Los productos ganaderos son responsables de más emisiones de gases de efecto invernadero que la mayoría de las otras fuentes de alimentos. Las emisiones son causadas por la producción de alimento, la fermentación entérica, los desechos de animales y el cambio en el uso de la tierra. LA FAO propone tres formas para reducirlas con mejoras en la productividad, capturar carbono e integrar la ganadería en la economía bio-circular.
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Las cadenas de suministro de ganado representan 7.100 millones de toneladas de CO2, equivalente al 14.5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI) procedentes de la actividad humana. La ganadería bovina (carne de vaca, leche) es responsable de alrededor de dos tercios de ese total, en gran parte debido a las emisiones de metano resultantes de la fermentación ruminal. Las emisiones de metano entérico representan el 30% de las emisiones mundiales de metano. Debido a que el metano es un contaminante climático de vida corta, la reducción de las emisiones de metano entérico puede ayudar a mitigar el cambio climático dentro de nuestro actual tiempo de vida. 

La FAO defiende que la producción ganadera baja en carbono es posible. Aunque hay que empezar a actuar ya. Y la decisión de la COP23 sobre agricultura enumeró seis áreas de trabajo a las cuales contribuye la ganadería, incluyendo un área dedicada a sistemas mejorados de manejo ganadero. Para avanzar, necesitamos políticas efectivas, instituciones sólidas y la adopción de prácticas avanzadas.

En concreto, propone tres formas para reducir sustancialmente las emisiones de la producción ganadera. Por un lado, mejoras de productividad que reducen las intensidades de emisiones. Sólo mejorando las prácticas de cría se pueden reducir las emisiones entre un 20 y un 30% en todos los sistemas de producción. Y se puede alcanzar una mayor productividad y eficiencia reduciendo la incidencia y el impacto de enfermedades, parásitos y cargas de insectos. Esto también reducirá las pérdidas y la cantidad de animales improductivos que contribuyen a la emisión de GEI.

Su segunda propuesta es la captura de carbono a través de un manejo mejorado de los pastos. El crecimiento del sector ganadero, la mala gestión del pastoreo y la negligencia de las políticas han llevado al pastoreo excesivo y a una serie de pérdidas ambientales y socioeconómicas. Alrededor del 20% de las praderas del mundo están degradadas, lo que también disminuye la capacidad de los agricultores para adaptarse al cambio climático. Simultáneamente, el subpastoreo también puede causar pérdidas de biodiversidad, disminución de la productividad, invasión de arbustos e incendios. Existen soluciones para restaurar la calidad de los pastizales y aumentar el carbono del suelo. Por ejemplo, ajustar la presión de pastoreo equilibrando la presencia espacial y temporal del ganado, fertilización y manejo de nutrientes, introducción de especies, movilidad mejorada de animales en sistemas pastoriles y agropastoriles, y la integración de árboles y pastos.

Y la tercera es una mejor integración ganadera en la bio-economía circular. Puede lograrse aumentando la proporción de subproductos o desechos que los humanos no pueden comer en la ración de alimento del ganado o reciclando y recuperando nutrientes y energía de los desechos animales (como el biogás). Mejora la eficiencia en el uso de los recursos naturales y también ayuda a los agricultores a ser más resilientes al cambio climático. La FAO considera que esta circularidad debe considerarse en todas las escalas: por ejemplo, en sistemas mixtos de cultivos y ganadería o sistemas silvopastoriles a nivel de finca; en granjas especializadas de cultivos y ganado vinculadas a través de bancos de estiércol y cadenas de suministro de alimentos a nivel regional /paisajístico; en el comercio de subproductos a nivel de cadena de valor, como el suero de las fábricas de queso utilizadas en las porquerizas; en las exportaciones de piensos a nivel internacional. Y subraya que esta solución está en línea con el área de decisión COP23 (d) “uso de nutrientes y gestión del estiércol mejorados”.

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