El calentamiento global está aumentando de manera extraordinaria. Si bien detener la pandemia ha sido y continúa siendo prioritario para el mundo entero, controlar la emergencia climática es central también. Expertos de las Naciones Unidas en Cambio Climático piden una acción inmediata y planes específicos por parte de los Estados que deberán redoblar sus esfuerzos si quieren lograr el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global en 2 ° C.
El Acuerdo de París es un horizonte cada vez más lejano

La situación es preocupante en el mundo entero en materia medioambiental. El documento que evalúa los planes de las llamadas Contribuciones Nacionales Determinadas, que son las medidas que los países individualmente están tomando para reducir sus gases de efecto invernadero, establecidas en el Acuerdo, muestra que, si bien la mayoría de las naciones han mostrado su intención de reducir las emisiones, su impacto combinado las coloca en el camino de lograr solo una reducción del 1% para 2030 en comparación con los niveles de 2010.

Evidentemente las medidas tomadas hasta ahora no han sido suficientes. Un nuevo informe de ONU Cambio Climático publicado recientemente advierte que las naciones deben redoblar sus esfuerzos y presentar planes nacionales de acción climática más fuertes y ambiciosos en 2021 si quieren lograr el objetivo del Acuerdo de París de limitar el aumento de la temperatura global en 2 ° C, e idealmente 1,5 ° C, para finales de siglo. El 2030 está a la vuelta de la esquina y aún queda mucho por hacer.

El Secretario General de la ONU, afirmó durante la presentación de dicho documento, que: “2021 es un año decisivo para enfrentar la emergencia climática global. La ciencia es clara, para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 ° C, debemos reducir las emisiones mundiales en un 45% para 2030 desde los niveles de 2010”. Guterres explicó que el informe es una alerta roja para nuestro planeta, ya que muestra que los gobiernos no están ni cerca del nivel de ambición necesario para limitar el cambio climático a 1,5 grados y cumplir con los objetivos del Acuerdo de París.  Por su parte, la secretaria ejecutiva de Cambio Climático de la ONU, Patricia Espinosa, aclaró que el documento aún es provisional y no provee una imagen completa de las Contribuciones Nacionales Determinadas, ya que el COVID-19 planteó desafíos importantes para muchas naciones con respecto a completar sus planes en 2020.

Asimismo, de cara a la COP26 que se celebrará este año en Glasgow, Reino Unido en noviembre, Espinosa indicó que se publicará un segundo informe y exhortó a todos los países, específicamente a los principales emisores que aún no lo han hecho, a que presenten sus planes lo antes posible, de modo que su información pueda incluirse en el informe actualizado.  “Si bien reconocemos el reciente cambio político en el impulso hacia una acción climática más fuerte en todo el mundo, las decisiones para acelerar y ampliar la acción climática en todas partes deben tomarse ahora. Esto subraya por qué la COP 26 debe ser el momento en el que nos encaminemos hacia un mundo verde, limpio, saludable y próspero”, expresó la secretaria ejecutiva.

La pandemia además de haber generado una crisis sanitaria sin precedentes, también es una posibilidad de transformación para los Estado. En este sentido, Espinosa señaló que 2021 brinda al mundo una oportunidad sin precedentes para lograr un progreso significativo en el cambio climático e instó a todas las naciones a reconstruir tras el COVID-19 con economías más sostenibles y resistentes al clima.

Siguiendo la misma línea del llamado de atención que significa el informe publicado, el presidente de la COP26, Alok Sharma, pidió a todos los países, en particular a los principales emisores, que presenten ambiciosos objetivos de reducción de emisiones para 2030.

La falta de compromiso por parte de los Estados es preocupante. La investigación muestra que solo dos de los 18 mayores emisores, el Reino Unido y la Unión Europea, presentaron una contribución actualizada en 2020 que contiene un fuerte aumento en sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero. Otros, aunque presentaron planes, mostraron compromisos muy bajos. Las Contribuciones Nacionales Determinadas definen objetivos y acciones específicas de cada país para reducir las emisiones en los próximos 5 a 10 años. Son fundamentales para orientar las inversiones adecuadas y atraer suficiente financiación.

Alcanzar los objetivos propuestos en el Acuerdo de Paris no puede dejar de ser prioritario. Pero para esto, urge que los países se comprometan y estén a la altura de las circunstancias con medidas y proyectos realmente transformadores. El 2021 y el modo en el que se estructuren los planes de recuperación post pandemia será esencial en la lucha contra el cambio climático. Ya no hay tiempo que perder.

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top