Los criterios ESG, por sus siglas en inglés, corresponden a consideraciones que tienen que ver con el Medioambiente, cuestiones Sociales y de Gobierno Corporativo. Estos criterios son utilizados para realizar inversiones socialmente responsables. Estas, existen desde hace décadas, pero es ahora cuando han empezado a adquirir una mayor importancia. En el actual contexto de crisis generada por la COVID-19 pueden ser la mejor forma de recuperar la economía. Una investigación realizada por la consultora McKinesy, explica que, aplicar los criterios ESG puede crear valor a un negocio y así contribuir en gran medida a la recuperación de la crisis actual.
La inversión socialmente responsable puede ser la gran aliada para la recuperación

Todos los negocios están profundamente entrelazados con las preocupaciones ambientales, sociales y de gobierno (ESG). Tiene sentido, por lo tanto, que una fuerte propuesta guiada por criterios ESG pueda crear valor. La crisis actual generada por la COVID-19, es una crisis sistémica sin precedentes que atraviesa todos los planos de nuestra vida, es por eso que la inversión socialmente responsable al contemplar de manera holística diversos factores, puede ser una gran respuesta ante las múltiples preguntas acerca de cómo recomponer nuestra economía y nuestra sociedad luego de la pandemia.

Los componentes que forman parte de los criterios ESG se encuentran entrelazados y se complementan. Por ejemplo, los criterios sociales se superponen a los criterios ambientales y de gobernanza cuando las empresas tratan de cumplir las leyes ambientales y las preocupaciones más amplias sobre la sostenibilidad. Pensar y actuar bajo criterios ESG de manera proactiva se ha vuelto últimamente aún más apremiante. La inversión sostenible mundial supera ahora los 30 billones de dólares, lo que supone un aumento del 68% desde 2014 y se ha decuplicado desde 2004. La aceleración ha sido impulsada por la mayor atención social, gubernamental y de los consumidores al impacto más amplio de las empresas, así como por los inversores y ejecutivos que se dan cuenta de que una propuesta sólida en materia de ESG puede salvaguardar el éxito a largo plazo de una empresa. La magnitud del flujo de inversiones sugiere que los criterios ESG son mucho más que una moda pasajera. En este marco, la crisis de la COVID-19 puede ser una gran oportunidad para aplicar con mayor fuerza y convicción estos criterios en inversiones socialmente responsables para la recuperación económica.

Una investigación publicada por la consultora estratégica global McKinsey & Company, Inc. explica que aplicar los criterios ESG puede generar valor al menos de cinco formas: 1. facilitando el aumento de los ingresos brutos, 2. reduciendo los costos, 3. minimizando las intervenciones reglamentarias, 4. aumentando la productividad de los empleados, y 5. optimizando la inversión y los gastos de capital.

1. Facilitar el aumento de los ingresos brutos

Una fuerte propuesta de ESG ayuda a las empresas a explotar nuevos mercados y a expandirse en los ya existentes. Cuando las autoridades gubernamentales confían en los actores empresariales, es más probable que les concedan el acceso, las aprobaciones y las licencias que ofrecen nuevas oportunidades de crecimiento.  El informe explica que se ha demostrado que una ejecución de criterios ESG también ha dado sus frutos en la minería, mostrando que las empresas con actividades de compromiso social que eran percibidas como beneficiosas por los interesados públicos y sociales tenían más facilidad para extraer esos recursos, sin grandes demoras de planificación ni operacionales. Esas empresas lograron valoraciones demostrablemente más altas que sus competidores con menor capital social.

Aplicar criterios ESG también puede impulsar la preferencia de los consumidores. La investigación de McKinsey ha demostrado que los clientes dicen que están dispuestos a pagar para "ser ecológicos". Aunque puede haber grandes discrepancias en la práctica. En otro estudio citado en el informe, se demuestra que casi la mitad (44 por ciento) de las compañías encuestadas identificaron las oportunidades de negocio y crecimiento como el impulso para iniciar sus programas de sostenibilidad.

Los resultados son reales. Cuando Unilever desarrolló Sunlight, una marca de líquido lavavajillas que utilizaba mucho menos agua que sus otras marcas, las ventas de Sunlight y de los otros productos de Unilever para ahorrar agua superaron el crecimiento de la categoría en más de un 20% en varios mercados con escasez de agua.

