El impulso al emprendimiento social es clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en España. Un informe presentado ayer por la Fundación PwC y Ashoka muestra los desafíos a los que tiene que hacer frente este nuevo modelo como su reducido reconocimiento en España o la dificultad de acceder a financiación, limitando su potencial de impacto sistémico.
Principales retos del emprendimiento social en España

El informe '¿Cómo podemos dar solución a los grandes problemas globales? Retos del emprendimiento social en España y su contribución para el cumplimiento de los ODS' pone en valor el papel del emprendimiento social que ha surgido como un modelo que se encuentra entre el asistencialismo tradicional del tercer sector y la empresa socialmente responsable, cuyo objetivo principal continúa siendo la obtención de rentabilidad. 

En un contexto donde se necesita 6 billones de dólares anuales de media para alcanzar los ODS en el año 2030, existe un déficit de inversión de alrededor de 2,6 billones de dólares anuales y que necesitan ser cubiertos por otros agentes y entidades privadas del mundo. Ante la necesidad de reducción del déficit, surge el emprendimiento social como otro modelo clave para conseguir esta tarea titánica. 

Según la Fundación PwC y Ashoka, para que este nuevo modelo pueda alcanzar su máximo potencial en España y sea un punto diferenciador en el cumplimiento de los ODS, es necesario que se trabaje en una serie de aspectos que están entorpeciendo su progreso, entre ellos, el reducido reconocimiento de este modelo en España, o la dificultad de acceder a financiación, limitando su potencial de impacto sistémico. A parte del reducido reconocimiento y notoriedad del emprendimiento social, uno de los mayores desafíos que apunta el informe es la gran dificultad de acceder a la financiación; la falta de capacitación y acceso a talento cualificado; al limitado uso y desarrollo de metodologías y métricas para la medición del impacto; y, por último, a la necesidad de un marco regulatorio y políticas públicas favorables.

Principales áreas de mejora del emprendimiento social en España: 

1- Limitado potencial de impacto sistémico: existe un ecosistema formado por numerosas iniciativas de pequeño tamaño y con una visión local que tienen gran dificultad de replicar y escalar su impacto a la vez que una falta de apoyo específico al emprendimiento social sistémico. 

2- Reducido reconocimiento y notoriedad del emprendimiento social entre la población: existe desconocimiento de la utilidad y potencial de colaboración con el emprendimiento social. 

3- Gran dificultad para acceder a financiación especialmente en las primeras fases de crecimiento debido a la aversión al riesgo, escaso apoyo del sector público y falta de capital paciente. 

4- Falta de capacitación de los emprendedores sociales debido al limitado número y recursos de entidades que ofrecen soporte y dificultad para captar y retener talento cualificado. 

5- Limitado uso y desarrollo de metodologías generalmente aceptadas y métricas para la medición del impacto sistémico. 

6- Necesidad de un marco regulatorio y políticas públicas faborables al sector del emprendimiento social (personalidad jurídica distintiva, facilidades para la inversión de entidades del tercer sector, etc). 

Además, el informe muestra la problemática que existe con el déficit de inversión global anual (CAPEX) y como éste se concentra fundamentalmente en países en vías de desarrollo. Las propuestas de actuación para resolver las necesidades sociales que más destacan son, según el estudio, aquellas relacionadas con la lucha contra el cambio climático y energía, siendo estos dos ámbitos los que mayor potencial tienen para conseguir el objetivo de disminución del déficit global de 2,6 billones de dólares anuales. 

En la actualidad, el emprendimiento social necesita un ecosistema sólido y de colaboración que permita su impulso colaborativo y crecimiento, a través de una red de apoyo y trabajo conjunto entre las organizaciones sociales y empresas, financiadores, Gobierno y Administraciones Públicas, emprendedores sociales, universidades y centros de investigación.

Atendiendo al perfil y vocación del emprendedor social, lo cierto es que su motivación va mucho más allá de ser una persona o entidad con el deseo de generar impacto social, sino que identifica problemas sociales y busca la forma de generar un cambio en la sociedad y en su manera de funcionar. El informe destaca como han ido apareciendo nuevos enfoques para la resolución de los problemas sociales que se materializan en nuevos modelos de financiación como pueden ser la Inversión Socialmente Responsable, el Venture Philanthropy o la Inversión Social de Impacto.

Por último, el informe también recoge algunos casos de éxito que incluyen a iniciativas de emprendedores sociales de Ashoka como Bridge for Billions, una plataforma que da apoyo a los emprendedores independientemente de su procedencia y facilita la co-creación; Women’s Link Worldwide que tiene como objetivo preservar los derechos sociales de mujeres y niñas en situaciones de vulnerabilidad mediante litigios estratégicos; Latitude es una entidad que pretende generalizar un sector textil sostenible atendiendo a los derechos laborales; La Exclusiva se centra en la población rural con un servicio logístico adaptado; y por último PictoEscritura, un método pedagógico eficaz y creativo para enseñar a leer y escribir.

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