La entidad financiera ha batido todos los objetivos de su Plan Global de Ecoeficiencia 2016-2020 y su huella ambiental presenta unos datos muy positivos con respecto a 2019. Este objetivo de neutralidad lo ha logrado al compensar toda su huella de carbono con proyectos mitigadores de CO2, que además generan un impacto positivo en las comunidades locales donde se desarrollan.
BBVA ha sido neutro en sus emisiones directas de CO2 en 2020

Firmes en su compromiso medioambiental, una vez más, BBVA tiene mucho que celebrar.  Durante el 2020, el banco ha compensado 120.562 toneladas de CO2 en siete proyectos en países en los que opera. Se trata de un avance más en el marco de su compromiso de alinear su actividad al Acuerdo de París y reducir emisiones, tanto directas como indirectas.

BBVA ha batido todos los objetivos de su Plan Global de Ecoeficiencia 2016-2020 y su huella ambiental presenta unos datos muy positivos con respecto a 2019. Un 65% de la energía que consume en sus instalaciones procede de energías renovables, superando ampliamente el objetivo para 2020, que era un 48%.Además, la entidad ha reducido un 58% sus emisiones de CO2, un 9% el consumo de electricidad, un 6% el consumo de agua y un 42% el papel (todos ellos por persona). Además, el porcentaje de personas que trabajan en edificios con certificación ambiental se ha incrementado hasta el 48%.

La entidad financiera considera prioritario reducir sus consumos e impactos vinculados. Es por esto que el 100% de la energía consumida en España y Portugal es ya de origen renovable; y en México, Estados Unidos, Argentina, Colombia, Perú y Turquía alcanza ya un porcentaje representativo, contribuyendo a que el dato del Grupo esté en un 65% de consumo de energía renovable. Además, en Turquía, Uruguay y España se ha apostado también por la autogeneración de energía renovable en los edificios, mediante la instalación de placas fotovoltaicas y termosolares.

Adicionalmente a los objetivos de su ‘Compromiso 2025’, BBVA incorpora desde 2020 un precio interno a las emisiones de CO2. En este sentido, el banco ha compensado las 120.562 toneladas de CO2e emitidas invirtiendo en siete proyectos en diferentes países, certificados bajo estándares internacionales de reconocido prestigio. En general, los bancos, por su actividad, no son grandes emisores directos de CO2 en comparación con otros sectores (1,02% de las emisiones en Europa, según Eurostat). No obstante, BBVA se ha propuesto reducir el impacto de su actividad sobre el medioambiente como parte de su estrategia para luchar contra el cambio climático e impulsar el desarrollo sostenible.

A través del Plan Global de Ecoeficiencia (PGE), y en línea con los objetivos marcados en su Compromiso 2025 sobre cambio climático, BBVA ha reducido en 2020 su huella de carbono y los impactos ambientales directos de sus operaciones. La estrategia del plan se desarrolla en tres ámbitos: reducción del impacto directo, concienciación de los empleados y compensación de la huella de carbono. Para llevarlo a cabo se han marcado una serie de vectores de actuación:

Además, la banca  ha renovado y ampliado en 2020 las certificaciones de los Sistemas de Gestión Ambiental basados en la Norma ISO 14.001 en Argentina, Colombia, España, Perú, Uruguay, México y Turquía. Un total de 80 edificios y 1.034 sucursales cuentan con esta certificación. Asimismo, 21 edificios y 10 oficinas del Grupo cuentan con la certificación LEED de construcción sostenible, entre los que se encuentran las principales sedes del banco en España, México, Estados Unidos, Argentina y Turquía.

El agua, que es uno de los recursos sobre los que se genera un gran impacto, es otro de los indicadores prioritarios para BBVA, por lo que, para reducirlo, las sedes de España y México están dotadas de sistemas de reciclaje de aguas grises y recirculación de aguas de lluvia para riego. Por otra parte, la generación de residuos se está convirtiendo en un grave problema a nivel global. BBVA trabaja desde hace muchos años para reducir, en la medida de lo posible, este impacto a través de la implantación de Sistemas de Gestión Ambiental certificados con la ISO 14001.

Finalmente, es importante destacar que BBVA es el primer gran banco del mundo en formar en sostenibilidad con carácter obligatorio a todos sus empleados. En septiembre lanzó su oferta formativa en sostenibilidad destinada a los más de 125.000 empleados del Grupo en todo el mundo. Se trata de una formación transversal que incluye contenidos específicos sobre los retos globales como la lucha contra el cambio climático y la inequidad, así como los impactos directos e indirectos derivados de los riesgos ambientales del negocio del banco.

Además de celebrar los excelentes logro alcanzados durante 2020 a pesar de las dificultades que este tuvo a causa de la pandemia, BBVA ha propuesto ya su nuevo plan Global de Ecoeficiencia 2021-2025, en el cual se compromete a Incentivar el uso de energías limpias y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero aún más. Esto implica lograr consumir un 100% de energía de origen renovable en 2030. En línea con este último objetivo, BBVA está adherido desde 2018 a la iniciativa RE100, a través de la cual empresas de todo el mundo se comprometen a que su energía sea 100% renovable antes de 2050. El plan también incluirá otras nuevas metas enfocadas a reducir y a neutralizar la huella ambiental.

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