Alcanzar la igualdad de género está dentro de las prioridades de gran parte de las compañías de nuestro país. Así se desprende de la publicación realizada por el Pacto Mundial de Naciones Unidas en España: “Comunicando el Progreso 2020: una llamada a la acción sostenible y al reporte empresarial”. Esta investigación advierte que las principales acciones de las empresas para alcanzar la igualdad en el ámbito laboral están dirigidas a la paridad salarial y la conciliación laboral.
El ODS5 es el más trabajado por las empresas españolas adheridas al Pacto Mundial

Alcanzar la igualdad de género es, o debería ser, una prioridad para todas las instituciones. La agenda 2030 lo dice claramente: no podremos alcanzar el desarrollo sostenible si no existe igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Es por esto, que un año más, el ODS 5 relativo a igualdad de género se posiciona como uno de los más trabajados entre las empresas españolas, siendo el primero para el conjunto de las empresas adheridas al Pacto Mundial de Naciones Unidas en España.

Este dato es muy relevante y habla del compromiso del tejido empresarial español con la paridad entre géneros, que además lo señala como uno de los retos más acuciantes a nivel país. La publicación “Comunicando el Progreso 2020: una llamada a la acción sostenible y al reporte empresarial” realizada por el Pacto Mundial de Naciones Unidas en España revela que el 96% de las entidades adheridas a la iniciativa disponen de políticas o prácticas donde se incluyen cuestiones de género y el 80% indican que disponen de políticas sobre no discriminación. Por su parte, en cuanto a las entidades del IBEX35, el 86% (80% en 2019) recogen en sus informes la existencia de planes de igualdad.

La preocupación por la igualdad de género se traduce a acciones concretas dirigidas a cumplir este Objetivo. La investigación muestra que las más populares entre las empresas son aquellas dirigidas a asegurar la equidad salarial. Concretamente la investigación afirma que  el 69% de las entidades consultadas indican tener acciones en materia de equidad salarial como medida para avanzar en igualdad sin apreciar distinción entre grandes y pequeñas organizaciones. Si se analiza la información aportada por el IBEX35 en sus memorias, el 40% incluye información de calidad sobre las ratios del salario base y de la remuneración de mujeres frente a hombres para cada categoría. 

Asimismo, el estudio muestra que la aplicación de medidas de conciliación laboral es un asunto que cobra peso en relación a la igualdad de oportunidades dentro de la empresa. Éstas han aumentado notablemente según el informe, siendo implantadas por el 89% del Ibex 35 y por un 73% de las empresas españolas del Pacto Mundial consultadas, reflejando un aumento de casi un 40% en este segundo caso. También en el plano del impulso del liderazgo femenino, los procesos y políticas de recursos humanos centrados en la retención y promoción de las mujeres son llevados por prácticamente la mitad de las empresas consultadas. Sin embargo, el abastecimiento inclusivo y apoyo a las mujeres emprendedoras se sitúa a la cola de las acciones implantadas con un 7,6%.

Si bien estos datos resultan realmente esperanzadores, no debemos olvidar que, para poder lograr las metas planteadas en la Agenda de Naciones Unidas es imprescindible que las empresas establezcan objetivos ambiciosos en la materia. En este sentido, ya un 66% de las empresas del índice bursátil fija objetivos medibles en igualdad de género y un 41% de las entidades adheridas al Pacto Mundial en España están comprometidas a establecer objetivos para alcanzar una representación de género equilibrada en sus organizaciones. Respecto a los objetivos para acabar con el techo de cristal, el 18% de las entidades consultadas posee objetivos públicos para mejorar la representación de la mujer en el consejo de administración y en los órganos gestión ejecutiva, un porcentaje que aumenta hasta el 21% si hablamos de los mandos intermedios.

Evidentemente ha habido avances en la materia, pero también queda un largo camino por recorrer. Las trasnformaciones culturales son sin dudas las más complejas de dar y las que llevan más tiempo. Es claro que estos esfuerzos son un paso importante, empero, la implantación de las acciones no será efectiva sin una adecuada formación a todos los empleados y empleadas. La dimensión de la concienciación que se logra a través de la capacitación es central. En este sentido, avanzar en ese punto potenciaría fuertemente el resto de las acción e incluso permitiría que surgieran nuevas iniciativas y mayor compromiso.

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