Las telecomunicaciones: ¿aliadas o enemigas de la sostenibilidad?

Aunque poco se habla de la contaminación que generan las empresas de telecomunicaciones, lo cierto es que su contribución de CO2 a la atmósfera no es menor: son responsables del 1,6% del total de las emisiones mundiales. En el contexto actual, las telecomunicaciones ocupan un papel protagónico en la vida cotidiana de gran parte de la población. Ya eran indispensables previo a la pandemia, pero tras la irrupción del coronavirus, se ha evidenciado aún más su centralidad en el mundo contemporáneo globalizado. En este escenario, la importancia vital que tienen es indiscutible. Sin embargo, no se habla demasiado de cuál es su vínculo con el desarrollo sostenible.

Cuando los viajes disminuyeron bruscamente y el smog se despejó sobre las grandes ciudades de todo el mundo, la gente comprendió que, si las emisiones disminuyen, los beneficios son notables. Esta es una valiosa lección de la pandemia, y es una de las razones por las que la cuestión de la sostenibilidad medioambiental surgirá con más fuerza una vez que el COVID-19 deje de encabezar las agendas empresariales mundiales. Entonces cabe preguntarnos: ¿Cuál es el vínculo entre las telecomunicaciones y la sostenibilidad?

Con el objetivo de echar luz sobre esta temática, el informe "Putting Sustainability at the Top of the Telco Agenda" realizado por el Boston Consulting Group (BCG) analiza en profundad esta problemática y predice que el sector se enfrentará en los próximos tiempos a un mayor control debido a su elevado impacto medioambiental. Unos de los aspectos sobre los cuales hace foco el estudio es que, tras la llegada de la pandemia, con el incremento de la virtualidad en casi todos los planos de la vida cotidiana, especialmente el laboral, la demanda mundial de comunicaciones digitales, ha hecho que la industria de las tecnologías de la información y comunicaciones consuma más energía que nunca.

Durante muchos años, el impacto de la industria de las Tecnologías de Información y Comunicaciones(TIC) en el medio ambiente pasó relativamente desapercibido. Los datos que aporta la investigación realizada por BCG group son realmente llamativos. Según dicho estudio, actualmente, las TIC son responsable de entre el 3 y el 4% de las emisiones mundiales de CO2, aproximadamente el doble que el sector de la aviación. De acuerdo con el informe, se calcula que el uso y el procesamiento de datos a nivel mundial crecerá un 60% este año, por lo que la industria podría ser responsable de hasta el 14% de las emisiones mundiales de CO2 en 2040, a menos que se tomen medidas significativas para reducir el impacto medioambiental de las empresas de comunicaciones y tecnologías de la comunicación. Asimismo, la investigación muestra que el crecimiento del uso de energía por parte de los centros de datos para procesar la información de los clientes usuarios de los mismos, es una clara señal del creciente impacto medioambiental del sector de las TIC, ya que se prevé que sólo estos utilizarán el 8% de la electricidad mundial en 2030.

Pese a que los datos no son nada alentadores, las y los expertos del BCG Group afirman que el sector de las telco se encuentra frente a una oportunidad única de contribuir a detener la emergencia climática si actúa en consecuencia. En este sentido, el informe indica que, si el sector se toma cada vez más en serio la reducción de su huella de carbono directa, y especialmente la indirecta, las grandes empresas de telecomunicaciones podrían reducir la energía necesaria por unidad de tráfico en un 70% para finales de esta década. Si esta estimación se cumple, BCG calcula que la actuación del sector de las TIC podría eliminar hasta el 15% de todas las emisiones mundiales de aquí a 2030, lo que supone más de un tercio del total de las reducciones de emisiones necesarias para cumplir los objetivos mundiales de sostenibilidad al poder ahorrarse 12,1 giga toneladas de CO2, lo que equivaldría a 6,5 billones de dólares.

Detener la emergencia climática es una de las mayores preocupaciones a nivel mundial. Para esto, tanto en el plano nacional como internacional se están desarrollando políticas orientadas a limitar la contaminación de ciertas industrias o fomentar determinadas prácticas más sostenibles. Empero, el sector de las comunicaciones no está teniendo la centralidad que debería. El informe advierte que será necesario tomar medidas contundentes para revertir esta situación, lo cual implica la necesidad de que las empresas de telecomunicaciones tengan que definir normas y políticas comunes para el seguimiento de los impactos medioambientales no solo directos sino también de los terceros vinculados.

Por último, se destaca que, además las empresas de telecomunicaciones tienen una oportunidad histórica para ayudar a otras industrias a ser más eficientes desde el punto de vista energético. En los últimos años, la mayoría de las compañías del rubro han empezado a reconocer que deben asumir la responsabilidad de sus emisiones de alcance 3, por ejemplo, exigiendo transparencia en la huella de sus proveedores, comprometiéndose con ellos a mejorar y teniendo en cuenta este aspecto en el proceso de selección. Los productos y soluciones inteligentes que pueden ofrecer las telecos -como la agricultura y la logística inteligentes-  pueden ayudar a otras industrias a reducir sus emisiones de carbono en una cantidad hasta 10 veces superior a las propias emisiones de la industria de las telecomunicaciones. De este modo, la investigación concluye que, si bien las compañías de telecomunicaciones son parte del problema, también pueden ser parte de la solución.

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top