas y explorando nuevos modelos de negocio que les permitan ganarse la vida haciendo algo que les guste, les llene, y además pueda aportar un impacto positivo al mundo en que vivimos.

Anabel Fernández, CEO de Affor, consultora de prevención psicosocial explica que las nuevas generaciones se enfrentan a retos inéditos, que se han visto agravados por la pandemia: “El confinamiento y el aislamiento social, las restricciones, el estrés, la incertidumbre, el miedo a la enfermedad, el impacto en la economía y un sinfín de pérdidas han tenido un alto impacto sobre nuestra salud mental y emocional, y la juventud actual se ha visto afectada por situaciones muy duras, viendo mermados gran parte de sus planes educativos y sus expectativas laborales. La falta de autonomía y la sensación de pérdida han sido pensamientos recurrentes para este colectivo, cuya realidad ha sido muy diferente a la de sus antecesores que vivieron el llamado ‘milagro económico’”.

Ante la falta de oportunidades en el mercado laboral tradicional, emprender emerge como un camino posible. Así, las y los emprendedores con propósito que buscan transformar diferentes aspectos de la realidad en la que vivimos crecen cada vez más en nuestro país. Antonio Espinosa de los Monteros (30 años), CEO y cofundador de AUARA, una empresa social que vende agua mineral embotellada y destina el 100% de sus dividendos a proyectos sociales para facilitar el acceso a agua potable en países que no disponen de este recurso, apunta que:  “Somos una generación extraña. Por un lado, bastante caprichosa y poco comprometida, pero por otro, la más concienciada emocionalmente con los problemas del mundo y del prójimo. Creo que seremos una gran generación a medida que la vida nos vaya enseñando que la conciencia emocional, sin un compromiso racional fuerte, solo es un voluntarismo vacío. Estoy seguro de que seremos una generación que haga cosas muy buenas por el mundo”.

Esta posibilidad de trabajar en algo que aporte valor, que contribuya de algún modo a mejorar el mundo, es una de las prioridades de los jóvenes de hoy en día a la hora de buscar un empleo. “Muchas veces prima esto sobre otras variables a la hora de decidir la empresa en la que trabajar, y buscan empresas que tengan un propósito. Cada vez más se interesan por que los valores, principios y filosofía de trabajo de las empresas estén alineados con los suyos propios”, afirma Johanna Gallo (37 años), CEO y cofundadora de APlanet, plataforma tecnológica que facilita la gestión y medición de las estrategias de sostenibilidad de las organizaciones.

Otros aspectos que, según Johanna, prioriza la juventud en la búsqueda de un empleo es “que su trabajo les ayude a seguir aprendiendo cada día y a desarrollarse profesionalmente, que tengan un plan de carrera y oportunidades de crecimiento alineadas con su visión de futuro”. Por su parte, Gonzalo Díaz (28 años), CEO y cofundador de RYPO (una joven empresa importadora y distribuidora de material médico-sanitario que ha desempeñado un importante papel durante la pandemia), apunta un aspecto fundamental: “Aquellos que tienen inquietudes y ambición buscan un trabajo estimulador y exigente, pero que ofrezca movilidad y flexibilidad, que les permita desarrollarse como profesionales sin anular su vida social. Esta compatibilidad es clave”.

Efectivamente, los jóvenes dan mucho valor a su vida personal. No les asusta el esfuerzo, pero sí es importante para ellos disponer de tiempo para vivir más allá del trabajo. Esto, cuando uno crea su propia empresa, no es del todo sencillo, pues para sacar adelante el proyecto es necesaria tanta implicación que no existen horas suficientes. De esto sabe mucho Miguel Camiña (30 años), CEO y cofundador de Micappital, una fintech de asesoramiento financiero especializada en pequeños y medianos ahorradores. Sin embargo, valora su experiencia como emprendedor como muy positiva: “El hecho de que todos los días estés aprendiendo, mejorando y tomando decisiones importantes te da una experiencia laboral muy potente, y también es una formación muy completa en aspectos que no laborales, y te hace madurar muy rápido”, subraya.

A través de su nuevo servicio de asesoramiento en inversión impacto, Micappital ECO, esta empresa está siendo testigo del interés por la sostenibilidad que existe entre la gente joven, que también se remanga poniendo sus ahorros a funcionar al servicio del planeta. Y está poniendo todo su activismo y su ingenio a trabajar en la creación de iniciativas capaces de darle la vuelta al mundo tal y como lo conocemos, como cada día comprueban en Impact Hub, la mayor red internacional de comunidades de emprendimiento de impacto. 

¿Cómo buscar un empleo?

A partir de su propia experiencia, estos emprendedores que hoy triunfan con sus proyectos han recopilado algunas recomendaciones que consideran esenciales para los jóvenes de hoy a la hora de buscar trabajo:

  • “Demostrar ganas y capacidad de trabajo, saber esforzarse y plantear tu candidatura como una solución a un problema que pueda tener la empresa, poner en alza tus virtudes y cómo estas van a ayudar a la empresa. Que vean muy claro por qué tienen que contratarte” (Miguel Camiña, Micappital).
  • “Mostrar flexibilidad, seriedad y compromiso. Ser consciente de tus cualidades y potenciarlas. No todo el mundo vale para todo, lo importante es saber dónde eres bueno e ir a por todas en ese campo. No dejar de formarte y estar abierto a nuevas oportunidades: aunque no fuese lo que pensabas al principio, te pueden sorprender” (Gonzalo Díaz, RYPO).
  • “No busques un empleo ni una empresa: busca a gente a la que admires para trabajar a su lado y aprender de ella. No tengas prisa, lo mejor no suele ser lo primero que encuentras. Ten una estrategia de búsqueda, ponte objetivos, trabájatelo a fondo, piensa en grande, haz algo distinto a lo que haría todo el mundo… No basta con enviar CVs, un trabajo especial no te va a caer del cielo, ¡hay que espabilar!” (Antonio Espinosa de los Monteros, AUARA).
  • “Busca un trabajo que te permita aprender y crecer como profesional día a día. Rodéate de compañeros de los que aprender y profesionales que te sirvan de inspiración para mejorar. Busca una empresa que esté alineada con tus valores, con la forma de entender el trabajo.  Piensa en grande, qué objetivos quieres conseguir de aquí a 1, 3, 5 años, y pregúntate si este trabajo te lleva por ese camino” (Johanna Gallo, APlanet).
  • Por su parte, desde Affor, Anabel Fernández dirige estas recomendaciones a las empresas: “Que apuesten por el talento joven porque su capacidad para aprender y su ilusión suelen ser un buen punto de partida. Que no tengan miedo a probar fórmulas innovadoras -como el shadowing o el relevo-, poniendo a los jóvenes a trabajar junto a los más veteranos, porque son experiencias que están dando muy buenos resultados. Y que se centren más en la persona, cuiden el desarrollo de las soft skills y la salud emocional de la organización. Los jóvenes tienen mucho que aportar -especialmente ideas disruptivas-, y lo harán con más fluidez en una empresa en la que sienten que sus ideas se valoran y se canalizan de forma adecuada”.

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