La sostenibilidad y el futuro del emprendimiento social fueron los ejes centrales de la primera parte del evento de cierre de la edición más internacional de BBVA Momentum. La cita tuvo lugar en El Impact Hub Gobernador en Madrid a donde se recibieron a emprendedores procedentes de México, Colombia, EEUU y Turquía. Fortaleciendo las redes e impulsando la innovación y el desarrollo del sector.
El emprendimiento social, en el centro de BBVA Momentum

El Impact Hub Gobernador fue la sede elegida para el evento global de BBVA Momentum, el programa de apoyo al emprendimiento social de BBVA. El evento fue el cierre de la edición 2019 del programa, que ha acelerado el crecimiento de 169 empresas sociales procedentes de Colombia, Estados Unidos, México y Turquía. A la jornada han acudido actores internacionales del sector que han debatido sobre aspectos como las redes y la comunidad asociativa, la medición de impacto, la financiación y la formación.

La sostenibilidad ha sido la protagonista de una jornada en la que Lidia del Pozo, directora de Programas de Inversión en la Comunidad de BBVA, desgranó los hitos del programa. “Todos tenemos claro que la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad. Más allá de los programas de responsabilidad corporativa, cada vez son más las empresas que integran la sostenibilidad, no solo en su producto final, sino en su cadena de valor y algunas ya miden los impactos positivos y negativos que generan con su actividad. Hoy es habitual oír que sin sostenibilidad no hay negocio". “Queremos generar un debate en torno a los retos sociales y medioambientales actuales y cómo los emprendedores están respondiendo a estos retos con propuestas eficaces, innovadoras y económicamente sostenibles”, subrayó del Pozo.

Si bien la Agenda 2030 no inventó la sostenibilidad ni la responsabilidad social empresarial, si es cierto que ha puesto de manifiesto el papel fundamental que las empresas tienen para laconstrucción de un mundo social y medioambientalmente sostenible. Sin embargo, tal y como explicaron varios de los participantes, no hace falta ser una multinacional para abordar los retos sociales y medioambientales a través de una solución empresarial y los emprendedores sociales llevan años trabajando en esto.

Las dos primeras conferencias, o mesas de discusión giraron en torno a la importancia de las redes de trabajo y la sinergia que de ellas sirgen y el otro debate abordó la cuestión de la medición de los impactos y su importancia para el sector.  La primera sesión denominada Redes interconectadas estuvo moderada por Pablo Santaeufemia, CEO y co-fundador de Bridge for Billions, y contó con la participación de Antonio González, CEO de Impact Hub Madrid; José Luis Ruiz de Munain, CEO de Spain NAB; y Andrés Pina, responsable de RSC de la Mutualidad de la Abogacía.

Los expertos aportaron tres visiones diferentes de comunidad y desarrollaron exposiciones sobre las innumerables iniciativas de apoyo a emprendedores. Pina expresó que ha habido “cierta burbuja en el mundo del emprendimiento” y ha definido “la narrativa como clave en el proceso de formación porque hay que saber contar y vender la idea de tu proyecto”.Por su parte, Ruiz de Munain ha apelado a una “descentralización del emprendimiento” porque no todos los emprendedores están en Madrid o Barcelona. Todos ha coincidido en que se trabaja con un ecosistema “frente al denominado egosistema, más centrado en uno mismo”. Todos arribaron a la conclusión de que en España hay numerosos casos de emprendimiento social de diferente tipo y de gran potencial, el punto ahora es definir como coordinar esos proyectos para generar redes interconectadas que aporten a un verdadero ecosistema emprendedor.

Luego, tuvo lugar la mesa denominada Medir para impactar, en la cual los participantes dieron sus puntos de vista sobre la medición de impactos, cómo hacerla, para qué y porqué. En esta sesión participaron Conchita Galdón, directora de innovación de IE Business School, John Scade director general de Mas Business, Rubén Carricondo Responsable de la agenda 2030 de la Red Española Pacto Mundial, Daniel Truran embajador de B Lab Europe y moderado por José Luis Fernández director del programa consejeros independientes ICADE.

Todos los invitados han coincidido en destacar la importancia de medir el impacto social y económico que la actividad de las empresas genera en la sociedad. Sobre todo en un momento en el que la medición se ha convertido en una obsesión para los emprendedores. Algo en lo que todavía hay camino por recorrer, incluso entre las grandes empresas, tal y como ha señalado Rubén Carricondo, responsable de la Agenda 2030 de la Red Española del Pacto Mundial, y es que, según ha explicado, “solo un 20% de las empresas del IBEX 35 se compromete a la medición de los ODS”. Conchita Galdón lo resumió perfectamente, “Con una agenda 2030 que apura no solo alcanza con hacer algo bueno, hay que hacer lo mejor y para eso es necesario medir”.

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