2. Reducción de los costos

Aplicar los criterios ESG también puede reducir sustancialmente los costos. Entre otras ventajas, la ejecución de estos, puede ayudar a combatir el aumento de los gastos de explotación (como los costos de las materias primas y el costo real del agua o el carbono), que, según las investigaciones de McKinsey, pueden afectar a los beneficios de explotación hasta en un 60 por ciento. En el mismo informe, se creó una métrica (la cantidad de energía, agua y residuos utilizada en relación con los ingresos) para analizar la eficiencia relativa de los recursos de las empresas de diversos sectores y encontraron una correlación significativa entre la eficiencia de los recursos y el rendimiento financiero. El estudio también identificó una serie de empresas de diversos sectores que lo hicieron especialmente bien, precisamente las empresas que habían llevado sus estrategias de sostenibilidad más lejos.

3. Minimizar las intervenciones reglamentarias

Una propuesta de valor externo más fuerte puede permitir a las empresas lograr una mayor libertad estratégica, aliviando la presión regulatoria. De hecho, en caso tras caso a través de los sectores y las geografías, el equipo de expertos de la consultora afirma haber visto que la fuerza en los criterios ESG ayuda a reducir el riesgo de las empresas de una acción gubernamental adversa. También puede generar apoyo gubernamental.

El valor en juego puede ser más alto de lo que se piensa. Según el análisis de McKinesey, típicamente un tercio de los beneficios corporativos están en riesgo por la intervención del estado. El impacto de la regulación, por supuesto, varía según la industria. En el caso de los productos farmacéuticos y de la salud, los beneficios en juego son de un 25 a un 30 por ciento. En la banca, donde las disposiciones sobre los requisitos de capital, "demasiado grande para fallar", y la protección del consumidor son tan críticos, el valor en juego es típicamente de 50 a 60 por ciento. Para los sectores automotriz, aeroespacial y de defensa, y los sectores tecnológicos, donde los subsidios gubernamentales (entre otras formas de intervención) son frecuentes, el valor en juego puede alcanzar el 60 por ciento también.

4. Aumentar la productividad de los empleados

Una propuesta de ESG fuerte puede ayudar a las empresas a atraer y retener a empleados de calidad, mejorar la motivación de los empleados inculcándoles un sentido de propósito y aumentar la productividad en general. La satisfacción de los empleados está positivamente correlacionada con el rendimiento de los accionistas. Por ejemplo, Alex Edmans, de la London Business School, descubrió que las empresas que figuraban en la lista de las "100 mejores empresas para trabajar" de Fortune generaban un rendimiento de las acciones entre un 2,3 y un 3,8% más elevado por año que sus homólogos en un horizonte de más de 25 años. Cuanto más fuerte sea la percepción del impacto de un empleado sobre los beneficiarios de su trabajo, mayor será su motivación para actuar de manera "pro activa".

Estudios recientes también han demostrado que el impacto social positivo se correlaciona con una mayor satisfacción laboral, y las investigaciones al respecto sugieren que cuando las empresas "devuelven", los empleados reaccionan con entusiasmo. Por ejemplo, empleados seleccionados al azar en un banco australiano que recibieron bonificaciones en forma de pagos de la empresa a organizaciones benéficas locales informaron de una mayor y más inmediata satisfacción en el trabajo que sus colegas que no fueron seleccionados para el programa de donaciones

5.Optimizar la inversión y los gastos de capital

Una propuesta sólida bajo criterios ESG puede mejorar el rendimiento de las inversiones al asignar el capital a oportunidades más prometedoras y sostenibles (por ejemplo, las energías renovables, la reducción de desechos y los depuradores). También puede ayudar a las empresas a evitar las inversiones perdidas que podrían no dar fruto debido a problemas ambientales a largo plazo (como las amortizaciones masivas del valor de los buques petroleros). Si bien las inversiones necesarias para actualizar sus operaciones pueden ser sustanciales, optar por esperar a que termine puede ser la opción más costosa de todas. Las reglas del juego están cambiando: las respuestas reguladoras a las emisiones probablemente afectarán a los costos de la energía y podrían afectar especialmente a los balances de las industrias con uso intensivo de carbono. Y las prohibiciones o limitaciones en elementos como los plásticos de un solo uso o los coches con motor diesel en los centros de las ciudades introducirán nuevas restricciones en múltiples negocios, muchos de los cuales podrían verse obligados a ponerse al día. Una forma de adelantarse a la curva del futuro es considerar la reutilización de activos ahora mismo, por ejemplo, convertir los garajes de aparcamiento en mal estado en usos de mayor demanda, como residencias o guarderías.

Estos cinco aspectos en los que se puede producir una importante creación de valor a partir de aplicar los criterios ESG en un negocio se basan en números duros, pero, como siempre, detrás de los números hay vidas, personas e historias. La salida de esta crisis nos exige más que nunca humanidad. En las respuestas y en las soluciones que podamos generar, es por esto, que optar por la inversión socialmente responsable puede ser nuestra gran aliada a la salida de esta difícil situación que nos toca atravesar.

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