Un nuevo informe de la firma de servicios profesionales Grant Thornton revela que menos de la mitad de los encuestados recogen de forma activa la opinión de sus stakeholders, una cifra muy por detrás de lo que sucede en países como Estados Unidos, Canadá o Reino Unido, que muestran índices cercanos al 70%.
Las empresas españolas escuchan poco a sus grupos de interés

El informe de Grant Thornton pone de manifiesto que las empresas de tamaño medio (entre 50 y 500 empleados) ponen un menor énfasis en la cuestión regulatoria que las grandes corporaciones, “a pesar de un enfoque estructurado de buen gobierno y de gestión de riesgos puede resultar vital para garantizar la conexión con las expectativas de los distintos stakeholders”, según apunta Álvaro Rodríguez, socio director de Mercantil y experto en Gobierno Corporativo de Grant Thornton. 

Titulado “Compromiso más allá del Consejo: qué esperan los grupos de interés”, las conclusiones parten de más de 2.300 encuestas a directivos y empresarios de 35 países, 200 de ellas realizadas en España. A nivel mundial, el estudio también revela una disposición muy distinta de los diferentes sectores a la hora de recoger las sensibilidades y puntos de vista de sus grupos de interés. Los que más apuestan por ese diálogo son el financiero (84%), salud (69%) o el energético (61%). En cambio, en el agroalimentario, el manufacturero o el de la educación, menos de la mitad de los encuestados cuenta con mecanismos de participación de sus stakeholders.    

En cuanto a la presión, en la Unión Europea, solo el 50% de los empresarios consultados consideró que tenía hoy más que hace dos años para recoger y dar respuesta a las inquietudes o puntos de vista de sus distintos públicos. En cambio, en países como Estados Unidos, India o Reino Unido la presión parece ser mucho más intensa. Si bien los empresarios españoles no reflejan un sentimiento de urgencia parecido al de sus homólogos anglosajones, si hay un número mayoritario de directivos (56%) que siente hoy mucha más presión para que sus compañías adopten medidas de gobernanza más desarrolladas. “En mayor o menor medida, es un hecho que los consejos de administración están sometidos a una creciente presión, tanto por parte de grupos sociales, gobiernos y entes regulatorios, como por parte de sus propios accionistas, clientes o empleados. Empresas de todos los sectores y tamaños se enfrentan a la necesidad de aumentar la diversidad y la capacidad de sus consejos, de forma que aseguren una mayor interacción con sus distintos grupos de interés, e incorporen sus puntos de vista y expectativas a su estrategia y a su gestión”, señala Álvaro Rodríguez, socio director del área Mercantil Grant Thornton. 

Más de un tercio de los consultados no están adoptando ningún tipo de medida específica para obtener y solicitar las opiniones y perspectivas de sus grupos de interés y que las medidas utilizadas se limiten aún hoy a las reuniones con proveedores (en el 84% de los casos), a las encuestas de satisfacción del cliente (77%) o en las encuestas a empleados (68%). En cambio, las empresas españolas recurren poco a la celebración de encuentros recurrentes con sus empleados (47,7%), a la designación de un miembro del consejo para asumir el diálogo con los stakeholders (29,5%) o a la celebración de foros con accionistas (22,7%). 

El informe enumera cinco fundamentos clave que contribuyen a conseguir el compromiso y la participación efectiva de los distintos grupos de interés. 

Conocer a los grupos objetivos:  Es importante que las empresas identifiquen a sus principales grupos de interés, el impacto que pueden generar en ellos y el que ellos pueden tener en la organización (por ejemplo, influyendo en su reputación o en su capacidad para operar). 

Estructurar el “feedback” y las respuestas recibidas: Es recomendable establecer qué miembros de la organización deben tomar la iniciativa en la comunicación con los diferentes grupos de interés y cómo se incorporará dicho diálogo a la toma de decisiones. El mayor riesgo es que los comentarios y respuestas recibidas se pierdan o se pasen por alto. 

Ampliar la información externa y de gestión: Los informes integrados proporcionan un buen punto de partida para evaluar y comunicar el impacto social, el impacto medioambiental y otros datos relevantes para la organización y sus stakeholders. 

El perfil adecuado para el Consejo de Administración:  Los Consejos de Administración que cuentan con una mayor diversidad entre sus miembros ofrecen ideas más innovadoras, aportan un análisis más crítico y objetivo y permiten que la empresa refleje en mayor medida la gama de perspectivas existentes en su base de clientes. Es importante además que cuenten con un perfil de conocimiento digital suficientemente amplio. 

Validar y cuestionar el enfoque de forma objetiva: Los miembros del Consejo son responsables de lo que hace la organización para la que trabajan. Una manera de comprobar si la información que generan internamente en la empresa es suficientemente creíble y relevante es compararla con información validada por otras partes externas, incluidos grupos de interés clave. 

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