La situación medioambiental del mundo entero es crítica. El calentamiento global ya está mostrando sus efectos y la humanidad entera está sufriendo sus consecuencias. Anotnio Gutérres, Secretario General de las Naciones Unidas, instó el pasado sábado 12 de diciembre a todas las naciones del mundo a seguir los pasos de los 38 países que ya lo hicieron y declaren el Estado de Emergencia Climática hasta que se alcance la neutralidad de las emisiones de carbono en todo el mundo.
La declaración de la emergencia climática ya no puede esperar

El pasado sábado 12 de diciembre se celebró de manera virtual La Cumbre sobre la Ambición Climática. Durante el encuentro se proporcionaron proyectos concretos y nuevos compromisos por parte de los 75 países, empresas y ciudades que participaron. Asimismo, se realizó un balance de lo que están haciendo para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y, se puso de relieve la labor que todavía queda por hacer. El evento, que coincidió con el 5º aniversario del Acuerdo de París, fue organizado conjuntamente por las Naciones Unidas, el Reino Unido, Francia y en colaboración con Chile e Italia. Durante la cumbre, António Guterres explicó que tras cinco años del logro del tratado no vamos en la dirección correcta ya que no se están cumpliendo sus compromisos y “los niveles de dióxido de carbono están en niveles récord”.

En este sentido, el titular de la ONU destacó que las tareas de recuperación de la COVID-19 suponen una oportunidad para encaminar las economías y las sociedades hacia “una senda verde de acuerdo con la Agenda para el Desarrollo Sostenible de 2030”. Un camino que, en su opinión, no se está tomando ya que los miembros del G-20 están gastando un 50% más en sus paquetes de estímulo y rescate en sectores ligados a la producción y el consumo de combustibles fósiles, que en energía baja en emisiones de carbono.

El funcionario destacó que “Esto es inaceptable. Los billones de dólares que se necesitan para la recuperación de la COVID-19 son dinero que estamos pidiendo prestado a las generaciones futuras. Esto es una prueba moral. No podemos usar estos recursos para establecer políticas que carguen a las generaciones futuras con una montaña de deuda en un planeta roto”. Por este motivo, indicó que el objetivo central de la Organización es apostar por construir una “Coalición Mundial para la Neutralidad del Carbono” para mediados de siglo y que para lograrlo se necesitan reducciones significativas de inmediato con el fin de disminuir las emisiones mundiales en un 45% para 2030 en relación con los niveles de 2010.

Además, Guterres expresó que ya ha llegado el momento de fijar el costo de las emisiones de carbono y de “eliminar gradualmente la financiación de los combustibles fósiles y acabar con los subsidios a los combustibles fósiles”, junto al impedimento de construir nuevas centrales eléctricas de carbón. Sobre este aspecto, afirmó que “Para cambiar la carga fiscal de los ingresos al carbono, de los contribuyentes a los contaminadores. Hacer obligatoria la divulgación de los riesgos financieros relacionados con el clima. E integrar el objetivo de la neutralidad del carbono en todas las políticas y decisiones económicas y fiscales”.

Como ejemplo de acción climática inmediata puso los ejemplos del Reino Unido y la Unión Europea que se han comprometido a reducir sus emisiones para 2030 en un 68% y un 55% respectivamente, en comparación con las de 1990. Asimismo, recordó que no solo los países sino también las ciudades, las instituciones financieras y las empresas deben establecer planes para alcanzar un nivel de cero emisiones netas para el año 2050. Junto a ellos, otros sectores clave como el transporte marítimo, la aviación y la industria también deben presentar e implementar nuevas hojas de ruta de acuerdo con este objetivo.

Por otro lado, Guterres indicó que estos objetivos han de contar con el apoyo de diversos actores, como el apoyo del sector financiero privado a las empresas para que éstas transformen sus modelos de negocio, o la ayuda que pueden prestar las instituciones financieras internacionales y los bancos nacionales de desarrollo para movilizar la financiación y la inversión privadas necesarias para los países en desarrollo.

El momento de actuar es ahora y ya no hay tiempo que esperar. La emergencia climática ya está aquí y el compromiso de todos los países será determinante para hacerle frente a esta compleja situación. El Secretario General concluyó su intervención afirmando que ha llegado el momento de la verdad, pero también el de la esperanza cuando cada vez más países se comprometen a la neutralidad de carbono, las ciudades se esfuerzan por ser más verdes y habitables y los jóvenes exigen responsabilidades a los dirigentes.

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