En este contexto de "Primavera Climática", están surgiendo muchos movimientos sociales y ecologistas ante un cambio climático inminente y la falta de acción política. Conocemos en persona a una joven activista de 23 años, miembro del movimiento estudiantil 'Fridays For Future' en España encabezado por la plataforma 'Juventud por el Clima', que quiere conseguir, junto a sus compañeros de esta lucha, que se declare la emergencia climática a nivel nacional y que se haga una transición justa hacia un modelo más sostenible porque no hay Planeta B.

La pasada tarde del 22 de julio, en el Retiro, el pulmón de la capital española, me senté a charlar tranquilamente con la joven de 23 años, Koro L-U Castellano, miembro y portavoz de la plataforma 'Juventud por el Clima' en Madrid, organización que nació en febrero de 2019 con el objetivo de introducir en España el conocido movimiento estudiantil Fridays For Future a nivel global por su precursora Greta Thunberg, la adolescente sueca de tan solo 16 años. 

El encuentro ha sido muy cercano, al principio nos pusimos al día de nuestras trayectorías y después entramos en materia. Sus inquietudes y acciones son infinitas, se respira ambición por su parte pero también ganas de contagiar. Como jóvenes de la misma generación, compartimos las mismas preocupaciones por el futuro que nos espera, los mismos conflictos internos pero también los grandes sueños, por fin una cara nueva y sobre todo joven que nos habla de sostenibilidad, de cambio climático, de derechos humanos, en definitiva del derecho a "querer una vida", uno de los grandes lemas del movimiento. En un momento dado, hablamos de traer hijos a este mundo, las dos nos reímos, ¿queremos dejar en este mundo tan incierto a nuestros hijos? La respuesta es que "no hay futuro para ellos sin un planeta" y Greta Thunberg en su discurso recuerda a los políticos que: "Ustedes dicen que aman a sus hijos por encima de todo, pero les están robando su futuro ante sus propios ojos”. Enseguida, retomamos la conversación, nos vamos por las ramas, nosotras somos el presente, así que mejor hablemos de que está pasando entre los de nuestra generación. 

Según el manifiesto del movimiento de 'Juventud por el Clima': "somos la generación sin futuro. Somos la generación de la precariedad, de las prácticas infinitas y los alquileres imposibles. Somos la generación de la crisis económica y también lo seremos de la crisis climática". 

Tras leer esta frase del manifiesto, Koro también añade la "crisis de valores" que estamos sufriendo, su expersión corporal al hablar de la situación de la juventud y del entorno que la rodea, la delata, su indignación por la falta de acción de los políticos es real, me confiesa que ya no siente enfado hacia sus compañeros cuando trata de alarmarles sobre la urgencia de revertir el cambio climático en menos de 11 años, simplemente intenta con paciencia y perseverancia explicarlo todo con cifras y testimonios, su cometido al igual que el del movimiento es "ser altavoz de los científicos". No hay más palabras que añadir. Lleva en su ADN el amor por la naturaleza, siente un gran respeto hacia ella desde muy pequeña, lo ha interiorizado desde el hogar familiar, concretamente con el ejemplo de su padre, confiesa.  

Nos metemos de lleno en el movimiento, en su día a día, en cómo se organizan, la acogida que tiene en España y lo que más resalta la portavoz del movimiento en Madrid es la horizontalidad del equipo que lo conforma, de hecho me pide que la entrevista sea lo menos personal posible para no destacar por encima de sus compañeros: "todos luchamos por lo mismo y no hay nadie más importante que otro". También comenta lo diverso que es el grupo, muchos perfiles de estudios distintos, ideologías políticas dispares, estilos de vida peculiares, jóvenes de distintas edades, los más pequeños de 16 años, pero hay algo fuerte que les une: llevar al sistema hacia una transición ecológica justa. No solo destaca la horizontalidad del movimiento estudiantil 'Fridays For Future' en España, también califica al movimiento de "apartidista" porque afecta a todos independientemente de la ideología política, aunque añade que su papel en la incidencia política es clave, quieren medidas contundentes de los políticos. 

Le pregunto por su lema favorito del movimiento durante las sentadas que hacen frente al Congreso de los Diputados en Madrid, tras unos minutos de indecisión, me comenta que le gusta el siguiente: "Hay más plástico que sentido común", se ríe y añade que también le gusta otra frase de una compañera que dice así: "somos la especie en peligro de extinguirlo todo". Todos los viernes este colectivo de jóvenes reunen a un público considerable para hacer sentadas a las doce de la mañana o por la tarde a las cinco y llevan a cabo numerosas acciones no violentas como organizar "salas de estudio" en plena luz del día para hacer los deberes por la mañana en vez de estar en el propio colegio o universidad. También salen con mascarillas para concienciar acerca de nuestra frágil salud debido a la creciente contaminación del aire que respiramos en nuestras ciudades. Sin olvidar lo más importante, repartir "abrazos gratis por el clima", confiesa Koro con un gesto tierno. 

Dentro de la organización, los miembros asumen varios compromisos como la organización de las sentadas, en el que un grupo de jóvenes se encarga de pedir permiso al gobierno, con 10 días de antelación, para organizar las concentraciones de los viernes, porque desde que entró en vigor la Ley de Seguridad Ciudadana o la conocida como "ley Mordaza" se sanciona las manifestaciones no comunicadas o prohibidas ante infraestructuras críticas, como el Congreso de los Diputados, con una multa que ronda entre los 601 euros y los 30.000 euros. Además de la organización de las reuniones callejeras, otro grupo se ocupa de la redacción de las notas de prensa y comunicados para difundir al mayor número de medios de comunicación. Por último, un grupo tiene como cometido asistir a entrevistas, se van rotando, para dar voz a caras nuevas, y sobre todo, cada vez más jóvenes. 

Koro resalta la importancia de las "Alianzas" para llevar a cabo todas las acciones y tener más eco en los medios de comunicación, por eso a los estudiantes de Juventud por el Clima se han unido otras movimientos ecologistas que nacieron de la misma Primavera Climática como Madres por el Clima, Teachers por el Clima, Extinction Rebellion, todos ellos respaldados por organizaciones de gran calado como Greenpeace; Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF); la Plataforma en Defensa de Madrid Central; Amigos de la Tierra; By 2020 We Rise Up y Ecologistas en Acción.

La primera sentada del movimiento en Madrid tuvo lugar el 1 de marzo de 2019 con 500 personas delante del Congreso de los Diputados y desde entonces han seguido todos los viernes reuniéndose en ese mismo lugar para mostrar al mundo su gran preocupación por el aumento del nivel del mar, la desertificación, la acidificación del océano, el cambio de corrientes marinas que modifican la distribución de las especies, el aumento de las temperaturas y las emisiones de CO2, el aumento de especies invasoras, etc. Durante el verano paran las concentraciones y sentadas para arrancar de nuevo en septiembre con más fuerza. 

Uno de los grandes retos que afronta el movimiento en España es que los que asistan a las concentraciones y participen en la organización de los eventos sean jóvenes de institutos, porque la mayoría siguen siendo jóvenes universitarios. Koro asegura que quieren tener "voces más jóvenes" y explica que esto se está haciendo con gran éxito en los países nórdicos europeos, son un ejemplo a seguir. El problema, que comenta la portavoz, es que todavía los jóvenes del instituto español no están concienciados del problema del cambio climático porque dentro de las aulas no se imparten lecciones sobre ello, no existen asignaturas sobre el medio ambiente y el impacto del cambio climático. 

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