Bajo el título "Gestionar con responsabilidad en contextos VUCA", Llorente y Cuenca ha elaborado un informe según el cual en este camino tan inestable la sostenibilidad se presenta como el único vehículo que nos permite llegar salvando contratiempos, amenazas y fluctuaciones en este nuevo contexto.
RSE: el camino a la cima de la reputación tiene infinitas curvas

El documento, realizado por Paco Hevia, Macarena de la Figuera y Alba Herrero, sostiene que "la era de la hipertransparencia, marcada por las redes sociales, el aumento de la conciencia ciudadana o la presión regulatoria en torno a temas como el cambio climático, convierten el recorrido del DIRSE en una carrera contrarreloj". Y señalan los principales puertos de esta ascensión. 

El primero es la regulación y los nuevos escenarios políticos. A pesar de los esfuerzos de la Unión Europea por impulsar una regulación que, salvando la sostenibilidad económica, esté alineada con una cada vez mayor preocupación social y ambiental, las medidas llevadas a cabo chocan con una gestión nacional poco eficaz, con sistemas de evaluación y seguimiento poco fiables y, sobre todo, con gran incomprensión y muchas veces falta de compromiso real por parte de los distintos actores implicados. "Con todo, las políticas son cada vez más exigentes y la mirada ya está puesta en los objetivos de energía, emergencia climática, género y desigualdad", destaca. Y añade que "en España, aunque la sostenibilidad no capitaliza los debates, los distintos partidos políticos trabajan, en mayor o menor medida, para ver quién es el primero que da el golpe de efecto". Así, la sostenibilidad está presente en la agenda política sin generar polarizaciones en el debate. Pero "los partidos no son capaces de elevar a nivel de Pacto de Estado una estrategia de sostenibilidad que incluya una mirada amplia, ajena a fluctuaciones ideológicas, exigente, sofisticada y capaz de conseguir la tan ansiada transversalidad".

El segundo puerto es la transparencia. En los últimos años se ha ido produciendo una importante pérdida de confianza. "Todos los estudios de percepción social nos confirman que nos encontramos ante una crisis de la confianza de la sociedad respecto a todas las instituciones, incluidos gobiernos, medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales y, por supuesto, empresas. El sistema económico y social es, en definitiva, foco de críticas y desconfianza. Los líderes empresariales son uno de los colectivos más afectados", dice el documento. Además, las fake news se propagan a una velocidad siete veces superior que la realidad. En respuesta, la transparencia pasa de ser una mera concesión a algo absolutamente imperativo en la pirámide de la reputación: "quien quiera liderar esta carrera deberá transmitir la misma madurez, seguridad y coherencia en el manejo de datos financieros como no financieros".

El siguiente puerto hace referencia a la competencia y a los nuevos modelos de negocio y consumo. Hay cuatro escenarios posibles: colaboro, compito, no colaboro, no compito, "pero solo uno de ellos ayuda a impulsar y a hacer crecer la categoría, abriendo nuevas oportunidades de mercado. Para ser capaz de ello, se exige una visión que aúne escucha activa, diálogo constructivo e innovación".

El documento destaca que "lo más importante es entender el momento en que estamos y cuáles son las exigencias del terreno. ¿Qué es lo que impacta en nuestros grupos de interés y por qué?" Y cita varios aspectos clave. El primero: la emergencia climática. El segundo se refiere a la sostenibilidad de los servicios ecosistémicos, que no solo consisten en la provisión de alimentos o materias primas. También abarcan hasta los bienes culturales o patrimoniales como, por ejemplo, el bienestar que produce observar un paisaje.

En tercer lugar, habla de la estabilidad en el empleo y la exclusión laboral, donde será clave saber reducir las desigualdades y, muy especialmente, apostar por la educación y la formación profesional para todos los colectivos. Otro punto en el que España se enfrenta a mayores dificultades que sus vecinos. Los modelos de liderazgo de esta sociedad compleja e hipertransparente están cambiando. Las empresasa tienen que volver a ganar la confianza de la población mutando hacia un estilo de liderazgo transformador, colaborativo y orientado hacia la generación de talento entre todos sus colaboradores. " Entra aquí la importancia del segundo pedal, que hace que nuestro DIRSE cada día se encuentre más acompañado en este viaje. Las alianzas están ayudando a romper las barreras de confianza entre empresas y sociedad civil o, incluso, entre empresas que hasta ayer eran solo competencia", dice el informe.

Y termina añadiendo que "en nuestro viaje debemos contar con la responsabilidad como un foco transversal. El concepto ha evolucionado desde la responsabilidad como la asunción de una culpa o un cargo de consciencia, hacia un enfoque holístico que defiende el equilibrio entre quién somos y cómo queremos impactar en nuestro entorno. Este viaje necesita empresas y personas que quieran trascender y transformar para buscar el máximo beneficio de quienes viajan con nosotros ahora y de aquellos que lo harán cuando nosotros hayamos abandonado el camino."

*VUCA es un acrónimo utilizado para describir o reflejar la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad de condiciones y situaciones. 

 

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