Factores como el nivel de estudios, la situación laboral, la ocupación y la renta son los principales responsables de que en España país la pobreza se herede de padres a hijos
La pobreza presente genera pobreza futura

Esta es una de las constataciones recogidas en un nuevo estudio de la Fundación FOESSA que sale a la luz bajo el título “La transmisión intergeneracional de la pobreza: factores, procesos y propuestas para la intervención” y que se ha presentado recientemente en Madrid en la sede de Cáritas Española.

La existencia de lo que se conoce como transmisión intergeneracional de la pobreza (TIP) se refiere a las dificultades que tiene una generación que ha vivido sus primeros años en un hogar en situación de pobreza para generar un cambio ascendente en el estatus socioeconómico con relación a la generación anterior.

En España y a la vista de los datos manejados en la investigación de FOESSA, hay una estructura social que permite que las realidades de pobreza sean algo que se pueden heredar y que, de hecho, se heredan.

“Los estudios analizados –señala Raúl Flores, coordinador de la investigación -- nos muestran una fuerte asociación entre las condiciones de vida de padres e hijos. No es extraño, por eso, que en los centros de servicios sociales y en los espacios de las entidades y ONG que actúan en el terreno de la acción social se estén atendiendo a los nietos de aquellos que acompañaron hace 30 años”.

Y ha añadido: “Aunque se puede considerar como un axioma de nuestro modelo social el concepto de la ´igualdad de oportunidades´ para todos, los estudios analizados indican una fuerte asociación entre las condiciones de vida de padres e hijos, con lo cual la igualdad de oportunidades queda más como una aspiración que como una realidad”.

En el estudio se identifican varios factores de carácter estructural que intervienen y actúan en dicha transmisión de la pobreza, como son el nivel de estudios, la situación laboral, la ocupación y la renta. Se ha constatado una alta correlación entre las dificultades económicas en los hogares de origen y el nivel de formación alcanzado por éstos. A medida que los problemas financieros decrecen, aumenta la proporción de adultos con niveles educativos altos

De hecho, los problemas económicos suponen un freno a la adquisición de niveles educativos más altos: 4 de cada 10 adultos (41%) que vivió su adolescencia con problemas económicos muy frecuentes, no consiguió alcanzar la educación secundaria. Esta situación sólo afecta al 8% de los que nunca tuvieron dificultades económicas.

Otro dato elocuente es que 8 de cada 10 personas que vivieron graves dificultades económicas en su infancia y adolescencia, las están reviviendo en la actualidad como adultos.Concretamente, el 81% de las personas que tuvieron dificultades, las volvían a tener en ese momento, frente al 45% de los que no las tuvieron.

La tendencia a heredar la situación económica se hace más intensa en los momentos de mayor inestabilidad económica. Así, el estudio permite comprobar como la pobreza presente genera pobreza futura.

[VER AQUÍ EL ESTUDIO]

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